Fallece el libretista Fernando Gaitán, creador de ‘Yo soy Betty la fea’

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En la Clínica del Country, en el norte de Bogotá, falleció a la edad de 58 años Fernando Gaitán, uno de los más importantes libretistas del país, creador de producciones como ‘Yo soy Betty la fea’, ‘Café con aroma de mujer’ y ‘Hasta que la plata nos separe’.

En la mañana de este martes, algunos familiares trasladaron a Gaitán hasta el centro asistencial ubicado en el norte de Bogotá, al cual, infortunadamente, llegó sin signos vitales.

Hace tan sólo algunos días había firmado un importante contrato con Sony Pictures para la realización de una producción dirigida especialmente a su emisión en plataformas de distribución por Internet, siendo uno de los contratos más importantes que Sony ha realizado en América Latina.

Produjo algunas de las telenovelas más exitosas de la televisión colombiana, entre ellas ‘Yo soy Betty, la fea’, considerada por el libro Guinness World Records como la telenovela más exitosa de la historia al ser emitida en más de 180 países, contar con doblaje a 15 idiomas y 22 adaptaciones en el mundo.

El pasado viernes estaba feliz al iniciar la segunda temporada de la obra de teatro ‘Yo soy Betty la fea’, en el escenario del Teatro de Bellas Artes de Cafam de Bogotá, que ha logrado agotar boletería en su primera temporada, y esta nueva serie de presentaciones iban por el mismo camino.

Bogotano, tercero de cuatro hermanos, fue un melómano de tiempo completo, por eso intentó siempre tener un bar, un centro de entretenimiento, entre ellos Punto G.

Su trabajo con la escritura comenzó como periodista, haciendo parte de un diario capitalino donde conformó su Unidad Investigativa, pero muy pronto, a los 22 años de edad, empezó en el campo de la televisión realizando libretos para programas concurso.

Pronto tendría la posibilidad de hacer libretos para producciones que harían historia como ‘Azúcar’, cuando los libretistas iniciales renunciaron a esta producción, así como la comedia de los años noventa ‘Laura por favor’ y ‘La fuerza del poder’, pero sería hasta 1994 cuando logró empezar a escribir una historia brillante dentro del género de la televisión.

Siendo programadora por aquellos años, RCN estrenó ‘Café con aroma de mujer’, que se transformó en uno de los más grandes sucesos de la televisión colombiana, que trascendió fronteras, que logró los más altos índices de teleaudiencia en la época, que se vio en buena parte del mundo y también se realizaron diferentes adaptaciones para mercados tan competidos como el mexicano.

Después vino ‘Guajira’, donde se repitió el equipo de ‘Café’ con Gaitán escribiendo y en la dirección Pepe Sánchez. El protagonista fue Guy Ecker sumado a la venezolana Sonya Smith, y con las participaciones antagónicas de Carolina Sabino y Rafael Novoa.

La exigencia de la televisión, quizás el peso de un éxito sin precedentes como el logrado con ‘Café con aroma de mujer’, lo llevó a lanzar una nueva telenovela, ‘Carolina Barrantes’, que fue un desastre en teleaudiencia, marcando 0,3 puntos de rating, que tiempo después, reflexionando sobre ello, aseguraba que ni los actores que participaron estaban viendo la telenovela.

Pero aprendió de los errores, conoció sus debilidades, lo suyo no eran las historias sombrías, le costaba el trabajo con personajes infantiles, y saber que un buen escritor no es aquel que puede escribir de todo, sino que sabe bien para qué es bueno escribiendo.

Con estas enseñanzas, en 1999 llegó con la fea más querida de la televisión en el mundo. ‘Yo soy Betty la fea’, la cual rompió con todos los paradigmas de la telenovela colombiana que en los noventa lograba un propio lenguaje, historias propias y una identidad.

Mientras que la telenovela mexicana y venezolana tenía como base la bella doncella, virgen y cristalina, Fernando Gaitán le apostó a una mujer completamente diferente, fea, sin ninguna de las típicas características de la protagonista de telenovela latinoamericana.

Años más tarde confesaría que no había sido fácil, que en más de una ocasión, como sucedía en la historia, Betty fue rechazada y nadie creía que una fea podía ser protagonista, pero logró que le apostaran a ella, a su historia, con una serie de personajes que hoy, 20 años más tarde, siguen en la memoria de los colombianos, como el Cuartel de las Feas y Nicolás, el enamorado de la famosa ‘Peliteñida’.

Ya dentro del canal privado nacional RCN, esta telenovela logró paralizar a un país, cuando a Beatriz Pinzón, haciendo parte de Ecomoda, le ofrecieron un soborno. Hábilmente, Gaitán mantuvo en vilo a sus televidentes por unos buenos días, hasta los principales columnistas de los diarios del país, dedicaron sus espacios hablando de ello.

Algo parecido había sucedido en ‘Café con aroma de mujer’, cuando la apertura de un testamento tuvo a sus televidentes hablando de su posible contenido, hasta que llegó la escena de su apertura y el testamento estaba en blanco.

Betty lo acompañaría el resto de su vida, no sólo con la nueva temporada de teatro, también por las nuevas adaptaciones que de esta historia se hicieron en distintas partes del mundo. Sólo en Colombia, Betty dio para una serie cómica, ‘Ecomoda’, así como una serie animada infantil.

Sólo hasta 2006 estrenó su siguiente producción, ‘Hasta que la plata nos separe’, una de las producciones más vistas de los últimos años en la televisión colombiana y con adaptaciones internacionales. Esto hizo que el Canal RCN lo nombrara vicepresidente de productos, hasta 2014, cuando renunció argumentando que este cargo lo había alejado de su trabajo como libretista.

 

Gaitán fue merecedor de varios premios India Catalina por sus producciones.

 

 

Colprensa.

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