Uvas, espigas, muñecos y cucos, tradición y negocio

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En el centro histórico la venta de uvas en estas últimas horas se convierte en un  gran negocio para cumplir con  una tradición. /MONTINER ALVIS. 

Las tradiciones son las tradiciones y los negocios son los negocios y cada uno tiene un significado diferente, pero en esta época especialmente cuando se celebra el Fin de Año tradición y negocio van de la mano.    

Referente a las uvas la tradición indica que a la media noche se comen 12 uvas y se pide un deseo por cada uva que se coma, pero de tras de la misma hay un gran negocio. Por ejemplo en el Centro Histórico de Santa Marta los sitios tradicionales de ventas de frutas hacen su agosto en diciembre porque cada hogar celebra esta tradición.

En esta fecha incluso las uvas aumentan de precio, pero no importa porque hay que comprarlas y como también es tradicional, las personas se aglomeran a última hora para no quedarse sin sus uvas.

LOS CUCOS

En esto de las tradiciones hay para todo los gusto, otra tradición que encierra rebusque es la de los cucos, la ropa interior amarilla, con distintos diseños, pero que sea amarilla es lo más importante, esta tradición es seguida por hombres y mujeres y los grandes almacenes de cadena y pequeños comerciantes aprovechan para realizar la gran venta.

Algunos  de los beneficios que da el usar estas prendas es la prosperidad, también ayuda en el amor y en la salud, además otro dicen que son  más efectivas si se usan al revés.

En los hogares no puede faltar en esta fecha la espiga de trigo, que además de adornar la mesa de la cena de fin de año, lleva prosperidad a ese hogar e incluso que aleja las malas energías, por eso al pasar esta fecha algunas familias la ubican detrás de la puerta principal de su casa.

EL MUÑECO, EL AÑO VIEJO

Pero sin duda la gran tradición, aunque no es negocio es la construcción y quema del Año Viejo, las personas construye un  muñeco que representa  el año que termina, se elaborado con ropa vieja, cartón o papel, se rellenó de aserrín y con frecuencia con artefactos pirotécnicos, para ser quemado a la medianoche del 31 de diciembre, víspera del año nuevo.

El muñeco representa el Año Viejo y cuando se quema con él se van las cosas negativas, lo malo que les pasó a esas personas y que se reciba el Año Nuevo en cero para comenzar con pie derecho el año que inicia.

En la Costa se coloca un muñeco relleno de aserrín o papel en la “puerta de la calle” lo sientan en una silla junto a una mesa donde normalmente hay una botella de licor y se le prende candela y adiós

AÑO VIEJO

Hay muchas tradiciones en esta fecha, pero ante la situación económica que se vive en Santa Marta, el comercio se mueve para capitalizar estas tradiciones que son un muy buen negocio.

Aquí en Santa Marta el Centro Histórico, especialmente la avenida Campo Serrano es el epicentro de esta actividad comercial que se mueve basada en el cumplimiento de estas tradiciones.

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