El papa critica “la voracidad” consumista de la humanidad

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“El hombre se convierte en ávido y voraz. Parece que el tener, el acumular cosas es para muchos el sentido de la vida”, agregó Francisco, jefe de 1.300 millones de católicos en el mundo, ante decenas de miles de fieles congregados como cada año en la basílica de San Pedro de Roma. 

El papa Francisco criticó fuertemente la “voracidad consumista” de la humanidad, y pidió reflexionar sobre el sentido espiritual de sus vidas y el hecho de compartir con los más pobres, en su homilía de Navidad.

“Ante el pesebre, comprendemos que lo que alimenta la vida no son los bienes, sino el amor; no es la voracidad, sino la caridad; no es la abundancia ostentosa, sino la sencillez que se ha de preservar”, afirmó el papa.

“El hombre se convierte en ávido y voraz. Parece que el tener, el acumular cosas es para muchos el sentido de la vida”, agregó Francisco, jefe de 1.300 millones de católicos en el mundo, ante decenas de miles de fieles congregados como cada año en la basílica de San Pedro de Roma. 

“Una insaciable codicia atraviesa la historia humana, hasta las paradojas de hoy, cuando unos pocos banquetean espléndidamente y muchos no tienen pan para vivir”, puntualizó.

Francisco dijo que “se debe superar la cima del egoísmo” y “es necesario no resbalar en los barrancos de la mundanidad y del consumismo”.

“Ante el pesebre, comprendemos que lo que alimenta la vida no son los bienes, sino el amor; no es la voracidad, sino la caridad; no es la abundancia ostentosa, sino la sencillez que se ha de preservar”, dijo.

“¿Necesito verdaderamente tantas cosas, tantas recetas complicadas para vivir? ¿Soy capaz de prescindir de tantos complementos superfluos, para elegir una vida más sencilla?”, preguntó el Papa.

Ningún texto del Nuevo testamento precisa el día y la hora del nacimiento de Jesús de Nazaret. 

LA FRATERNIDAD

El papa dedicó su tradicional mensaje de Navidad a “la fraternidad” entre los pueblos, deseando que impere la concordia en Venezuela y Nicaragua, que los refugiados sirios retornen a su país y que se ponga fin a la guerra y el hambre en Yemen.

Desde el balcón de la basílica de San Pedro, durante su tradicional mensaje navideño seguido de la bendición Urbi et orbi (a la ciudad y al mundo) elpapa tuvo palabras para la difícil situación que atraviesan Venezuela y Nicaragua.

“Que este tiempo de bendición le permita a Venezuela encontrar de nuevo la concordia y que todos los miembros de la sociedad [venezolana] trabajen fraternalmente por el desarrollo del país, ayudando a los sectores más débiles de la población”, anheló el sumo pontífice.

Venezuela se encuentra sumida en una profunda crisis caracterizada por escasez de alimentos y medicinas y una inflación que el FMI calcula en 10.000.000% para 2019.

El éxodo masivo de venezolanos hacia países vecinos ha elevado las presiones diplomáticas para aislar al gobierno de Nicolás Maduro, que el 10 de enero asumirá un segundo mandato de seis años, tras ser reelegido en votaciones boicoteadas por la oposición, que las tachó de fraude, y no reconocidas por Estados Unidos, la Unión Europea y varios países de América Latina.

También deseó en que “los habitantes de la querida Nicaragua se redescubran hermanos para que no prevalezcan las divisiones y las discordias, sino que todos se esfuercen por favorecer la reconciliación y por construir juntos el futuro del país”.

Nicaragua vive una grave crisis política desde que en abril se iniciaran protestas antigubernamentales cuya represión dejó unos 320 muertos, según grupos humanitarios.

Presionado por la comunidad internacional, que pide cambios democráticos, el presidente Daniel Ortega endureció sin embargo su posición.

Ortega descartó adelantar elecciones del 2021 al 2019, como plantearon los obispos católicos que mediaron en un fallido diálogo con la oposición.

CIUDAD DEL VATICANO AFP

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