HOY DIARIO DEL MAGDALENA
Periódico de Santa Marta

Reforma tributaria también tendrá efecto en la concertación del salario mínimo

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Esta semana inició formalmente la mesa de Concertación de Políticas Laborales y Salariales para discutir el tema recurrente de la época de fin de año: el incremento del salario mínimo que regirá a partir de enero.

Con una economía en recuperación y una inflación controlada, la discusión que se dará entre los empresarios, los sindicatos de trabajadores y el Gobierno Nacional tendrá un ingrediente adicional, que a pesar de no hacer parte de la negociación tendrá mucha relación con ella, la reforma tributaria.

En medio de ese escenario, la pregunta que se hacen muchos colombianos es cuánto podría ser el incremento para el próximo año. El de 2018 se logró concertar a último momento, para quedar en 781.242 pesos, con un aumento del 5.9 %.

Aunque son pocas las veces en las que se ha llegado a un acuerdo desde que se creó la Comisión, hay altas expectativas en esta oportunidad, teniendo en cuenta que es la primera vez que se negocia con el Gobierno, en cabeza del presidente de la República, Iván Duque Márquez, quien a lo largo de su campaña prometió mejoras en los salarios de los trabajadores del país.

Precisamente, la ministra de Trabajo, Alicia Arango, aseguró durante la instalación de la mesa, que hay un buen ambiente entre las partes y se espera que en la medida en que avancen las reuniones se puedan ir conociendo las posiciones de cada sector para poder llegar a un consenso sobre el aumento salarial.

“Tuvimos una reunión muy amable en donde entre todos definimos la agenda que irá desde el próximo lunes con las subcomisiones de productividad hasta el día en que termine la negociación. Siento que la mesa de concertación está en muy buena disponibilidad para sacar el incremento, ojalá, por acuerdo lo más pronto posible”, indicó Arango.

Aunque la discusión apenas comienza y se extenderá en una primera fase hasta el 15 de diciembre, ya se vienen destapando algunas posturas sobre las cifras que marcarán la negociación y sobre las cuales se moverán las partes para, en la medida de lo posible, llegar a un acuerdo sobre el aumento salarial.

El director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, recordó que la discusión del salario mínimo está anclada a elementos como la inflación (en especial la esperada), que podría cerrar el año alrededor del 3,4 %, cifra que es fundamental en la medida que lo que se debe garantizar con el incremento es que no se pierda el poder adquisitivo de los ingresos de los trabajadores.

“Otro elemento tiene que ver con la productividad laboral, la cual debe ser reconocida al trabajador. Aunque no sabemos de cuánto es podemos suponer que ronde el 1 % y si la inflación es del 3,4 %, podríamos hablar de un incremento salarial que podría rondar el 4,4 %”, indicó Mejía.

En ese sentido, el analista consideró que el rango razonable de discusión del incremento salarial está entre el 4 % y 5 %, pero todo depende de cuánto será la cifra de productividad y la inflación del año.

“Seguramente este rango es razonable teniendo en cuenta la inflación, pero lo claro es que no se debe generar un aumento mucho más alto ya que podría tener un efecto en la informalidad laboral en un contexto donde la economía viene recuperándose gradualmente en su crecimiento”, explicó el director.

Por su parte, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), ha asegurado que el incremento debería ser del 4 %, porque un aumento sobre el 5 % o superior a esa cifra podría desencadenar un efecto sobre el empleo y la informalidad, teniendo en cuenta que la economía colombiana aún no llega a su crecimiento potencial del 3 %.

“El incremento del salario mínimo no debería desbordar el 4 % para 2019, resultante de esperar una inflación cercana al 3,5 % y unas ganancias en productividad no superiores al 0, 5%. De ser así, el salario se elevaría de los actuales 781.200 pesos mensuales a 812.500 pesos. De optarse por ajustes del 10 %, se estaría dando una falsa idea de reactivación económica, dejando a las empresas con una erogación adicional en momentos de lenta recuperación y generándose los problemas fiscales e institucionales”, indicó la Anif.

Una postura diferente tiene Iván Jaramillo, docente e investigador del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, quien destacó que por orden constitucional el incremento del salario nunca puede estar por debajo del IPC. Además, aseguró que el aumento ideal debe estar 3 o 4 puntos por encima de la inflación para poder compensar la pérdida de poder adquisitivo que han tenido los trabajadores en los últimos años con los incrementos salariales y por otros factores económicos como la reforma del 2016.

