El cuadro de un artista samario para el Papa

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Su casa en el barrio Juan XXIII, al nororiente de Santa Marta, es una de las más visitadas por amigos y algunos creyentes, quienes han apoyado con dinero e implementos para cumplir con su cometido, entregarle el cuadro al Papa.

 

Con un maletín cargado de un par de muda, el suéter del Unión Magdalena, sus papeles personales y muchas ilusiones, hoy parte para Cartagena, Leonardo Velásquez, el samario que retrató sobre un lienzo la imagen del Papa Francisco.

Aferrado a su fe y con la imagen en su cabeza de poder mostrarle al Papa el óleo con medidas 1.50 metros de alto por un metro de ancho, que terminó de pintar apenas el pasado jueves, después de 15 días de trabajo, trasnocho y oraciones; Leo espera que se haga realidad, su deseo que el cuadro sea llevado a Roma.

El televisor ubicado en el centro de la sala de la casa de Leonardo, no ha sido apagado un segundo en las horas donde desde hace tres días, los noticieros reportan, la llegada del Papa Francisco y su recorrido por diferentes puntos de Bogotá, Villavicencio y Medellín.

Los noticieros, los diarios, la radio y todo que hable de la llegada del Papa, se ha convertido en su obsesión, tanto así que mira cuando niños, ancianos, personas enfermas y víctimas de la violencia han tenido contacto con el Patriarca de la Iglesia católica, se imagina “con la camisa del Unión Magdalena puesta, entregándole el lienzo al Papa, eso sería decir que hice algo importante en mi vida”.

Aún sin tener claro el vehículo, porque como dice, “son cosas que Dios ayudará a resolver”, sabe que sea en bus, carro particular o en tractomula, el cuadro irá seguro, porque es para el Santo Padre, pues lo importante es estar a tiempo en ‘la heroica’, mientras que el Papa Francisco sale de Medellín a Cartagena en un recorrido de más o menos 50 minutos en avión.

El pintor se aferra a las palabras de Papa y a un pasaje bíblico que ha tenido en mente desde que empezó el cuadro, “Por eso os digo que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis recibido, y os serán concedidas”.

CON EL APOYO DE SUS AMIGOS

Con otro pasaje, el de Primero de Juan 3:17, como consigna para mostrar su gratitud a quienes lo apoyaron, pero con otro para mostrar su tristeza ante la indiferencia de algunos, en especial a los gobiernos de turno, a quienes pidió apoyo a través de los medios, Leonardo dijo “si uno es rico y ve que su hermano necesita ayuda, pero no se la da, ¿cómo puede tener amor de Dios en su corazón?”.

Leonardo se va a Cartagena agradecido con el apoyo de sus amigos, hermanos, algunas instituciones como la Universidad del Magdalena y algún espontáneo que llega a su casa a darle alguna ayuda y tomarse fotos con el cuadro que seguramente estará luciéndose en alguno de los pacillos del Vaticano.

Mira con curiosidad como en las administraciones tanto Departamental como Distrital, no hubo un solo saludo, ni apoyo para comprar la pintura, ni mucho menos para estar hoy en Cartagena viendo la llegada de Francisco.

ORGULLOSO DE SU OBRA

El cuadro está compuesto por la imagen de Jorge Mario Bergoglio cabeza y pecho, luego el morro, la figura de Mamo Arhuaco y el mapa de Colombia, junto a las banderas del Unión Magdalena y el San Lorenzo de Almagro, equipo de preferencia del Pontífice.

“Aquí llegan a tomarse fotos, este cuadro es mi orgullo, creo que la vida me ha dado la oportunidad de hacer algo importante y no descasaré hasta verlo en manos del Papa Francisco”, afirmó el artista.

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