A la par con la marcha, avanza nueva ronda de diálogo de Gobierno y estudiantes

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Con el tiempo en contra y la esperanza puesta en estos dos días que restan de la semana, los estudiantes universitarios y el Gobierno Nacional se han reunido alrededor de la 14 mesa de negociación en busca de acordar un aumento a la base presupuestal,  para dar salida a la crisis financiera de la educación superior pública.

Por más de dos meses y con diez movilizaciones a las espaldas, las 26 de las 32 universidades públicas del país han congelado ocho semanas del semestre académico en un paro nacional. Para este jueves, como estaba pactado, una parte del sector educativo volverá a salir a las calles en exigencia de una mayor financiación para las instituciones de educación superior.

Mientras los voceros de la Unión Nacional de Estudiantes de Educación Superior (Unees) convocaron a la que sería la última movilización de las comunidades educativas este año en el país, la Asociación Colombiana de Representantes Estudiantes de Educación Superior (Acrees) se apartó de esta movilización y anunció la realización de una rueda de prensa para dar a conocer el estado de las negociaciones con el gobierno nacional tras el paro.

En Bogotá se espera que después del mediodía, los estudiantes partan desde la Universidad Nacional. De allí se desplazarán por la calle 45, tomarán la avenida Caracas hasta la calle 32, seguirán por la carrera séptima y terminarán su recorrido en el parque de los Periodistas, ubicado en el centro de la ciudad.  

En Medellín la movilización por la ‘Educación superior y la defensa de los derechos humanos’ partirá como ha sido tradición desde el Parque de los Deseos y culminará en el sector de la Alpujarra. La concentración será a partir de las 10 de la mañana y los promotores de la marcha también manifestaron que por el momento será la última movilización del año.

Por otro lado, el lugar de inicio de las movilizaciones en Cali será la parroquia Ignacio Loyola, en el barrio Terrón Colorado, en la salida hacia el municipio de Buenaventura. La marcha comenzó desde las 8 de la mañana y se espera que culmine en la plazoleta San Francisco, al frente del edificio de la Gobernación del Valle del Cauca.

En Bucaramanga y Barranquilla los líderes de los movimientos estudiantiles aún no dan información sobre los puntos de concentración de las marchas de este jueves.

 

La puja 

Entre tanto, en la noche del miércoles, Gobierno y estudiantes se sentaron nuevamente en la mesa de negociación, para encontrar una salida al paro nacional que completa 61 días. Sin embargo, hasta altas horas de la noche, todavía no se había llegado a ningún acuerdo. De hecho, el defensor del pueblo, Carlos Alfonso Negret, informó que la Ministra de Educación y tampoco los estudiantes, iban a dar declaraciones a medios de comunicación.

Pese a esto, en días pasados se lograron acuerdos sobre temas relacionados con los profesores y su situación tributaria, con la creación de una base presupuestal para las 29 instituciones técnicas y tecnológicas de educación superior, con el descuento electoral y con que la mesa de negociación se mantenga una vez levantado el paro.  

Sin embargo, lo que distancia a ambas partes es el aumento a la base presupuestal, en la que tanto estudiantes como Gobierno han defendido sus posturas. Por un lado, el Gobierno Nacional informó que está dispuesto a un aumento de 3,5% sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para el 2019, 4% para el 2020, 4,5% para el 2021 y 4,65% para el 2022.  

Recursos que, para los estudiantes, no son suficientes, por lo que dejaron sobre la mesa que el aumento a la base presupuestal debería ser de 5% para 2019, 6% para 2020, 7% para 2021 y 9% para 2022.

La situación, para el experto en educación, Julián De Zubiría, demuestra que se está cerca de un “acontecimiento histórico” debido a los encuentros que han sostenido estudiantes y Gobierno y el cual no sucedía desde 1971.  

“Llevábamos dos décadas en las que cada año se venían disminuyendo los recursos para las universidades oficiales y se aumentaban los del Icetex y los que se transferían hacia el sector privado. En un hecho inaudito, en los últimos años cuatro billones de pesos fueron transferidos del Estado a las principales universidades privadas mediante el programa Ser Pilo Paga, mientras se caían las universidades oficiales”, sostuvo De Zubiría.  

El analista resaltó el esfuerzo y compromiso del Gobierno en el aumento de los recursos para educación superior y manifestó que con esto se fortalecen las instituciones tecnológicas de educación superior.  

“Con el ofrecimiento de subir en 1,25% más de lo acordado con los rectores del SUE (el IPC más 4,65% para el año 2022 y 3,5% para el 2019).  Lo más importante de todo es que implica un cambio en la política pública que se venía implementando en los últimos gobiernos hacia la educación pública y que la educación se convirtió en el principal aspecto de discusión nacional”, agregó el experto.

 

Ceder más 

De Zubiría también resaltó que los estudiantes han cedido significativamente en sus pretensiones. “Es un movimiento reflexivo, que, con enorme claridad defiende la conveniencia y necesidad de fortalecer la educación oficial”.

Con la postura de “agachar la cabeza”, coincidió el decano de la facultad de Educación de la Universidad Sergio Arboleda, Juan Sebastián Perilla, quien apuntó que, pese a acuerdos, los estudiantes y el Gobierno deben “ceder más” para lograr un acuerdo lo más pronto posible.

“Es necesario que tanto el Gobierno como los estudiantes cedan y lleguen a un punto en el cual ponderen sus intereses y beneficien, en últimas, a la educación superior. Los acuerdos que se tienen no solucionan de raíz toda la situación que hay, pero se deben retomar las clases y buscar una salida en el cual se asegure un punto medio que pondere las dos posicione”, agregó el decano.  

Para Perilla, en caso de que no se ceda para encontrar un punto medio será “muy difícil” superar el paro y reanudar las clases.  

 

Bogotá Colprensa

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