Periodismo catastrófico y funcionarios mediáticos

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El periodismo es una delas profesiones más nobles que existen en la tierra, tiene como función la información que debe ceñirse a la realidad de los hechos, en este caso, los periodistas, son el vehículo entre el acontecimiento o los hechos y la sociedad e igualmente existe el periodismo de opinión, que se traduce en la expresión de las personas que lo practicamos, que debe reflejar lo que pensamos sobre los acontecimientos diarios de nuestra sociedad, o como dicen algunos presuntuosamente, somos generadores de opinión, por lo que tenemos una gran responsabilidad ante la comunidad, debemos tratar de ser imparciales en nuestras expresiones y siempre expresarlas basados en realidades y perspectivas comprobables y no guiados por ideales políticos, religiosos y mucho menos por intereses económicos o por buscar rating.

Lo ocurrido últimamente con el gran proyecto hidroeléctrico de Hidroituango, infortunadamente nos dejó ver el accionar y la opinión de algunos periodistas, que en forma por demás sesgada se convirtieron en los casandras nacionales y pregonaron grandes catástrofes como producto de las contingencias que ha sufrido el proyecto.

El diccionario de la Real Academia Española define contingencia como: “Posibilidad que una cosa suceda o no suceda o Cosa que puede suceder o no suceder” las contingencias son inherentes a cualquier proyecto en la vida, sea político, social, económico y con mucha más razón tratándose de mega construcciones como lo es la represa de Hidroituango.

El cierre del caudal del rio Cauca por tres días, fue preventivo para atender una contingencia, que hubiese podido llegar a causar muchas muertes de seres humanos y mucho daño en propiedades de las personas que a lo largo de este ríos viven y tienen sus negocios. Hoy afortunadamente, el rio corre y la catástrofe,como  la llamaron los proféticos de calamidades del periodismo, se está recuperando y hasta el momento, el daño fue minimizado y no se han causado pérdidas humanas. Colombia necesita del periodismo serio, que si se practica en pro de una causa política, se haga de frente y  no agazapados, el periodista debe ser proactivo y no destructivo y siempre ser veraz. La crítica es valedera e importante, pero se debe hacer con bases ciertas y nunca profetizando males para desorientar a la opinión.

Estos mismo hechos, nos han dejado ver que en Colombia existen funcionarios públicos, que se encuentran al frente de organismos de control, cuya función constitucional y legal, es la de prevenir la corrupción y proteger el patrimonio público,convertidos en actores principales de los medios de comunicación, opinando sobre lo humano y lo divino, sin que su labor se refleje en una disminución significativa de la corrupción que corroe todos los estamentos de nuestra sociedad.

La sociedad requiere más tranquilidad, más cordura, más imparcialidad, más sindéresis, más proactividad de algunos medios de comunicación y de algunos periodistas, lo mismo que de los funcionarios encargados de los organismos de control.

¿Sabes qué? El palo no está para cucharas y la responsabilidad del ejercicio del periodismo,debe impedir que este se convierta en eje polarizador y suministrador de leña al fuego social en el país.

*Catedrático universitario

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