Así es el ELN, la guerrilla que enlutó a Colombia

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 “Al ELN no hay que medirlo por la cantidad de hombres que tiene. Hay que hacerlo es por la condición política y militar que tiene en las regiones y barrios de las ciudades donde tiene presencia”. La frase es de uno de los hombres de inteligencia militar que más conoce a esta guerrilla que esta semana propinó el más duro golpe contra la Policía en la historia reciente del conflicto.

Pero no fue el único ataque. A mitad de semana confirmaron que es de su autoría el secuestro de los tripulantes del helicóptero al servicio de la Brinks que llevaba una millonaria suma y que fue derribado en San José del Tarra. La ofensiva, según el comunicado, se hizo con “unidades antiaéreas del frente de guerra nororiental”.

Sorprendió la revelación de que esta guerrilla cuente con este tipo de baterías para derribar aeronaves, por lo que el hecho de que tuvieran información de que a bordo de ese helicóptero iba una suma que rondaba los 1.500 millones de pesos pasó desapercibido y pocos repararon en la capacidad de inteligencia que debían tener sus estructuras para cometer este ataque.

Dos días después de ese mensaje y cuando el país se preguntaba por la suerte de la tripulación, un carrobomba con 80 kilos de pentolita acababa con la vida de 21 personas, en su mayoría mujeres, que estaban haciendo curso de cadetes en la escuela General Santander de la Policía. La inteligencia del grupo con el que se adelantaba una accidentada mesa de diálogos para buscar una salida negociada al conflicto fue superior a la contrainteligencia de los organismos del Estado.

“En el campo militar muestran lo que no tienen en la mesa: esos actos demuestran que no tienen voluntad de negociación”, apuntó la fuente que explicó cómo es la operar de las facciones que están al servicio del llamado Ejército de Liberación Nacional.

Básicamente la forma de atacar del ELN responde a un sistema de triadas, es decir, son tres personas las que se encargan de cometer los atentados. Una es la encargada de inteligencia, otra es la que asume la parte logística y, la última, por lo general la más experimentada, es la que perpetra el hecho.

Por encima de las triadas, están las comisiones, compuestas por seis integrantes, y le siguen las escuadras, que son de doce personas, y más arriba las compañías. Estas deben reportar a los frentes guerrilleros que les dan parte a los frentes de guerra que, a su vez, reciben órdenes de la llamada dirección nacional que la integran 17 cabecillas.

En la parte rural dependen de los Frentes rurales o guerrilleros y en las ciudades dependen de los colectivos, que a su vez le responden de las regionales.

Los frentes guerrilleros están en una región específica, como por ejemplo el ´Domingo Laín’ en Arauca, el ‘José David Suárez’ en Casanare y el ‘Adonay Ardila Pinilla’ en Boyacá. Estos pertenecen al frente de Guerra Oriental.

El mando general está a cargo del Comando Central conformado por Nicolás Rodríguez Bautista, ‘Gabino’; Eliécer Erlington Chamorro Acosta, ‘Antonio García’; Israel Ramírez Pineda, ‘Pablo Beltrán’; Gustavo Aníbal Giraldo, ‘Pablito’, y Rafael Sierra Granados, ‘Ramiro Vargas’.

Sobre ellos pesan circulares rojas de la Interpol. En su alocución del viernes, Duque reactivó las órdenes de captura de los 10 negociadores del grupo que están en La Habana y les quitó los beneficios que les otorgaron a propósito de la mesa de diálogo con esa guerrilla.

De Gabino, que no hace parte de la mesa, se conoce que está en Cuba y padece hepatitis, casualmente, la misma que afectó y le causó la muerte al cura Manuel Pérez. El mandatario le pidió a ese gobierno que colabore con su detención y con la de ‘Pablo Beltrán’.

‘Pablito’, por su parte, se mueve en Venezuela y es uno de los más radicales de esa guerrilla por lo que se ha opuesto a la mesa de diálogos.

Venezuela ha sido un tema álgido en el tema de las relaciones bilaterales a raíz de que se le señala de darle cabida y proteger a los guerrilleros de esa organización. Uno de los más recientes hechos es la detención que en noviembre pasado hicieron los integrantes de la Guardia Nacional Bolivariana de uno de los jefes del frente de guerra Oriental, a quien identificaron como Luis Fernando Ortega Bernal.

