Los celadores, una profesión que nunca descansa

386
[themoneytizer id=”22300-1″]

Para este samario de 25 años de edad, las fechas de Navidad y Año Nuevo son épocas de alegrías y felicidad.

Mientras la mayoría de las personas celebran la Navidad en un ambiente festivo, en ciertos hogares faltará algún miembro de la familia que trabaja velando por la seguridad en alguna empresa pública-ca o privada de la ciudad. Los guardas, carabineros o celadores, algunos jóvenes, otros mayores saben que para ellos no hay días festivos y que muchas veces tendrán que perderse de momentos fa-miliares importantes, para dedicarse a velar por la seguridad de algún bien inmueble o de alguna familia. Para esta época tan especial, HOY DIARIO DEL MAGDALENA, decidió hacerles un reconocimiento a esas personas que dejan el ‘calor de sus hogares’ para ir a trabajar en las fechas de Navidad y Año Nuevo. La noche de mañana 24 de diciembre, no será tan diferente a las anteriores para Edier Miguel García Troncoso, vigilante de la Clínica Mar Caribe. En los pasillos de la clínica, este guardia de seguridad, no se acostumbra a lidiar con la soledad las fiestas decembrinas, en especial la Navidad y el Año Nuevo. Ni los 5 años de experiencia en el oficio como centinela lo han amoldado a vivir unas fiestas diferentes a la de otros samarios, sin música, sin celebración estruendo-sa y sin el calor familiar.

 “Lo más triste y duro es salir y dejar a tu esposa e hijos en casa solos disfrutando de esta fecha tan especial, es un sentimiento de nostalgia saber que no puedes estar con ellos”, afirma el vigía. Del tiempo que tiene como guarda de seguridad, García, recuerda la Navidad del año inmediatamente anterior como la más dura, por los quebrantos de salud que pasaba su abuela y que por estar laborando no pudo acompañarla. “Siempre es duro no estar en familia, pero el año anterior fue aún más duro, fueron momentos de mucha nostalgia, para esa época mi abuela estaba bastante enferma y por cumplir en mis labores no podía acompañarla, sin duda para mí fue un tiempo muy triste”, recuerda el samario. Para García, pasar la Nochebuena o Año Nuevo en algunos lugares es mucho más difícil para unos que otros, por las condiciones que presente el puesto de trabajo. “Quiero resaltar la labor de muchos compañeros que les ha tocado estar solos en el monte o en un local encerrados, es mucho más duro para uno pasar las fechas especia-les así”, explicó. Sin embargo para estas fechas no todo es trabajo, pues quienes laboran en el turno de noche, también tienen tiempo de para celebrar la Nochebuena y recibir la Navidad con los compañeros que conviven a diario y con quienes se organizan para llevar al puesto de trabajo algo de la cena de casa para compartir. “Durante las fechas especiales y cuando tenemos la oportunidad nos reunimos con los compañeros que están de turno para desearnos feliz Navidad o feliz año nuevo, en algunas ocasiones nos ponemos de acuerdo para llevar comida, gaseosas o galletas y compartir entre sí para no pasar por alto la fecha y compartir como familia”, explicó el guarda de 28 años de edad. El joven celador, padre de dos niños de ocho años Juan Camilo y Santiago, no podrá estar con sus hijos en la noche del 24 y espera recompensarlos los días previos y después de la fecha “Ellos saben que no podré estar por cumplir con esta labor, lo que hago es salir con ellos los días previos o después que salgo de turno, ellos comprenden la situación”, afirma García Troncoso. Los último el guardia, hincha del Unión Magdalena, aprovechó para enviarle un mensaje de navidad y año nuevo a todos los samarios para que disfruten las fiestas en paz “Es una fecha especial y por ende intente pasarla al lado de sus seres queridos, también una invitación para que disfruten las fiestas en paz y armonía”, concluyó García.

[themoneytizer id=”22300-28″]
También podría gustarte