Miedo y los inmigrantes para ganar las elecciones

Cuando la inmigración ilegal se ha reducido a una cuarta parte de lo que era en 2000, Trump afirma que el país se enfrenta literalmente a una «invasión» de centroamericanos. Unos 10.000 hondureños y salvadoreños que huyen de la pobreza y la violencia en sus países avanzan por México rumbo al norte en tres grupos diferentes, una situación que Trump aprovechó electoralmente. 

En la recta final de cruciales elecciones en Estados Unidos, en las que el gobernante partido Republicano puede perder el control del Congreso, el presidente Donald Trump apeló  a dos de sus armas: el auge económico y el temor a la inmigración.

 

A menos de 24 horas de asistir a un mitin en Misuri, Trump viajó a otro en Virginia Occidental y luego irá a Indiana, en una frenética seguidilla proselitista que continuará hasta el lunes. 

«Serán cinco días muy emocionantes», dijo el mandatario a periodistas en la Casa Blanca, antes de partir en el helicóptero Marine One. 

Trump consideró que los republicanos están en una buena posición antes de las elecciones de mitad de mandato del martes, particularmente con las nuevas cifras de empleo que muestran el buen desempeño de la economía. 

Pero las encuestas apuntan a que la oposición demócrata obtendrá la mayoría al menos en la Cámara de Representantes, amenazando a Trump con bloquear sus políticas y escudriñar sus finanzas personales, altamente cuestionadas.

Este viernes también apareció en escena el único demócrata que puede quizás igualar el poder mediático de Trump: su antecesor en la Casa Blanca, Barack Obama. 

En Florida, donde la carrera entre demócratas y republicanos es cerrada en varios frentes, Obama desplegó su elocuente oratoria para llamar a sus partidarios a «saltearse las mentiras» y «bloquear el ruido». 

«En esta oscuridad política, veo un gran despertar de la ciudadanía en todo el país», afirmó Obama.

Trump, quien llevó a la Casa Blanca trazas sin precedentes de populismo y confrontación, claramente disfruta de la contienda. 

Las cifras de empleo del viernes le dieron una gran oportunidad de alardear sobre la que suele llamar la «economía más caliente» del mundo. 

«¡Guau! Estados Unidos agregó 250.000 empleos en octubre, y esto fue a pesar de los huracanes», escribió el presidente en Twitter. «Desempleo en 3,7%. ¡Los salarios suben! Estos son números increíbles. ¡Sigan adelante, voten republicano!». 

También es buena noticia para Trump en su intento de captar votantes el hecho de que los salarios parecen estar fortaleciéndose, una señal de que la clase media puede estar disfrutando de los frutos del crecimiento económico. 

Asimismo afirmó ser optimista sobre la posibilidad de que la guerra comercial con China termine obligando a Pekín a abandonar lo que Washington ha considerado barreras injustas y el robo de propiedad intelectual.

«Creo que haremos un muy buen acuerdo con China», dijo.

WASHINGTON, AFP

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