Estas especies están en menos peligro, pero todavía falta

Unos 792 kilómetros cuadrados comprende el hábitat restringido de los gorilas de montaña en tres países africanos. La mayor amenaza es la agricultura intensiva.

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Esperanza es lo que se tiene ahora por los gorilas de montaña, una especie de jirafa y dos de ballenas, cuyo estado de preservación mejoró.

Eso dice la lista roja de especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Buenas noticias en medio de un panorama algo sombrío al saber que casi un tercio de las especies del planeta están amenazadas de extinción. La organización llamó la atención sobre el estado de conservación de los peces, afectados en diferentes regiones por la sobrepesca.

 

Cuestión de supervivencia

El estado de aquella especie de gorila pasó de En Peligro Crítico a En Peligro. La recuperación de estas poblaciones se debe al esfuerzo conjunto entre gobiernos, empresas y la sociedad, según la UICN.

El Gorilla beringei beringei tiene su hábitat en las selvas montañosas entre Uganda, Ruanda y la República Democrática del Congo, en donde la destrucción del suelo por la expansión agrícola, revueltas civiles y enfermedades han retado su supervivencia.

Tanto que en 2008, dice un informe en Nature, quedaban solo 680 individuos, siendo calificada la especie como Críticamente Amenazada.

Por las medidas de conservación, que incluyen el monitoreo diario y la protección por guardas armados, el último conteo mostró que hoy hay al menos 1.004.

La nueva clasificación Amenazada indica que sus poblaciones son bajas y vulnerables a la extinción.

Un caso similar vive la jirafa de Rothschild (Giraffa camelopardalis rothschildii), que vive en Uganda y Kenya: de 1960 a 2009 el número de individuos bajó de 2.500 a solo 500.

Al estar amenazada hubo medidas como la protección legal y la reintroducción de individuos a un sector de Kenya y hoy son unos 1.470 individuos maduros.

Casi Amenazada es la nueva categoría.

 

Una protección oceánica

La ballena de aleta o rorcual común (Balaenoptera physalus) es ahora Vulnerable (estaba En Peligro): su población global casi se ha duplicado desde la década de 1970, una recuperación por las prohibiciones internacionales sobre la caza comercial en el Pacífico Norte y en el Hemisferio Sur, vigentes desde 1976, así como por reducciones significativas en las capturas en el Atlántico Norte desde 1990.

Hoy nadan en los mares cerca de 100.000 individuos adultos.

Mejoró un poco el estado de la ballena gris (Eschrichtius robustus), que de En Peligro Crítico pasó a En Peligro, con unas 180 ballenas, cerca de 60 más que hace 10 años.

Las dos especies se vieron amenazadas por la sobreexplotación de su grasa, aceite y carne.

“Las poblaciones de rorcual común y de ballenas grises occidentales fueron severamente reducidas por la caza, y es un alivio poder ver finalmente un ascenso. Se están recuperando, en gran medida, gracias a las prohibiciones de caza comercial, a los acuerdos internacionales y a diversas medidas de protección. Sin embargo, los esfuerzos de conservación deben continuar hasta que las poblaciones ya no estén amenazadas”, dijo Randall Reeves, presidente del Grupo de Especialistas en Cetáceos de la CSE de la UICN.

Para la recuperación de la ballena gris occidental , cinco Estados de su área de distribución (Japón, Federación de Rusia, República de Corea, Estados Unidos y México) firmaron un Memorando de Cooperación sobre medidas de conservación.

Hoy se nota el crecimiento de sus poblaciones en el Pacífico occidental y en particular en la isla de Sajalín, Rusia, aunque es un animal con baja tasa de reproducción.

Buenas noticias.

 

El Colombiano

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