´Belisario Betancur fue un estadista más que político´

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El ministro de Interior durante el gobierno de Belisario Betancur, Jaime Castro, recordó al exmandatario cómo un hombre con alma de poeta y no de político.

Como fruto de un acuerdo nacional, Castro participó en el gobierno del conservador Belisario Betancur como ministro de Gobierno entre 1984 y 1986, correspondiéndole afrontar la toma y posterior retoma del Palacio de Justicia.

¿Cuál es su recuerdo de Belisario Betancur?

El fallecimiento de Belisario Betancur, quien es el último de los grandes, produce sentimientos encontrados. De un lado, dolor y pesar, del otro orgullo como colombianos. Esto lo debemos sentir así en la medida en que pudimos contar con un hombre estadista y presidente de una calidad excepcional.

¿Qué anécdota le quedó de trabajar con Betancur?

Múltiples anécdotas. Empezaría por recordar una definición de García Márquez a Belisario Betancur: “no fue un gobernante que amara la poesía sino un poeta a quien el destino le impuso la penitencia del poder”. Esas palabras han sido la esencia de él. Ejerció con patriotismo, altura, visión de futuro, tuvo que manejar situaciones de distinta naturaleza. La crisis financiera de comienzos de los años 80, la política internacional que infundo al país a lo nos alineados, fue artífice importante del proceso de paz en Centro América.

Belisario tuvo que vivir situaciones dramáticas y dolorosas, empezando por el secuestro de su hermano Jaime, de quien era muy cercano; luego el asesinato de su ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla, más tarde el terremoto de Popayán en 1983, luego el Palacio Justicia y desgraciadamente el drama de Armero. Betancur murió con propiedad y con patriotismo, con visión de futuro pensando siempre en lo que más le convenía al país y a los colombianos.

¿Cómo se vivió la crisis financiera de los 80?

Fue una crisis en la que el sector privado a través de varios bancos tuvo la mayor participación al origen de esto. Betancur manejó la crisis con mucha capacidad, pese a que representó un esfuerzo fiscal enorme para nosotros, pero se logró superar. Gracias a él no vivimos, por ejemplo, el corralito que tuvieron que vivir los argentinos años después.

 ¿Qué le dejó Betancur personalmente?

Muchas lecciones. Yo tuve la suerte inmensa de ser uno de sus colaboradores cercanos. Fue un hombre que, García Márquez también lo señaló, cómo alguien que tenía hígado de Político y lo tenía bien puesto. Fue un estadista más que un político y eso explica el reconocimiento que está obteniendo de los colombianos en todas las regiones del país y de todos los estratos sociales y vertientes políticas. Con eso me quedó.

BOGOTÁ COLPRENSA

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