‘Pescaíto’ en la mirada de todos

367

El video del sencillo titulado ‘Pescaíto’ comienza con la imagen de Carlos Vives en el concierto que ofreció en la cancha La Castellana.

 

La canción y vídeo de Carlos Vives es un tributo al barrio de los grandes del deporte, porque ‘Todo pasa en Pescaíto’.

 

El barrio Pescaíto, tierra mágica del universo caribeño fue motivo de inspiración para la canción que  ayer lanzó Carlos Vives.

‘Pescaíto’, es un tema musical que está incluido dentro del próximo trabajo discográfico  del artista samario llamado ‘Vives’, el cual será lanzado al mercado el próximo 10 de noviembre.

De este álbum ya han sido hits mundiales: ‘La bicicleta’, ‘Al filo de tu amor’ y ‘Robarte un beso’, actual sencillo radial.

Además, descubrió ‘El Orgullo de mi patria’, homenaje a los ciclistas colombianos y ahora honra a ‘Pescaíto’, sector por el cual trabaja para rescatar su historia, cultura y sociedad a través de su propia fundación ‘Tras La Perla’.


Su ‘Imponente’ parroquia en la plaza principal hizo parte de la escenografía.

Un  niño con el look muy parecido a Carlos ‘El Pibe’ Valderrama, hace alusión de que en Pescaíto nacen los mejores deportistas.


El fútbol el deporte más querido en Pescaíto, tanto los niños como las niñas lo juegan.

 

Hace unas semanas Carlos Vives ofreció un concierto gratuito en Santa Marta, en el marco del tercer encuentro anual de su fundación ‘Tras La Perla’ y aquí sus vecinos, disfrutaron en exclusiva de la canción que ahora el mundo conoce.

En plena cancha de ‘La Castellana’, precisamente en Pescaíto, surgió el video que acompaña al sencillo y que se estrenó desde ayer en Vevo.

 Quienes estén interesados lo pueden escuchar y observar en el Link de plataformas digitales: https://sonymusiccol.lnk.to/ Pescaito

 

LA MAGIA DEL BARRIO

Sobre Pescaíto, Carlos Vives hizo una interesante la reflexión, la cual reseñamos a continuación textualmente para que comprendan que le inspiró su letra y mágico video:

“Pescaíto es un barrio que ha estado en mis sueños toda la vida. Y no solo en los míos, sino en los de muchos colombianos que amamos lo que este lugar nos ha dado, algo que se puede resumir en una palabra sencilla: Fe. Fe en lo nuestro, fe en que somos capaces de lo mejor, fe en que hay algo que nos hace distintos, fe en que podemos llevar con orgullo la marca de nuestra localidad, fe en que la historia nos da la fuerza para construir el futuro…

Hay muchas historias sobre la historia. Los orígenes de Pescaíto se remontan a las primeras décadas del siglo XX. El nombre pudo derivar de las mujeres tagangueras que cruzaban el cerro para vender pescado en los puestos de la ciudad.


La alegría de su gente se siente desde que comienza el día.


El mar de Pescaíto y lo que hay en sus profundidades llaman  la atención de propios y turistas.


El deseo de superación se percibe en sus habitantes desde temprana edad.

 

O de los muchos pececitos que la marea dejaba tendidos sobre las salinas inundables que había en la parte baja, cerca de la bahía. Pero este barrio, como hoy lo conocemos, nació con el Puerto, pues el poblamiento de la parte baja fue una especie de respuesta social al establecimiento de este tipo de industria.

 Y por el Puerto llegó el balón… Entonces, al contacto con los pescadores, se forjó la magia de un estilo. La fuerza de piernas y la estabilidad que se requieren para lanzar la red sobre la canoa, al vaivén de las olas, definen los movimientos del más puro estilo samario de jugar al fútbol. En Pescaíto han nacido muchas de las grandes leyendas del fútbol colombiano…

 Miren al Pibe, sus brazos al aire equilibrando las piernas, como si estuviera montando las olas. Miren a Falcao, agazapado en la fortaleza de sus muslos para saltar sobre la presa que es el balón en el área.

Miren a Henríquez, protegiendo la posesión con todo su cuerpo anclado en las piernas. Miren al Didi, driblando rivales como un cayuko veloz entre las olas. Miren al gran Alfredo Arango, la mezcla todo eso y mucho más…

Todos ellos brotaron casi mágicamente, de manera natural, sin apoyo, sin un método distinto que la pasión y el hambre de gloria.


La inocencia de los niños se vive con solo un abrazo entre si.


Las tamboras y la flauta, riqueza folclórica y cultural de Pescaíto.

Con esta linda imagen finaliza el video de la canción de Carlos Vives, donde su protagonista observa el maravilloso atardecer en la Bahía.

 

¿Qué hubiera pasado si ellos hubieran podido sumar a su pasión y a su talento natural los mejores recursos y las mejores oportunidades? ¿Qué pasaría si los niños que hoy crecen en este barrio pudieran hacerlo?

Hoy, siento que es el momento de devolverle a Pescaíto un poquito de eso que nos dejó a través de los años. Porque este barrio, que vive de manera especial en nuestra memoria y en nuestro corazón, merece que le devolvamos la fe.

En el marco de nuestra iniciativa, trabajamos junto a la comunidad para redescubrir la esencia de Pescaíto y construir a partir de sus raíces el lugar que siempre ha debido ser. Soñamos y, cada día, nuestros sueños están más cerca. Seguimos Tras La Perla…”

 

También podría gustarte