“El objetivo de las fotomultas no es la multa sino salvar vidas”

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Poco tiempo después de su posesión como directora de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), Hilda Gómez, viajaba por el país para conocer las carreteras y principales puntos de accidentalidad. Durante su estadía en este cargo, que ya cumple cuatro meses, ha sido testigo de cómo cada día cerca de 18 personas pierden la vida en siniestros viales.  

Las causas, según Gómez, radican en infraestructura y la falta de pedagogía de los actores como motos, carros y bicicletas, frente a la responsabilidad de movilizarse por las vías. Para la nueva directora de la ANSV, el sector no le es ajeno. Siendo ingeniera civil, su vida la ha pasado liderando iniciativas de seguridad vial para los bancos de desarrollo y la Federación Internacional del Automóvil (FIA).  

Llegó a la agencia con la meta, según cuenta, de reducir a la mitad la cifra de accidentes, que osciló el año pasado en 5.803 personas muertas en accidentes de tránsito. Para Gómez, uno de los primeros pasos que contribuirá con esto es el revolcón que ha tenido en los últimos días las cámaras de fotomultas.  

Hilda Gómez habló con COLPRENSA sobre los cambios que se vienen para las fotomultas a nivel nacional, un proceso que incidirá de manera directa en la seguridad vial. Además, presentó un balance de la accidentalidad y sus principales actores.  

– Está semana venció el plazo para que los privados cumplieran con los criterios técnicos de la instalación del sistema de fotomultas ¿En qué va la reglamentación?

Lastimosamente con las fotomultas se venían presentando una serie de abusos con respecto a la ubicación de estas. Debido a esto, nosotros a través del Ministerio de Transporte sacamos una nueva reglamentación para poner en cintura a los privados y ordenar el tema. En ese sentido, la ley estableció, en un primer punto, el techo de la remuneración del privado. Los empresarios de las cámaras de detección se llegaban a quedar con el 60 % o 70 % de lo que paga el ciudadano, ahora el que coloque la multa no puede cobrar más del 10 %.

El segundo punto va en línea con lugares donde son y serán instaladas las cámaras y en qué condiciones. La reglamentación estableció que había 180 días para que los privados con cámaras existentes hicieran el trámite de habilitación ante el Ministerio de Transporte y así poder operar dentro de la normativa, ese plazo se venció esta semana.  

Durante ese tiempo, la agencia revisó el cumplimiento de los requisitos a 370 solicitudes y se le dio visto bueno a 181 que quedaron habilitadas. Aún seguimos en el proceso documentar a quien nos solicita para que cumpla con lo establecido en la reglamentación y en la medida en que vayan cumpliendo se irán aprobando nuevas.  

– ¿Qué pasa con las cámaras que no han cumplido con los requisitos?

Sencillamente no pueden generar comparendos. Ahí entramos a analizar en que están incumpliendo y en esa medida tendrán que dar solución. El plazo que se venció era para las existentes, hay existentes que no han cumplido y esas no pueden poner comparendos, están ahí, no se han desmontado y no están habilitadas.  

Realmente había muchas cámaras muy mal ubicadas y por eso actuamos, estas tendrán que reubicarse. Algunas estaban para reducir velocidad, pero en sitios absurdos y a partir de ahora los interesados en instalar una fotomulta tendrá que entregarnos la línea base, cuál es la situación del punto, cuántos accidentes, cuántos excesos de velocidad y a partir de ahí monitoreamos.  

– ¿Cuánto tiempo tendrán los privados para corregir los requerimientos?

Depende de quien lo solicite y del afán que tenga para legalizar la cámara. De hecho, en vísperas del cumplimiento del plazo hubo una avalancha de solicitudes y sé que van a llegar muchas más.  

– ¿Se conoce cuántas fotomultas hay en el país?

No, en estos momentos no hay un consolidado. Se hablan de 600, pero el inventario no lo tenemos. Sin embargo, para disminuir la accidentalidad en el país serían necesarias unas 2000 o 3000 para poder controlar el exceso en los principales corredores también.  

– ¿Habría un tope en la cantidad de las fotomultas?

No hay un tope en el número de fotomultas porque siempre harán falta más. La cámara que hace el control automático es la única manera de controlar las vías, a punta de personas no se logra 24 horas del día, 7 días de la semana, 365 días. Entonces la única manera de controlar, en especial, excesos de velocidad, es con cámara.  

Nosotros las hemos denominado cámaras salvavidas, no foto detección, y eso es con el objetivo de cambiar el chip, lo que queremos es salvar vidas y por eso estamos revisando los requisitos para saber si realmente responden a un sitio donde hay concentración de accidentes o excesos de velocidad grandes, si responde a eso y tiene la señalización adecuada la estamos habilitando, sino no porque el objetivo no es la multa sino el salvar vidas.  

– Entonces, ¿qué requerimientos deben las cámaras para que sean aprobadas por la agencia?

Según la Ley 1843 de 2017, y la Resolución 718 de 2018, la colocación de las cámaras debe sustentarse en los criterios de siniestralidad, prevención, movilidad e historial de infracciones.  

En ese sentido, se exige un estudio de movilidad para ver como operaría la cámara dentro de la zona, o accidentalidad de acuerdo con los registros que se tengan. Además, se les pide una foto georeferenciación del sitio donde la van a colocar y la señalización, para esto se estableció que esto debe ser a 500 metros antes de empezar la señal de la fotodetección para que la gente sepa que se aproxima a una cámara.

