Mueren de infarto dos mujeres con un nuevo terremoto en México

El sismo tuvo su epicentro en el sureño estado de Oaxaca, que se vio muy golpeado a inicios de septiembre por otro terremoto. El presidente Enrique Peña Nieto dijo en Twitter que las mayores afectaciones en Oaxaca son un puente que resultó dañado “que deberá reconstruirse” y estructuras con daños previos que colapsaron. / AFP

 

CIUDAD DE MÉXICO AFP

Dos mujeres fallecieron de un infarto ayer durante el sismo de 6,1 grados que se registró en Ciudad de México, en donde un terremoto de 7,1 grados el martes pasado dejaba cerca de 300 muertos, reportaron medios locales. 

Una de las mujeres, de 80 años de edad, se encontraba en un barrio céntrico de la capital y al dirigirse hacia la puerta de su departamento sufrió un infarto, dijo el diario Reforma. 

Según vecinos de la zona, en esa área en donde el sismo del martes provocó el colapso de varios edificios, el temblor fue muy perceptible. 

La otra mujer, de 52 años, salió de su edificio en el sur de la ciudad y al llegar a la calle, se desvaneció frente al inmueble, agregó el diario. 

El sismo tuvo su epicentro en el sureño estado de Oaxaca, que se vio muy golpeado a inicios de septiembre por otro terremoto.

El presidente Enrique Peña Nieto dijo en Twitter que las mayores afectaciones en Oaxaca son un puente que resultó dañado “que deberá reconstruirse” y estructuras con daños previos que colapsaron. 

Aparte de eso, dijo que “al momento, no se reportan daños mayores en más municipios del estado”. 

El nuevo movimiento telúrico detuvo las labores de búsqueda de personas atrapadas en varios edificios de Ciudad de México. 

En la céntrica zona de Roma-Condesa se reanudaron los trabajos de rescate a los pocos minutos de producido el sismo, y en otros puntos se fueron reanudando.

Sin embargo, los trabajos permanecían aún detenidos en un edificio de departamentos que colapsó en el sur de la ciudad, donde ya se retiraron elementos japoneses e israelíes.

 

GOLPE AL TURISMO

El turismo en ciudad de México sufrió un duro golpe esta semana con el mortal terremoto que sacudió al país y muchos visitantes, atemorizados, cancelaron miles de reservas hoteleras en una animada zona del centro que normalmente es el barrio de moda más animado de la capital.

 

El viernes, tres días después del terremoto de magnitud 7,1 que derrumbó a varios de edificios, los hipsters locales empezaban a regresar a la zona Condesa/Roma, con un look y una actitud discretos en respeto a las muertes y los daños que eran evidentes en las calles del lugar.

Algunos cafés y restaurantes permanecían abiertos a los clientes, y muchos también ofrecían comida y bebidas gratuitas a rescatadores, policías y soldados que se encuentran aun desplegados trabajando en los edificios derrumbados, algunos de los cuales se encuentran a pocos metros.

No obstante, la mayoría de los lugares que hace una semana ofrecían café y mesas para trabajar, estaban aún cerrados, y los turistas extranjeros que normalmente se dejan caer por el barrio para curiosear en sus tiendas modernas y artísticas, estaban ausentes. Muchos de ellos han cancelado sus vacaciones al país tras el desastre.

Otros, como Magali Ricoce, una francesa de 36 años que está en México por primera vez visitando a unos amigos, vivió el terremoto del martes y quedó traumatizada. “En un momento creí que iba a morir”, explicó esta joven añadiendo que al día siguiente, a causa del shock tardío, estuvo vomitando por el estrés.

Ahora está alojada en casa de sus amigos pero “es un poco como estar en un refugio… ya no pienso como una turista, pienso más bien en que estoy feliz de estar viva”. A pesar de la sacudida, Magali dice que le gustaría regresar a México en el futuro, aunque “vi turistas que salían de sus hoteles con sus maletas con la actitud de solo querer regresar a casa”, señala.

 

PÉRDIDAS HOTELERAS

Para los hoteles que se encuentran en este barrio moderno del centro, este éxodo y la avalancha de cancelaciones se traduce en un golpe inmediato al negocio. “Hemos tenido un montón de cancelaciones”, dice Erick Vargas, jefe de la recepción del hotel City Express. 

Tenía todas las habitaciones de su hotel reservadas pero cuando las noticias sobre el terremoto dieron la vuelta al planeta, 300 reservas que tenía confirmadas se evaporaron repentinamente, lo que significa una pérdida de 40.000 dólares, que esperaba doblar con las reservas de último momento.

Aunque el hotel y sus huéspedes emergieron del seísmo afectados pero intactos, Vargas se encontró súbitamente en una zona desierta, habitada solamente por las operaciones de rescate. 

Él mismo se quedó sin techo porque su casa en Roma se encontraba apenas a dos puertas de un edificio inestable. “No he podido entrar. Desde entonces estoy viviendo en el hotel”, con su compañero de piso y su perro, explicó.

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