HOY DIARIO DEL MAGDALENA
Periódico de Santa Marta

El mínimo vuelve a buscar consensos

La comisión de concertación que preside la ministra del Trabajo Alicia Arango destacó que desde la posesión presidencial de Iván Duque, en agosto, se han celebrado tres encuentros con los integrantes de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales para dinamizar el debate y la discusión de una agenda para el trabajo.

El próximo jueves, 22 de noviembre, se iniciará la discusión sobre el ajuste del salario mínimo para el año que viene, según confirmó la ministra de Trabajo, Alicia Arango Olmos.

La funcionaria destacó que desde la posesión presidencial de Iván Duque, en agosto, se han celebrado tres encuentros con los integrantes de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales para dinamizar el debate y la discusión de una agenda para el trabajo.

“Esto es una muestra del empeño por mejorar las condiciones de los trabajadores y elevar la productividad y competitividad del país”, expresó Arango el sábado, durante la presentación de los avances de los primeros 100 días de gestión.

LA ÚNICA CARTA

Hasta el momento solo la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) ha presentado una propuesta sobre el aumento que debe aplicarse al mínimo en 2019.

 “El incremento no debería desbordar el 4 % para el próximo año, resultante de esperar una inflación cercana al 3,5 % y unas ganancias en productividad no superiores al 0,5 %. De ser así, el salario mínimo se elevaría de los actuales 781.242 pesos mensuales a los 812.491”, señaló el gremio, con lo que el incremento correspondería a 31.249 pesos por mes.

Para Anif, de optarse por ajustes mayores se estaría dando una falsa idea de “reactivación económica”, dejando a las empresas con una erogación adicional en momentos de lenta recuperación, y generándose problemas fiscales e institucionales.

Y es que según la Asociación que lidera Sergio Clavijo, aumentos mayores al 4 % elevarían los gastos presupuestales, ya que muchos rubros están atados a ese reajuste, como los de salud, pensiones, además de las demandas a la Nación tasadas en salarios mínimos.

Además, advirtió que habría presiones de costos inflacionarios, en momentos en los que la turbulencia internacional también nos traerá mayores costos devaluacionistas, lo cual haría que seguramente el Banco de la República deba ajustar su tasa interés elevándola del 4,25 % hacia el 6,25 % al cierre de 2019.

Finalmente, Anif sugirió que alzas elevadas serían una invitación al movimiento sindical de maestros y transportadores a buscar nuevos reajustes del salario tan pronto como en junio de 2019, cuando se haga evidente la aceleración inflacionaria.

DESDE LOS TRABAJADORES

Héctor Vásquez, analista de la Escuela Nacional Sindical (ENS), comentó que los argumentos de Anif se repiten todos los años, pues parten de organizaciones que representan los intereses de los patronos y grupos empresariales.

Para el investigador, si en Colombia los salarios fueran mejores, el consumo de los hogares mejoraría, lo que fortalecería el mercado interno.

“A Anif, lo mismo que al ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, le parece que no es así, que el salario mínimo es exageradamente alto, que aumentar el mínimo 4 ó 5 puntos por encima de la inflación incrementa el desempleo, desestimula la formalización del trabajo y afecta el crecimiento económico”, concluyó.

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