– ¿Cuáles son las regiones que más tienen fotomultas?

La ciudad que más tiene es Medellín, y es la ciudad donde hay más reducción de muertes y le sigue Bogotá, Barranquilla y la Dorada en cantidad de cámaras. Pese a esto, aún faltan muchas regiones que implementen este sistema. Lo ideal es que en los principales corredores de carreteras haya una red de fotomultas para que se esté controlando.

– ¿Qué cantidad del país está cubierto por fotomultas?  

Es poco, no tengo el porcentaje, pero no es lo que uno esperaría para poder aumentar el control. Hay déficit de gente en la policía de Tránsito, el 70% de los municipios no tiene control, entonces necesitamos liberar pie de fuerza para ello.

– Entonces, ¿cuáles son sus metas?*

Yo espero reducir las cifras inaceptables de casi 7.000 muertos en la vía y casi 40.000 heridos al año. La meta es reducirlo al máximo, en el Plan Nacional de Desarrollo estamos hablando de un 21 %, yo aspiro a que sea más pero no es una labor fácil.

– ¿Qué hará para cumplir esta meta?

Trabajaremos en el tema de infraestructura. La gente no lo sabe, pero una infraestructura que no es segura genera accidentes graves. Entonces, lo primero es identificar sitios donde hay concentración de accidentes tanto en ciudades como en carreteras y solucionarlos. Para eso ya tenemos un programa con Findeter de intervenir más de 200 puntos críticos, con pequeñas obras que van a reducir la velocidad y van a solucionar los riesgos.

También queremos mejorar la regulación de los vehículos. Colombia, en el último informe de Naciones Unidas sobre la siniestralidad a nivel mundial, salió quedada en el tema de vehículos, ahí estamos atrasados, por ello estamos trabajando, con la ayuda del BID y Naciones Unidas, en establecer una regulación para los vehículos y aumentar la seguridad.

– ¿Cómo sería está regulación?

Queremos adoptar las normas de Naciones Unidas que se llaman WP29, que son diferentes normas relacionadas con cómo debe ser la seguridad de los vehículos: los frenos, la carrocería, las luces, es todos los componentes del vehículo para que tengan lo que se denomina la seguridad activa.

– ¿Cómo está el país en materia de accidentes?

Se han presentado reducciones a nivel nacional. Hay unas regiones que han reducido mucho: Antioquia y Valle, por ejemplo. Hay otras que están subiendo y que nos preocupan y es donde estamos actuando, como, por ejemplo, la Guajira y Putumayo, que están creciendo. A razón de esto estamos diseñando acciones especificas reducir y aumentar la seguridad.

– ¿Cómo cierra Colombia este año en accidentalidad?

El balance que tenemos a noviembre es exactamente el mismo número de fallecidos que el año pasado, 5.831 a noviembre, falta diciembre que es el mes en el que estamos trabajando de manera muy intensa.  Hemos logrado mucho apoyo para llevar el mensaje de que en diciembre tenemos que tener mucho cuidado, no exceder límites de seguridad y no combinar alcohol o drogas con conducción, que es lo que se vuelve más crítico en esta época.

El año pasado en Navidad y Reyes murieron 860 personas y más de 4.000 quedaron heridas, ese es un dato inaceptable que le pedimos a la ciudadanía nos ayude a mejorar.

– ¿Cuál es la campaña de ustedes para este cierre de año?

Esta enfocada al tema de velocidad, que la gente no exceda el límite y que no combine alcohol y conducción. En ese sentido, estamos haciendo mucho énfasis en los motociclistas porque la mitad de los muertos el año pasado fueron de este actor. Invitamos a todos los actores a que tengan presenten a los “ángeles” o conductores elegidos para así prevenir que conduzcan bajo efectos de alcohol o drogas.

– ¿Las sanciones siguen siendo las mismas o aumentarán?

Sí las mismas. No se pueden sacar nuevas y de hecho uno de los mayores factores de accidentalidad son drogas y conducción, y eso no está con sanción, lo estamos metiendo en el Plan Nacional de Desarrollo como una sanción para quien conduzca bajo efectos de droga.

– ¿Cómo sería esa sanción?

Es similar a la del alcohol, pero esta en proceso. Por el momento, es un borrador hasta que esté dentro del Plan Nacional de Desarrollo, se está introduciendo ahí para tenerlo rápido y poderlo controlar, porque es algo que está creciendo y conducir bajo los efectos de droga.

– ¿Qué viene para 2019?

Muchas cosas. Vamos a hacer una revisión del proceso para otorgar licencias de conducción, los requisitos, las tipologías, y el cómo se entregan. Queremos que quien tenga la licencia de conducción tenga un examen muy bueno, tanto teórico, como práctico, para garantizar que esté consciente de lo que está haciendo al conducir un vehículo. Viene un proyecto muy grande de revisión de la seguridad de las carreteras, o sea, auditorías de seguridad vial para detectar dónde hay sitios con deficiencia de seguridad vial y entrar a mejorarla. Además, viene un programa muy grande de campañas de concientización de la ciudadanía relacionadas con control en las prácticas de riesgo grandes. Viene el tema de la regularización de vehículos, empezar a implementar todas las recomendaciones que nos ha hecho el BID y Naciones Unidas respecto a esto. Finalmente, trabajaremos en un tema que la agencia no venía trabajando y es armar una red de víctimas en atención por accidentes de tránsito.

BOGOTÁ (Colprensa).

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