“La JEP es una Jurisdicción de Paz no de venganza”: Magistrada Linares

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Pisando el hierro fundido de las que fueron las armas de las Farc, por lo menos un centenar de personas se reunieron para escuchar el corte de cuentas de la Jurisdicción Especial para la Paz en su primer año de funcionamiento.

Durante este año, la jurisdicción ha sido cuestionada por algunas decisiones y aplaudida por otras, así como blanco de un chaparrón de noticias falsas, la más reciente, proveniente de congresistas del Centro Democrático por un tema presupuestal que en últimas fue desmentido por el Ministerio de Hacienda.

La obra sobre la que se desarrolló el evento es autoría de Doris Salcedo, quien contó con la ayuda de mujeres víctimas de violencia sexual, quienes moldearon las láminas con las que se formó el piso en una casona del centro de Bogotá y sobre la cual la magistrada Patricia Linares, presidenta de la JEP, dio el discurso de bienvenida al acto.

Linares habló de cifras y envió mensajes hacia quienes han criticado ese sistema de justicia transicional. Sobre los números, señaló que en ese lapso 11.675 personas se han acogido a este mecanismo fruto del Acuerdo de Paz de La Habana entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc. “De ese total, 9687 son excombatientes de las Farc-EP, 1938 de la fuerza pública, 38 de agentes del Estado y 12 de protesta social”, detalló la magistrada.

De quienes se han acogido por parte de las Fuerzas Militares, quizá el más visible es el excomandante del Ejército, general retirado Mario Montoya, que en octubre pasado estampó su firma en el documento que lo acreditaba bajo esa jurisdicción.

Sobre las cifras también dijo que se han realizado trece audiencias, se han radicado 168 informes con los que los magistrados han elaborado el proceso de construcción de los casos. Agregó que “la Sala de Reconocimiento ha puesto en marcha cinco grandes casos con alrededor de 33.000 víctimas y varios miles de comparecientes”.

Sobre las frases se destacan dos que quizá puedan interpretarse como una respuesta a los detractores de la JEP y en las que hace referencia a las medidas y decisiones que han proferido y a las que en un futuro van a emitir desde las salas que componen este tribunal.

“Nuestras decisiones se proferirán con el máximo rigor jurídico, un ejercicio judicial autónomo e independiente que actúa en democracia y serán ajenas a presiones políticas y mediáticas”, dijo Linares.

La otra, que también recogieron posteriormente los demás intervinientes, la mencionó al finalizar su discurso: “hay que decirle a la comunidad en general que somos una jurisdicción de paz no de venganza”.

 

LAS PREGUNTAS DE HENAO

Uno de los intervinientes fue Juan Carlos Henao, el rector de la Universidad Externado de Colombia, pero que no acudió en esa condición, sino en calidad de ciudadano, según sus propias palabras. En su intervención recordó que estos nacieron para frenar el desangre del país que estuvo presente en varias décadas.

“Efemérides como la presente incitan a la reflexión, porque un año de recorrido para una institución tan novedosa y creativa es un lapso largo, porque con la dificultad con la que se llegó al acuerdo y la oposición que ha tenido hace que tenga muchos elementos de análisis”, dijo Henao, uno de los artífices de la creación de este modelo.

Durante su exposición dijo que la confrontación armada impidió por más de 50 años que las personas disfrutaran de las maravillas del país.

A su consideración, las cifras indican que la JEP no es tan “mala” como muchos han alegado.  

Henao, defensor de todo lo que se entretejió alrededor de los Acuerdos, les planteó a los asistentes varios interrogantes sobre la base de que la sociedad colombiana se ha incumplido a sí misma.

“¿Qué ha ocurrido con las circunscripciones especiales de paz para las zonas afectadas por el conflicto? ¿Qué ha ocurrido con la protección de líderes sociales y defensores de derechos humanos? ¿Qué ha ocurrido con el compromiso del Estado de hacer presencia en los lugares en donde las bandas criminales han ocupado el lugar que antes dominaban las Farc?”, cuestionó el académico.

Al hacer referencia a los retos que tiene la JEP, Henao instó a los magistrados a que le demuestren al país que dieron la talla para la tarea que les fue encomendada dentro de este capítulo de la historia reciente del país.

 

LAS LÁGRIMAS DE CÓRDOBA

A su turno, la magistrada Julieta Lemaitre, presidente de la sala de reconocimiento de Verdad y Responsabilidad, le envió un mensaje a los colombianos para que confíen en la JEP, ya que desde ese tribunal se deben esclarecer muchos de los episodios sucedidos en el marco del conflicto, lo cual es uno de los retos principales.

Sin embargo, reconoció que no es una labor fácil debido a la cantidad de material que tienen a su cargo. “Por ejemplo, el caso 001 incluye 708 personas (…) solo de ese caso la Sala tiene 250 expedientes y cada uno tiene un número grande de cuadernos y cada cuaderno tiene entre 500 y 600 páginas”, explicó.

Uno de los momentos que marcó la jornada fue la intervención de Marino Córdoba, sobreviviente de la operación Génesis, quien por momentos los sollozos le impidieron hablar para seguir recordando a las víctimas de la incursión paramilitar que en 1997 se tomó el Bajo Atrato chocoano.

“Nosotros teníamos sueños. ¿Por qué la operación génesis! Ustedes señores y señoras magistrados tienen la responsabilidad de aclarar qué pasó en mi pueblo, Riosucio, en el Pacífico. Que nos digan por qué los responsables están libres”, dijo Córdoba quien al terminar recibió una ovación de los asistentes que se pusieron de pie y pisaron el hierro de las que alguna vez fueron las armas de las Farc que causaron dolor y muerte.

 

 

BOGOTÁ (Colprensa). 

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