Incendio forestal ha consumido más de 600 hectáreas de la Sierra

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A un poco más de 600 hectáreas ha aumentado el daño ambiental causado por el incendio forestal que desde el pasado lunes arrecia sobre territorios indígenas asentados en la Sierra Nevada de Santa Marta, sobre el corregimiento de Sabana de Crespo, jurisdicción de Valledupar y parte de Pueblo Bello.

De acuerdo a lo informado por la jefe de la oficina de gestión del riesgo del departamento del Cesar, María José Páez, un grupo conformado por 95 personas entre personal del Ejército Nacional, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Valledupar, la Defensa Civil, y otros organismos de socorro, desde la mañana de esta martes retomaron las labores para tratar de controlar la emergencia que al cierre de esta edición ha dejado unas 40 familias damnificadas, que perdieron sus enseres por cuenta de las llamas.

El balance

“Este martes estuvimos movilizando personal para la extinción del incendio porque el sitio es de difícil acceso. Estamos coordinado la entrega de ayudas humanitarias a las afectadas y estamos haciendo lo pertinente con las autoridades en Pueblo Bello para atender la emergencia. En este momentos tenemos aproximadamente 15 focos activos alrededor de la Sierra Nevada y el principal daño que tenemos reportado hasta el momento son las 40 casas incineradas, el puesto de salud y la escuela de la comunidad Seininí”, contó.

Las autoridades recordaron que el hecho se originó por causa de una quema controlada que varios indígenas arhuacos realizaban en su asentamiento, con el propósito de erradicar algunos cultivos para hacer nuevos sembrados. La fuerza de los vientos provocó que una chispa iniciara la conflagración unos metros más adelante y a raíz de ello, la emergencia ha ido en expansión debido a la temporada climática.

Por ello la oficina de Gestión del Riesgo de Desastres del municipio convocó al comité de manejo de desastres con el fin de evaluar el acaecimiento que se presenta en esa zona rural, a fin de mitigar el impacto ambiental en los ecosistemas afectados por el fuego.

Sumado a ello, la funcionaria mencionó que los ríos Ariguaní, Badillo y Guatapurí, principales afluentes que rodean la Sierra Nevada de Santa Marta, han presentado bajas en la intensidad de sus caudales por cuenta de la época de sequía, pero aclaró que no se han visto afectados por el incendio.

No se ha podido apagar

Dada la magnitud de la emergencia, algunos de los sectores afectados no han podido ser atendidos por los socorristas, quienes apoyados por helicópteros de la Fuerza Aérea han llegado a zonas neurálgicas donde se propaga el incendio.

No obstante, dentro de las acciones previstas por el grupo que atiende el incendio, se planea que hoy nuevamente se hagan sobre vuelos para identificar los focos del incendio forestal, y con ello implementar las medidas de protección y salvaguardar la integridad física de la comunidad asentada en dicho territorio.

“Ha sido difícil controlarlo porque el fuego está muy alto y los vientos son muy fuertes. Hay lugares donde están muy complicadas las condiciones de acceso para que lleguen los bomberos y hay sectores donde infortunadamente se debe esperar a que la misma naturaleza las controle, pero estamos evaluando hora a hora si las condiciones de viento cambian para usar otros recursos, pero hasta el momento es técnicamente imposible”, acotó.

Por su parte la líder arahuaca Leonor Zalabata, comisionada de Derechos Humanos por la Confederación Indígena Tayrona, en la Comisión Nacional de DDHH de los pueblos indígenas de Colombia, mostró su preocupación por la pérdida ambiental a causa del cambio climático y señaló que el impacto es ambiental, y cultural, ya que resultaron afectadas parte de la arquitectura ancestral y la biodiversidad significativamente.

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