Mientras la Cancillería colombiana no dudó en calificarlo como guerrillero activo del ELN, Vladimir Padrino, ministro de Defensa venezolano, lo llamó “líder de una banda delictiva que opera en el departamento del Vichada”.

La fundación Insight Crime publicó un informe al respecto y precisaron que en poder de detenido se le hallaron varios documentos de identidad venezolanos, entre ellos el denominado carnet de la patria a nombre de Gabriel Alfonso Ariza Suárez.

Para esta organización, “las unidades del ELN han logrado avanzar cerca de 1.500 kilómetros desde la frontera colombiana con Táchira, por donde el grupo históricamente ha entrado en espacio venezolano, hasta estados fronterizos con Guyana y Brasil, como Bolívar y Amazonas; y costeros como Anzoátegui y Falcón. Esto demuestra que esta guerrilla ha logrado atravesar el país gobernado por Nicolás Maduro, sin mayores obstáculos”. 

 

SU UBICACIÓN

El ELN tiene seis frentes que ocupan territorios en los que encuentran sus fuentes de financiamiento, que no son propiamente relacionadas con el narcotráfico, sin desconocer que del tráfico de drogas también derivan su sustento, aunque hay cabecillas que no quieren meterse de lleno en el negocio, porque “no quieren cometer el mismo error de las Farc”.

“Ellos lo dicen claramente en sus filas. No quieren tener cultivos, laboratorios, procesadoras de droga o manejar las exportaciones, porque detrás de ellos está el golpe de las autoridades. Eso se ve en el hecho de que nunca le han dado un golpe como el que le dieron a Alfonso Cano o al Mono Jojoy”, precisa el militar consultado.

Lo que sí se ha identificado es que dentro de la cadena del narcotráfico se dedican al cobro del gramaje y una especie de impuestos por la sacada de la droga de los territorios en los que hacen presencia.

A eso hay que sumarle que sus rentas criminales también derivan de la minería ilegal y del secuestro, una práctica que no dejaron, pese a que fue una de las condiciones que impuso Duque para continuar con el ciclo negociador.

En los últimos meses también se ha detectado una nueva forma de ingreso de dinero a sus arcas mediante el contrabando de combustible, particularmente en la zona fronteriza venezolana.  Es de recordar que, en octubre pasado, alias ‘La Patrona’ fue detenida por la Policía Fiscal y Aduanera señalada de vender gasolina proveniente del vecino país cuyas ganancias eran enviadas a las estructuras de ‘Pablito’.

“Económicamente están muy bien, eso es innegable – añade la fuente. Con eso se surten de armas que ingresan por las fronteras con Panamá, Ecuador y Venezuela, especialmente fusiles M16, fusiles tierra aire y ametralladoras que consiguen en el mercado ilegal”.

Sin embargo, es un grupo que evita el enfrentamiento armado con las tropas del Ejército, para no sufrir bajas ya que son conscientes de la capacidad militar de las Fuerzas colombianas y saben que no les favorece la correlación de hombres.

Los otros frentes de guerra son el Occidental, que hace presencia en Chocó; el Nororiental delinque en el Catatumbo; el Norte cuyas facciones están en La Guajira y Cesar; el Noroccidental que unidades en Antioquia, límites con Chocó y parte del sur de Bolívar; Oriental, en el llamado ABC, es decir, Arauca, Boyacá y Casanare, y el Suroccidental, Cauca, Valle y Nariño.

Sobre este último hay especial atención, porque están llegando a ocupar las zonas que dejaron las Farc. “Allá están las cuadrillas Manuel Vásquez Castaño (Cauca) y Comuneros del sur, (Nariño) que tienen una capacidad accionar muy activo. En el Valle del Cauca salió alias ‘Viejo’, cuyo verdadero nombre es Carlos Cuéllar, fue nombrado como gestor de paz de la mesa”, dice el informe de inteligencia militar.

A esa región se está moviendo una parte de los 3.500 hombres con los que actualmente cuenta esa guerrilla que, para evitar los grandes golpes de la Fuerza Pública, no tienen vida en campamentos, como sí lo hacían las Farc. Otra de sus grandes ventajas en el campo militar.  

 
 
 
BOGOTÁ (Colprensa). 
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