“Tenemos que tener en cuenta que el salario mínimo compensa más o menos la mitad de la canasta familiar, la cual tiene un costo de 1.300.OOO pesos, por lo que existe un déficit para los trabajadores que devengan el mínimo para suplir esas necesidades. Por eso creo que es importante que haya un ajuste en ese sentido de 3 o 4 puntos por encima del IPC y seguramente esto será centro de debate en la mesa tripartita de concertación”, indicó Jaramillo.

El docente y experto en temas laborales de la Universidad Central, Jairo Santander, indicó que la negociación va a estar complicada porque la inflación ha estado controlada, además se puede sumar el factor de que el presidente prometió aumentar los salarios en la campaña y las expectativas están en que esa propuesta se cumpla.

“Tradicionalmente la discusión del salario mínimo es mucho más tranquila que el escenario que tenemos en la actualidad. Generalmente el aumento se asocia a la inflación y la productividad, pero el elemento de la reforma y los compromisos de campaña pueden complicar el panorama. Sin embargo, creo que la negociación se puede estar dando en una cifra del 5 % y máximo el 6 %, pero todo dependerá de la voluntad política del Gobierno y la discusión entre los trabajadores y gremios”, explicó Santander.

 

Trabajadores

Los sindicatos de trabajadores en su totalidad no han destapado sus cartas en cuanto al incremento. El único que lo ha hecho es el presidente de la Confederación General de Trabajadores (CGT), Julio Roberto Gómez, quien aseguró que la propuesta es tener un aumento salarial del 10 %.

“Comienzan los trabajos de estudiar la productividad, saber cuál fue el valor durante este año, pero el salario mínimo también está ligado al comportamiento de la inflación. Estamos en un momento en donde es necesario empezar a manejar cifras y por eso nosotros tenemos una propuesta claramente definida y planteamos un incremento del 10 %, en esto nos acompaña la Confederación Democrática de Pensionados”, indicó Gómez.

De acuerdo con el líder sindical, este incremento no resuelve la situación de pobreza en el país y más cuando el salario actual que devengan los trabajadores no cubre ni la mitad de la canasta familiar.

“Con un incremento del 10 % se comprará algo más de la canasta familiar, pero no es que resuelva la situación de pobreza. Creo que esto debe ser un proceso progresivo para que los colombianos vayan mejorando sustantivamente sus ingresos y el aparato productivo se vea impactado por una mayor demanda de productos y servicios”, explicó Gómez.

Por su parte, el presidente del Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Diógenes Orjuela, indicó que todavía no tienen una propuesta concreta y el equipo económico del sindicato está evaluando algunas variables como el impacto que puede tener la reforma tributaria. No obstante, aseguró que la cifra debe ser superior a la que se acordó el año pasado (5.9%).

“La idea no solo es que sea superior a la cifra del año pasado sino también que los incrementos contribuyan a mejorar el poder adquisitivo de la población como un elemento fundamental para la recuperación económica. Esto para nosotros es un elemento de suprema importancia y si no hay mejoramiento en este tema para los colombianos, acompañado de una reconversión del aparato productivo, para que esté al tanto de una mayor demanda, no vamos a salir de la crisis en la que estamos”, indicó Orjuela.

Otro de los aspectos que resaltó el presidente de la CUT es que el gobierno debe plantear una posición y no jugar a ser un mediador, como ha venido sucediendo en los últimos años, ya que es necesario conocer su postura para poder discutirla junto con las peticiones de los gremios y los trabajadores.

 

Gremios

Los empresarios no han revelado sus posturas frente al incremento ya que consideraron que es muy pronto para hablar de cifras porque falta conocer algunos elementos que son fundamentales para la discusión y para poder sentar una posición en la mesa de concertación.

El presidente de la Asociación de Empresarios de Colombia (Andi) Bruce Mac Master, indicó que se vienen teniendo reuniones constructivas entre las partes, pero la fecha para que la propuesta de todos los sectores sea revelada es el 7 de diciembre.

