Organizaciones piden al Gobierno firmar declaración de ‘Escuelas Seguras’

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Varios han sido los episodios en los cuales las escuelas se han visto afectadas por la guerra en Colombia. Bombardeos, minas antipersonal y campos de batalla son algunas de las afectaciones a las que han sido sometidas las escuelas rurales y por ende los niños. Es por esto, que organizaciones nacionales e internaciones como Save The Children Colombia y Human Rigths Watch pidieron al Gobierno Nacional suscribir la Declaración de Escuelas Seguras de la ONU, un pedido aplazado desde 2015 y que no ha tenido éxito.

“Colombia debe considerar profundamente el ser partícipe de la declaración. Su propia experiencia con el conflicto y sus medidas para enfrentarla pueden fortalecerse con la participación en la declaración y dar impulso a que las escuelas sean más seguras. Si esto no se tiene en cuenta las consecuencias del conflicto seguirán latentes en los niños y eso no se puede permitir”, expresó la directora ejecutiva de la división de derechos del niño en Human Rigths Watch, Zama Neff.

El documento, que ha sido firmado por 82 países entre ellos Bolivia y Perú, contiene varios compromisos que adquieren los Estados firmantes para que los conflictos armados no afecten a las escuelas y a las universidades. 
De estos se desatancan el comprometerse a que las instituciones educativas no van a ser utilizadas militarmente y a recoger datos sobre ataques a las instituciones.

“Jurídicamente la declaración no tiene un carácter vinculante, pero es una manera de llevar a los Estados a una declaración ética y comprometida en términos políticos del cumplimiento de esos parámetros”, explicó Neff, quien resaltó que el 40% del total de niños y niñas que no asisten al colegio corresponden a zonas afectadas por el conflicto armado.

A su turno, la directora de Save The Chidren para Colombia, María Paula Martínez, detalló que la declaración ha sido impulsada por Noruega, la embajada Argentina, y otros gobiernos que han creído en que la escuela debe ser un entorno seguro para los niños y niñas en situaciones de conflicto armado y de violencia extrema.

“Instamos al Gobierno colombiano a adherirse a esa declaración y a las partes del conflicto en colombia a que respeten las escuelas. Se debe mitigar los riesgos que representan operaciones militares en las zonas, la ocupación de las escuelas, las minas antipersonal y el riesgo de reclutamiento de niños “expresó Martínez.

La directora de Save The Children para Colombia resaltó que las zonas del país que continúan en conflicto latente son Nariño, Cauca, Valle del Cauca, Chocó Caqueta, Arauca y la Guajira, donde, según ella, “las voces de los niños que aún viven enfrentamientos en su territorio se están alzando pero nosotros seguimos sin querer escuchar”.

“Debemos ver la realidad que nos muestra que hay niños que están siendo invitados a participar de las ostilidades desde los siete años y básicamente si ya hablamos de que Colombia tiene una deuda con la niñez pues esa deuda se multiplica cada minuto que pasa porque, primero, no aumentamos el gasto social ni la inversión pública que lleve acceso a servicios básicos en las escuelas. Segundo, no se está dando la protección a los derechos y tercero porque los niños siguen sin ser vistos como sujetos de derecho y eso hace que sea muy difícil restablecerselos ”, apuntó Martínez.

Las organizaciones resaltaron que aún hay retos que las escuelas siguen afrontando en medio de la guerra. A pesar de que las Farc dejaron las armas, la confrontación armada con otros actores como el Eln, el Epl y las disidencias del acuerdo de paz persiste.

“Durante el conflicto armado, proteger las escuelas y universidades, puede permitir a los niños y jóvenes acceder más fácilmente a servicios humanitarios amplios e información crítica que pueda protegerlos del tráfico, la violencia sexual y el reclutamiento por parte de actores armados”, realzó Martínez.

A eta petición se suma la voz del profesor en Arauca, Roberto Antonio Padilla, quien expresó que las escuelas deben ser sacadas del conflicto armado y ser consideradas como “territorio sagrado”.

” Aún estamos inmersos en una situación, que es la del conflicto, y que lleva mucho tiempo golpeando fuertemente a la infancia. Tenemos una necesidad muy sentida de sacar la escuela del conflicto. Una escuela segura como zona de paz es un espacio de encuentro y un recurso para que los niños realicen sus sueños, su vida a futuro”, manifestó el docente.

Padilla hizo un llamado al Gobierno para que “mire” las escuelas rurales y las fortalezca en infraestructura y saneamiento básico. “La escuela es un territorio sagrado y no debe ser objetivo de intereses particulares sino debe ser vista como trampolín para educar hombres de bien, libres. Es muy duro para uno como maestro llegar un día a clase y ver pupitres vacíos porque simplemente los niños fueron encaminados a la guerra”, agregó.

De acuerdo con Save The Children las afectaciones principales a las escuelas son el reclutamiento de menores, los homicidios y la falta de infraestructura.

A finales de mayo de 2019, en España se llevará a cabo la segunda convención de ‘Escuelas seguras’, donde se espera que Colombia haga parte del tratado internacional.

“Nuestro llamado es que a Colombia ceda con la firma de este tratado internacional y que se entienda que la escuela no debe ser parte del conflicto. Es un espacio donde la cultura, la ciencia y el conocimiento se unen para crear grandes ideas”, concluyó el profesor Padilla.

Bogotá Colprensa

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