‘El destape’ de Viña Machado  en la revista SoHo

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La modelo y actriz samaria Viña Machado es la portada de la reciente revista Soho. /Fotos: Camo. Revista SoHo

La actriz y modelo samaria Viña Machado como se observan en  las fotos de SoHo, mantiene una extraordinaria figura, luego de haber tenido su primer hijo, León.

 

La modelo y actriz samaria Viña Machado posó ‘semidesnuda’ para la revista SoHo, mostrando su belleza y carisma.

Ella, en estos últimos tiempos está dedicada a la actuación, lo cual le ha traído muchas satisfacciones a nivel profesional.

Viña Machado como se observan en  las fotos de SoHo, mantiene una extraordinaria figura, luego de haber tenido su primer hijo, León.

Actualmente la artista samaria se encuentra trabajando en un proyecto con el también director y actor samario, Yuldor Gutiérrez, producción que pronto será estrenada en Colombia.

La revista SoHo acompañó las fotos de la bella samaria captadas por el lente de Camo con una  publicación de la autoría de Nicolás Rocha, de la cual destacamos los siguientes apartes:

 “Virginia María Machado llena cualquier espacio. No importa si es un café al norte de Bogotá, el asiento trasero de un taxi o un teatro vacío. Sus piernas inundan el lugar como jugando a ser río y su mirada, fuerte y versátil, se transforma a medida que la tarde avanza.

Son las siete de la noche y la samaria, tras una hora de conversación, empieza a hablar de su vida. “Crecí en una familia muy numerosa, éramos muchos pero poquitos en una casa muy vieja en el centro de Santa Marta…”, dice repasando ese instante en que no era ni la actriz, ni la supermodelo, sino Viña, la niña que se escapaba a la tienda La Meta para leer cuentos e historietas y andaba con cuaderno y lapicero bajo el brazo.

La modelo que desfiló para Chanel, Loewe, Ferragamo, Max Mara y Prada no siempre fue la imponente trigueña que hace ver su metro setenta y siete como si fueran tres. De pequeña, recuerda estar parada al lado de su hermana más blanca, de cabello liso color Coca-Cola y sentirse como la flaca medio desgarbada a quien su madre le decía que le iba a salir joroba por andar escondiéndose y a la que le “echaban tierrita” por no ser contendiente a un reinado. Desde ese momento Viña aprendió a burlarse de sí misma, a no dejar que ningún comentario le hiciera daño y nadie definiera lo que debía ser.

La ‘payasa’ con el rostro salpicado de pecas que nadie veía en una pasarela se convirtió, rápidamente, en un ícono de la belleza latinoamericana. Su talento la llevó a México, Italia e Inglaterra y la obligó a templar el carácter lo suficiente para que el mundo no se la comiera viva. Pero para Viña había un siguiente paso, dejar los tacones a un lado y dedicarse a lo que le apasionaba: la actuación. Empezó a estudiar y se encontró con comentarios como “ay, a ver si la modelito sí sabe actuar. Es que no sé, tú no eres blanca, negra ni india, no nos da”. En ese momento se empeñó en demostrar lo contrario. Ensayando doce horas diarias y entendiendo cómo su cuerpo era el mejor instrumento para narrar historias, comenzó la metamorfosis que la llevó a encarnar a mujeres tan diferentes que parecía que no era la misma actriz quien las interpretaba.

No piensa en el tamaño de la pantalla, el formato o la plataforma en la que se va a ver su trabajo, para ella lo importante es siempre encarnar personajes verosímiles y reales…

Para Viña, el olor de la arena de la playa mojada por la lluvia es un fenómeno de otro mundo. Le gustan el vino, la ginebra, un whisky en la costa y una cerveza en cualquier lugar. La luz de sus ojos es su hijo, León.

Viña Machado, a quienes todos conocemos como Viña porque su hermana Vanessa la bautizó así al no poder poner la r junto a la g y la i, es una mujer de muchos matices. Imponente, sonriente y seductora, pero también sensible, tranquila y silenciosa… Una mujer consciente y sobre todo congruente con su vida, su trabajo y su pasión”.

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