“Lo que tenemos que hacer es construir entre todos los elementos de juicio que les permita a todas las partes tener una posición ilustrada y que permita buscar lo mejor para el país. La verdad es que lo que nosotros acordamos formalmente es presentar las propuestas el día 7 de diciembre y no podemos anunciar una cifra en este momento porque necesitamos evaluar datos fundamentales como la productividad para poder fijar posiciones”, indicó Mac Master.

Por su parte, el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Jorge Enrique Bedoya, indicó que el tema del incremento del salario mínimo apenas se empieza a discutir en la comisión tripartita por lo que es necesario conocer algunos datos que permitan sentar una postura, además aseguró que uno de los aspectos a revisar es el impacto de la reforma tributaria.

“Es muy temprano ponernos a pensar en una cifra sin avanzar en el cronograma de reuniones y sin empezar a evaluar la información que el Gobierno Nacional nos llevará a la mesa a los empleadores y sindicatos. El presidente Duque ha anunciado mejores salarios por lo que el ministerio de Hacienda deberá traducir esa postura en la comisión, además de conocer los otros elementos de carácter técnico para empezar a vislumbrar las posiciones de las diferentes partes, ojalá, para llegar a un acuerdo antes de finalizar el año”, indicó Bedoya.

Para el representante agropecuario, el IVA y otros elementos de la reforma tributaria se tendrán que ir evaluando en la medida en que avance en el Congreso de la República, por lo que consideró que el posible impacto del proyecto deberá ser evaluado entre las partes.

 

Factor reforma tributaria

La reforma tributaria – o Ley de Financiamiento, como la denominó el Gobierno Nacional – será un elemento importante en la mesa de concertación, en la medida en que los sindicatos y algunos gremios están atentos a los efectos que pueda tener el proyecto para los trabajadores.

Aunque la propuesta de extender el IVA a la canasta familiar (la que más rechazo provocaba) ya no va, aún hay iniciativas en discusión, que generan preocupación.

El presidente de la Andi, Bruce Mac Master, indicó que es importante que la reforma ande rápido en el Congreso para que se le pueda aclarar al país cuáles van a ser las condiciones que se tendrán en materia tributaria.

“Hemos visto que aparentemente el IVA no va a aumentar en términos de la canasta familiar lo que sin duda le genera un alivio importantísimo a las expectativas que tenían los hogares de ver afectados sus ingresos en los próximos días como resultado de la ley de financiamiento. Y creo que esa será una presión menos que tenemos en este momento de negociar el salario mínimo”, indicó Mac Master.

Por su parte, el presidente de la CUT, Diógenes Orjuela, indicó que aún no es claro si se va a gravar la canasta familiar o no, ya que no se conoce el texto que se discutirá en el Congreso de la República, por lo que sin duda esta propuesta y otras como las de gravar las pensiones estarán en el centro de la discusión del salario mínimo.

Entre tanto, el director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, indicó que la reforma tributaria sí podría generar un ambiente complicado en la mesa de negociación en la medida en que se genere un impacto en las expectativas de inflación, pero ante los cambios que se vienen dando en el contenido del proyecto se debe revisar la propuesta final.

“En la medida en que se ha ido cambiando la naturaleza de la Ley de Financiamiento se debe esperar qué propuesta final es la que queda para saber cuál es el impacto en la inflación y tener un elemento más para la discusión. El tema respecto al IVA ya se viene moderando y en la medida en que esto cambie se tendrá un elemento adicional o no dependiendo de los avances de la negociación”, explicó Mejía.

Finalmente, el presidente de la SAC, Jorge Enrique Bedoya, aseguró que “el IVA no creo que sea la única razón y seguramente tendremos que ir viendo qué va a pasar en definitiva en el Congreso de la República. Por eso no es sano anticiparnos sin haber visto cómo viene la ponencia definitiva que se llevará a los debates la semana entrante y seguramente será un elemento de contexto frente a la discusión del salario mínimo”.

De esta forma, empiezan en firme las discusiones del incremento del salario mínimo del 2019, las cuales también estarán influenciadas por la reforma tributaria del Gobierno Nacional. Esta semana se reunirán las subcomisiones de productividad, mientras que en la semana del 3 y 7 de diciembre se realizarán las presentaciones del ministro de Hacienda, el Banco de la República, el Dane, y se conocerán formalmente las propuestas de aumento de los sindicatos de trabajadores y los gremios productivos del país.

 

Bogotá Colprensa

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