La depresión es más frecuente en los adultos mayores

En Colombia, el 41% de las personas mayores de 60 años padecen de depresión; las principales causas son el abandono y la soledad.

 

¿Qué es tener un problema de salud mental? ¿Qué es tener salud mental? ¿Qué es “estar loco”? ¿Nos estamos chiflando? Es importante ubicar a la salud mental como un tema relevante de la agenda pública, pero al intentarlo nos topamos con una barrera: el estigma.

La salud mental suele ser asociada con un trastorno mental, con una enfermedad psiquiátrica o con un estado de inestabilidad.

Hay muchos estereotipos asociados a este estigma, usualmente con cargas muy negativas, que dificultan que las personas se preocupen por su salud mental. Al considerarla irrelevante, un problema de otras personas o simplemente creyendo que es banal, se la hace a un lado, sin embargo, contrario a este estigma, el cuidado de la salud mental debería ser un tema que nos preocupara a diario.

Cuidar de nuestra salud mental es cuidar de tener relaciones interpersonales saludables, mediadas por el reconocimiento y el respeto. Es estar ahí para nuestra familia y amigos y que ellos estén para nosotros. Son cosas que no pueden reducirse a la enfermedad, así como su solución y prevención no son exclusivamente médicas. Con este preámbulo claro, se aborda el tema central del artículo: la prevención de la depresión y el cuidado de la salud mental en personas mayores.

 

Depresión

El trastorno por depresión es una de las enfermedades mentales más frecuentes, afectando a 322 millones de personas en el mundo, según datos de la OMS. Colombia no es ajena a esta problemática y se ubica por encima del promedio mundial, registrando una prevalencia del 4.8%, es decir más de 2 millones de colombianos sufren de este trastorno.

Si bien, no es posible confirmar que la depresión es una de las principales causas de muerte en los adultos mayores, sí afecta su funcionalidad y calidad de vida, debido a la tristeza constante, incapacidad para experimentar placer, trastornos del apetito y/o sueño y otros síntomas físicos tales como fatiga crónica o dolor de cabeza.

Es común que, durante esta etapa de la vida, el adulto mayor experimente algunos acontecimientos estresantes que generen la necesidad de readaptación.

Estos síntomas tienen el agravante de dificultar las relaciones sociales de las personas mayores con su entorno, lo que propicia su aislamiento, condición agravante del trastorno.

¿Cómo se puede prevenir la depresión en los adultos mayores?

Es común que, durante esta etapa de la vida, el adulto mayor experimente algunos acontecimientos estresantes que generen la necesidad de readaptación como lo son la jubilación, pérdida de seres queridos, lesión o enfermedad, disminución de capacidades, falta de apoyo social, entre otros.

De esta readaptación, y si es exitosa o no, es un reto para la salud mental de las personas mayores y puede devenir en enfermedades como la depresión.

Varias fundaciones crearon una iniciativa llamada Modelo de Cuidado con enfoque en envejecimiento activo que busca promover las relaciones y fortalecer los entornos del cuidado que las familias, la comunidad y las instituciones les proveen a las personas mayores.

A través de este Modelo de Cuidado, diseñado e implementado con todos los elementos recomendados por la Organización Mundial de la Salud y adaptado a las circunstancias de las personas mayores en el país, se han beneficiado 59 adultos mayores.

Mediante 6 componentes se ofrece apoyo físico, mental y espiritual, logrando una no-reducción de sus habilidades cognitivas, así como incremento en sus capacidades productivas y sociales. Las personas mayores reconocen no sólo haber aprendido elementos para su vida, sino también encontrarse amigos, redes de apoyo más amplias y nuevos proyectos.  

Desde el Modelo de Cuidado con enfoque en envejecimiento activo, se definen 6 componentes que efectivamente favorecen a una vejez digna y saludable y que se recomiendan utilizar en los diferentes entornos, desde Alcaldías, Cajas de compensación, hogares para personas mayores y familiares.

El primero es el cuidado y el autocuidado que se enfoca en la motivación a las personas mayores para que sean más independientes en su vida diaria, y en la capacitación a los agentes de su entorno habitual, es decir familiares, cuidadores y vecinos en la forma adecuada para colaborarles.

También es fundamental la promoción de un estilo de vida saludable, ello incluye el énfasis en una alimentación balanceada, apegada a las necesidades nutricionales individuales y la actividad física, no sólo deportiva sino también cultural, que asegure una presencia activa en la comunidad durante la vejez.

Los laboratorios intergeneracionales de memoria y escritura dirigidos a personas de todas las edades estimulan la creación literaria y narrativa, lo que a su vez refuerza la cognición y la imaginación.

Los ejercicios de respiración, relajación y meditación y el desarrollo de destrezas psicosociales son fundamentales para estimular la resiliencia y la resolución de conflictos.  También se les presta asistencia técnica empresarial para sus emprendimientos, como apoyo a su propia productividad.

A su vez capacitar a las personas mayores y sus familias en temas de derechos, organización colectiva y evaluación de políticas los fortalece para exigir el cumplimiento de los mismos y aumentar el respeto que merecen como seres humanos.

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