Restitución de tierras con avances del 70%

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La Unidad de Restitución de Tierras Territorial Magdalena Atlántico entregó los títulos de sus propiedades a 36 familias víctimas de la violencia del corregimiento de Salaminita, lo cual las acredita como los verdaderos dueños de las tierras que, por presión de los paramilitares, debieron abandonar hace más de 15 años.

 

Más de 4 mil hectáreas han sido devueltas a las víctimas de la violencia en el departamento. La restitución se ha llevado a cabo en los municipios de Aracataca, Chibolo, Ciénaga, Pivijay, Plato, Sabanas de San Ángel, Remolino y Sitionuevo.

 

El proceso de restitución de tierras en el Magdalena avanza en un 70%; la Unidad de Restitución de Tierras ha recibido un total de 7.238 de las cuales el 69% han sido intervenidas; a la fecha existen 1.308 casos en manos de los jueces: y la gran apuesta en este 2017 es evacuar el 100% de las solicitudes pendientes.

 El nivel de intervención y avance en el Magdalena, incluye los predios ubicados en el Atlántico.  Cabe anotar que la dirección territorial Magdalena, interviene en los 30 municipios del Magdalena y 23 ubicados en el Atlántico, en los cuales busca agilizar los procesos y hacer que en el menor tiempo posible, las víctimas que salieron despojadas a causa del conflicto armado regresen a sus predios.

En el Magdalena, la Unidad de Restitución de Tierras a la fecha ha entregado más de cuatro mil hectáreas en los municipios de Aracataca, Chibolo, Ciénaga, Pivijay, Plato, Sabanas de San Ángel, Remolino y Sitionuevo, esto gracias a las sentencias falladas sobre los 198 casos que reconocen el derecho de tierra de 379 personas beneficiadas en procesos de restitución de tierras, de los cuales 206 son mujeres.

Las demandas que actualmente se encuentran ante los jueces y tribunales de restitución de tierras representan aproximadamente 8.368 hectáreas que serán entregadas y tituladas a campesinos que fueron víctimas de la violencia y el desplazamiento forzado por los grupos ilegales.

EL CASO DE SALAMINITA

La Unidad de Restitución de Tierras Territorial Magdalena Atlántico entregó los títulos de sus propiedades a 36 familias víctimas de la violencia del corregimiento de Salaminita, lo cual las acredita como los verdaderos dueños de las tierras que, por presión de los paramilitares, debieron abandonar hace más de 15 años. Estos sobrevivientes de la violencia recibieron por parte de la Unidad la entrega material de sus predios.

Con esta sentencia, le serán restituidas, a familias campesinas del centro del   Magdalena, las tierras de las que fueron desplazados. Además, el juez ordena al Banco Agrario la construcción de nuevas viviendas y, a instituciones como la Unidad para las Víctimas, Sena, Agencia Nacional de Tierras, Alcaldía de Pivijay, Gobernación del Magdalena y Policía Nacional, entre otras, trabajar en la atención y protección de los retornados.

Para Ricardo Sabogal Urrego, director nacional de la Unidad de Restitución, quien estuvo presente en la entrega de títulos a las familias víctimas de este corregimiento, “el proceso en Salaminita tiene un significado muy  importante porque la victimización que sufrió esta comunidad es muy grande y ello es la fiel muestra que la ley de víctimas es el mejor instrumento de recuperar todo lo que se llevó la guerra. Todas las entidades que tenemos responsabilidades vamos a estar ahí en todo el proceso de reconstrucción”.

Destacó el Director Sabogal que “construir nos obliga a todos a ponernos de acuerdo y eso es Salaminita, ponernos de acuerdo para construir lo que la guerra acabó y para eso la comunidad cuenta con el apoyo de todas las entidades presentes. Queremos volver a tener el paisaje que tachó la violencia. Hoy son papeles nos toca ahora construir y volver a tener comunidad”.

LOS PROYECTOS PRODUCTIVOS

Cerca de 5.814 hectáreas de tierras restituidas en el departamento beneficiando a 352 familias. Son $3.830 millones invertidos en proyectos productivos para familias restituidas en el Magdalena (café, frutales, apicultura, ganadería doble propósito). Dentro de los casos más emblemáticos que tiene el Magdalena se encuentra la exportación de café a cuatro países como Australia, Bélgica, Japón y Estados Unidos de la comunidad de La Secreta. Quienes han sido ejemplo de superación y entrega.

Así mismo dentro de los casos emblemáticos se encuentran los proyectos productivos de ganado en Chibolo, Magdalena, donde en la actualidad hay una cooperativa denominada Colapaz, conformada por familias restituidas.

Los proyectos productivos buscan facilitar el acceso a instrumentos para el desarrollo productivo de las familias campesinas con restitución y posesión de sus predios, con el propósito de contribuir en la generación de ingresos de manera sostenible. Si bien, las acciones complementarias a la restitución de tierras deben contribuir a la sostenibilidad y al retorno de las familias participantes; para tal fin, los proyectos representan una de las principales herramientas de sostenibilidad de la restitución de tierras.

