Impuestos y corrupción

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Por estos días, cuando uno de los temas que mas ocupa a los ciudadanos es el de los impuestos, en razón a que entró a regir una nueva reforma tributaria y ya se conocen además los nuevos avalúos catastrales, y por consiguiente los impuestos prediales, bueno es pensar en que es necesario hacer un gran esfuerzo en tres temas:

En primer lugar, la ciudadanía espera medidas efectivas para combatir la corrupción, que resulta ser el principal flagelo que ataca los presupuestos y que hace que estos no rindan como sería de esperar.

En segundo lugar, es necesario diseñar políticas que tiendan a la reducción de gastos inoficiosos, no solo en asuntos administrativos, sino en personal, pues por allí viene otra vena rota que desangra los presupuestos.

Y en tercer lugar, es urgente atacar la evasión, pues muchos, teniendo como aportar, no lo hacen, sin que se puedan exhibir herramientas para obligarlos a contribuir con el fisco.

La razón de alzas en los tributos, o de creación de unos nuevos, obedece al interés de los mandatarios para obtener nuevas rentas, pues se dan cuenta que sus expectativas de inversión se ven afectadas por las escasas rentas que reciben, pero creemos que para exigir mas a los ciudadanos, lo primero que hay que hacer es brindarles niveles de confianza que indiquen que lo que aportan en verdad es posible percibirlo en obras y en servicios.

Cuando la percepción capta que existe demasiada burocracia, que muchos de los gastos son suntuarios, que algunos de los que deben aportar no lo hacen y que además los corruptos campean y hacen de las suyas, pues realmente no existe ningún estímulo para que el ejercicio de tributar no sea tan tortuoso.

Cuando los ciudadanos perciben acciones efectivas para atacar los males que afectan a la administración pública, la solidaridad aflora y el deseo de contribución puede estimularse. Pero si por el contrario, lo que se capta es la ineficiencia, acompañada de la corrupción, cualquier suma que se le pida al contribuyente va a ser repudiada.

Por eso es que la recomendación a los gobernantes en esta época de incertidumbre, es que primero le cuenten a los ciudadanos, qué piensan hacer para atacar el desangre de las venas rotas, antes que solicitar nuevos recursos para proveer un sistema en donde los presupuestos presentan tantas fugas inauditas.

*Abogado y miembro de la Academia Colombiana de Historia y de la Real Academia Española de la Historia

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