Se deteriora la vía de Sitionuevo-Palermo

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La carretera que conecta a los municipios Sitionuevo y Palermo, en el departamento del Magdalena, lleva más de dos décadas cayéndose a pedazos por el río. Las autoridades responden a las quejas.

Sitionuevo y Palermo son dos pequeños municipios en el noroeste del departamento del Magdalena, en los límites con Atlántico. Aunque están separados por una vía que no alcanza a tener 24 kilómetros, desde hace décadas han tenido que enfrentar un problema que aún no tiene solución: el río Magdalena, que, poco a poco, se ha ido comiendo la carretera que los conecta.

La nueva advertencia la volvieron a lanzar esta semana los habitantes de esa región, ante el miedo de quedar incomunicados. Las lluvias, como suele suceder, incrementaron los niveles del río Magdalena, y la vía tuvo que ceder terreno ante la inevitable erosión. Como recuerda la bióloga Sandra Vilardy, es un fenómeno que se presenta con frecuencia e impide que ese tramo sea transitable. “Con las lluvias, el río se empieza a comer la vía y en época de invierno se convierte en una carretera llena de jabón, por la que es imposible transitar”.

El problema no es nuevo. Desde que esa vía fue habilitada hace unos 50 o 60 años, los habitantes han visto cómo las aguas empiezan a colarse con la llegada de las lluvias. Desde hace muchos años, también, han solicitado ayuda a la Gobernación del departamento para evitar que la erosión siga robándole pedazos a la vía. Su pregunta es la misma de siempre: ¿Por qué ha sido tan difícil resolverlo? Fabio Manjarrés, gerente de proyectos de la Gobernación, no tiene una respuesta para esa pregunta. Sabe que desde hace mucho tiempo esa conexión ha estado en dificultades y que eso suele poner en aprietos a los habitantes.

Sin embargo, dice, ya encontraron un camino para frenar el problema. “El 3 de diciembre acordamos, con Invías y con el contratista, intervenir 400 metros para que ese tramo no se volviera a erosionar más. Sabemos que es un asunto complicado, aunque no está a punto de romperse, como aseguraron en redes sociales”, dice. A lo que se refiere Manjarrés es a una solución que, según él, está a punto de concretarse. En pocas palabras, intentarán mover la vía unos 700 u 800 metros, distancia que evitaría su usual contacto con el río Magdalena.

“Lo único que nos hace falta es resolver unos trámites con el dueño del predio por donde iría la nueva carretera. Vamos a invertir cerca de 900 millones de pesos”, cuenta Manjarrés. También hace una aclaración: “Este tramo no hace parte de la Vía de La Prosperidad. Sin embargo, lo vamos a mejorar mientras tenemos los diseños definitivos de la variante de Palermo, y la Anla nos otorga la licencia ambiental requerida”. Si todo sale como está previsto, asegura, los pobladores de Palermo y Sitionuevo tendrán resuelto ese inconveniente a mediados de enero. Hasta entonces, deberán armarse de paciencia para enfrentar la erosión.

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