El director de la Unidad de Restitución de Tierras, Ricardo Sabogal, vistió esta semana la vereda Lomitas de Santander de Quilichao (Cauca) en donde el proceso de restitución va en un 96 %, con 23 sentencias dictadas y beneficiadas cerca de 100 personas.

Se trata de uno de los municipios más avanzados en donde la comunidad ya está trabajando en proyectos productivos propios, como cultivos de piña, a la espera de poder hacer un proceso de comercialización que les permita obtener mayores ganancias.

Para esto, la Unidad ha desembolsado unos 300 millones de pesos para el desarrollo de proyectos que han permitido favorecer a pobladores que tuvieron que soportar el horror de la violencia del Bloque Calima de las Autodefensas que, al mando de José Éver Veloza, alias HH, y Elkin Casarrubia Posada, alias El Cura, llegó a la zona hacia finales de la década de los 90, para apoderarse de todo lo que estaba a su paso.

Lomitas se convirtió en un escenario de entrenamiento de las AUC, las mismas que se apoderaron de la Casa Comunal y la convirtieron en un lugar de tortura. Allí, se veían los cuerpos a los alrededores del Rio Cauca. Todo esto obligó a 3000 personas a desplazarse.

En entrevista con Colprensa Sabogal explicó que en el Cauca, donde hay unas 3000 solicitudes, se han restituido ya  73.000 hectáreas y beneficiado cerca de 4000 personas. No obstante, en el resto del departamento el proceso tiene algunas demoras porque eran regiones con mayor presencia de las FARC.

Sabogal explica además cómo va el proceso en el sur del país, que inició con los acuerdos de paz alcanzados con las Farc.

 

¿Cómo ha sido el proceso de restitución en Santander de Quilichao?

 

Ha sido de las primeras experiencias restitutivas en el Cauca. Acá cuando arrancamos la condición de seguridad era buena y por eso pudimos intervenir de buena manera cuando empezó la Ley. Por eso usted va a encontrar mayor adelanto, la gente está trabajando su predio, algunos ya tienen viviendas, tienen sus títulos y ya están en la última parte que es lo de la asociatividad y empezamos a romper cadenas de intermediación.

 

¿La demora es por la situación de orden público?

 

El tema de orden público que era tan fuerte hace unos meses ya no está, ya se superó. Ahora tenemos que pelear un poco con los rezagos de la guerra y ahí estamos interviniendo con Batallón de Desminado o con temas de cultivos ilícitos en Argelia, Balboa, Mercaderes, donde se trabaja con la Fuerza Pública, Sustitución de Cultivos y Restitución de manera articulada.

 

¿En esta zona hay muchos segundos ocupantes de terrenos de buena fe?

En Cauca no hemos visto la oposición que se ha presentado en otros departamentos. Aquí seguramente vamos a tener segundos ocupantes que son comunidades campesinas igualmente se asentaron en tierras que son solicitadas en restitución.

 

¿Cómo avanza el proceso de restitución en el sur del país?

 

Tan pronto hubo Acuerdo de Paz con las FARC abrimos oficina en Florencia (Caquetá), en San José del Guaviare, en Neiva y ampliamos con la intervención del Sur del Tolima con la oficina en Ibagué. Hoy en día estamos metidos en zona. En Caquetá estamos predio a predio, midiendo, escuchando a la gente. La zona es particular porque ahí las FARC tenían presencia muy activa y hemos tenido al dificultad de que el Estado era el gran ausente y empezamos a “inaugurar” el Estado por decirlo así.

 

En el proceso de restitución en el Norte del país se encontró un desorden administrativo en materia de catastro, ¿han encontrado lo mismo en el sur del país?

 

Peor. En el Norte había desorden pero al menos había algo de catastro, de registro. En el Sur ni registro, ni catastro. El catastro lo tenían las FARC, sabían quién estaba en cada pedazo de tierra, ahora nos toca hacerlo y hacerlo bien y ese es un tema que va a demandar mucho más trabajo.

La Corte Constitucional había ordenado un plan para que el proceso de restitución se cumpliera en un periodo razonable, ¿cómo va eso?

En algunas zonas hay variables que no controlamos y les dimos a la Corte un porcentaje de avance año a año. El plan se hizo y se le entregó a la Corte, está  al año 2021, como tiene previsto la Ley. En este momento, el grado de avance en lo que le corresponde al Gobierno, a través de la Unidad de Restitución, es cerca ya al 70%. Ese 30% que falta es sur del país y nororiente, lo que es Norte de Santander, un poco de Bajo Cauca para conectar a Urabá. Esas son las zonas que nos quedan. Esperamos que cambien las condiciones de orden público para poder intervenir mejor. Pero, nos queda un 30 %  y cuatro años para hacerlo. Tenemos la ventaja de que el equipo de restitución ya sabe hacer el trabajo, ya no estamos en el año uno, vamos a entrar al año siete.

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