La libertad de expresión

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Si algo caracteriza a un régimen democrático es precisamente la libertad de expresión, y por ello, no es aceptable que exista la más mínima posibilidad de que esta sea frenada por los intereses particulares de gobernantes o de dueños de medios de comunicación. Colombia, sin duda, es una democracia imperfecta, sin embargo, este principio básico hasta el momento se ha respetado, de manera que, los ciudadanos lo han asumido como parte de nuestro sistema político. No obstante, algo extraño está pasando en el país: con demasiada frecuencia en distintas instancias del Estado colombiano y en medios de comunicación, ahora en poder de grupos económicos, se están presentando actualmente episodios donde se restringe inexplicablemente la libre expresión. La censura de columnistas o de ideas es absolutamente inaceptable en una sociedad moderna, a menos que se esté en un régimen dictatorial que no es el caso de Colombia.

Es por eso que ha resultado sorprendente y vergonzosa la defensa que la vice presidenta Martha Lucía Ramírez ha hecho al Gerente de RTVC, quien ejerció la censura de un programa de televisión que se trasmitía por este canal público, solo por cuestionar decisiones del gobierno actual. Al Gerente le tocaba renunciar, porque las pruebas de su censura eran innegables y no tenía otra opción. Señora vice-presidenta, aun con sus limitaciones, Colombia es un país democrático y ninguna excusa es aceptable en una situación como esta. Es increíble que alguien con un cargo importante en los medios de comunicación de carácter público, decida vetar un programa, ponderado por la crítica, sencillamente porque expresa desacuerdos sobre una medida del gobierno actual.

Pero hay más señales preocupantes. Una funcionaria de la unidad de un miembro del Senado de la República del Centro Democrático fue despedida de su puesto porque se expresó en contra de decisiones del gobierno. Y como si faltaran más hechos, la directora del partido en el poder, el Centro Democrático, Nubia Stella Martínez, no logra explicar unos tweets que salen de su cuenta y que de manera agresiva le hace graves acusaciones a una reconocida periodista del país, Vicky Dávila, sin el más mínimo sustento.

Es bueno recordarles a los sectores que están actualmente en el poder, tanto político como económico, que los colombianos no vamos a aceptar que se limite nuestra democracia, ni que se frene la libertad de expresión y menos ahora, cuando en el mundo lo que abunda son canales de expresión, no necesariamente institucionales. La soberbia, el desconocimiento de principios básicos en el manejo del poder, el abuso de sus posiciones en distintas instancias, solo debilitan ante la opinión pública a quienes tienen actualmente la capacidad de tomar decisiones que tienen impactos en amplios sectores del país. Es bueno recordarles que ese poder que dan los puestos es efímero y que lo que perdura, al final, son esas claras reglas de convivencia que caracterizan a las sociedades civilizadas.

Ojo señor presidente Duque y señor expresidente Uribe, con estos excesos de quienes los rodean porque el daño que les hacen frente a esta sociedad es muy grande, y quizás irreparable. Frenen por favor a estos subalternos suyos, a quienes les han quedado grandes las posiciones en las cuales ustedes los han colocado. La ciudadanía siempre ha demostrado que es más consciente de esta clase de abusos de lo que los dirigentes se imaginan. La libertad de expresión y el respeto a las ideas es una pieza clave para gobernar. Rodearse solo de los supuestamente convencidos, pero que abusan del poder, puede llevar a un gobierno y a un partido a perder las luces y adentrarse por caminos no democráticos.

*ExMinistra de Estado

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