¿Despegará el fracking este año en Colombia?

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La apuesta del gobierno es que el aprovechamiento minero-energético en Colombia, un país con una gran biodiversidad, debe ejecutarse bajo una premisa: “producir conservando y conservar produciendo”.

Así lo plantea la ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, al señalar que el aprovechamiento de los recursos que hay en el subsuelo debe hacerse de manera responsable tanto con el medio ambiente como con las comunidades ubicadas en las áreas de influencia de las diferentes iniciativas mineras, energéticas o de hidrocarburos.

Una de las preocupaciones de la funcionaria radica en el hecho de que si en producción petrolera no se hace nada, esta entraría en descenso hasta el punto de tener que importar combustibles en un futuro, derivando en una mayor carga fiscal para el país que, a su vez, debería contar con recursos para traerlos.

“La idea es reactivar el sector de hidrocarburos, y en esto es clave la explotación de yacimientos no convencionales (aplicando la fracturación o estimulación hidráulica o fracking). Hay un primer informe de la Comisión de Expertos que se sale del debate político y se centra en la discusión técnica”, mencionó Suárez, quien estima que el reporte final se conozca a comienzos de abril.

“La Comisión ha enfatizado en que tiene que haber un procedimiento de licenciamiento social y generar una relación de confianza con las comunidades”, destaca Suárez, quien reconoce que en el sector de hidrocarburos hay muchas oportunidades de negocio para las empresas.

BUSCANDO BAJO TIERRA

En el contexto descrito por la ministra de Minas, el presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), Francisco Lloreda, recuerda que hoy en día el país cuenta con reservas del orden de 1.782 millones de barriles de crudo y 3,9 tera pies cúbicos de gas.

Estas cifras equivalen a una relación reservas/producción de 5,7 años para el caso del petróleo, y de 11,7 años en gas. “Esto genera preocupaciones, y por ello hay que ejecutar acciones para garantizar la autosuficiencia energética del país en el corto, mediano y largo plazo”.

El dirigente gremial sostiene que en yacimientos no convencionales existe una posibilidad importante para que Colombia mantenga su autosuficiencia energética.

“En el Valle Medio del Magdalena y la cuenca Cesar-Ranchería se tiene un gran potencial para la exploración y producción de hidrocarburos, con una extensión aproximada de 2,9 millones de hectáreas”, precisa Lloreda.

Las estimaciones de la ACP ubican el potencial de esos yacimientos entre 10 y 20 tera pies cúbicos de gas, y entre 5 mil y 10 mil millones de barriles de crudo, que podrían más que triplicar las reservas actuales del país

Sobre lo que se sabe del informe de la Comisión de Expertos, Lloreda resalta que contiene tres aspectos claves: el país cuenta con la regulación requerida, los riesgos están identificados y se pueden prevenir o mitigar, y las empresas tienen experiencia y están preparadas.

“Pero, también hay tres factores que merecen mucha atención: trabajar de forma cercana con las comunidades (identificarlas y atenderlas), fortalecer la institucionalidad y suministrar una información transparente”, dice el presidente de la ACP, quien asegura que la industria está preparada para iniciar los pilotos este año. “No hay razones para darle más largas a la perforación de doce o 16 pozos de carácter exploratorio”.

Aun con esa convicción, admite que hay otros dos temas pendientes, entre ellos la suspensión provisional del Consejo de Estado a algunas disposiciones regulatorias sobre yacimientos no convencionales (ver Dicen de…).

Además, menciona que “en el Congreso se revivirán los proyectos para prohibir esta actividad, pero espero que ese debate sea técnico y permita avanzar”, concluye.

INQUIETUD POR EL AGUA

Desde la presidencia de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (Acodal), Maryluz Mejía, sugiere que ahora que el país está dando pasos hacia el desarrollo de técnicas no convencionales para la extracción de hidrocarburos, cobra mayor importancia la necesidad de crear una institución que rija los recursos hídricos, como la Agencia Nacional del Agua.

Adicionalmente, llama la atención sobre las recomendaciones formuladas por la Comisión de Expertos, que tratan de acciones y mecanismos aún no considerados ni aplicados en el país, como la licencia social y la distribución de utilidades entre las comunidades.

En esa línea, Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), sostiene que es necesario la cautela para el desarrollo de los proyectos piloto.

“Estos habrá que hacerlos para tener la oportunidad de ver si los mitos son o no preocupantes, y producirle al país tranquilidad para decidir si se da el siguiente paso, como es la producción masiva de hidrocarburos con la tecnología del fracking”, argumenta.

Igualmente, enfatiza en que pocas veces el país ha vivido un momento crucial en la toma de decisiones en términos energéticos, como el actual. “La decisión requerirá responsabilidad en el actuar de todos los involucrados, y de esta depende el impacto que se cause para las generaciones futuras. Por eso la discusión debe ser abierta y centrada en hechos comprobables, científicos y despojada de discursos populistas”.

PROYECTOS EN ESPERA

El plan de negocios de Ecopetrol 2019-2021 indica que los hidrocarburos no convencionales reflejan la oportunidad de crecimiento de reservas que tiene Colombia, con un potencial identificado hasta ahora en 2 de 8 cuencas de aproximadamente 10 tera pies cúbicos de gas y entre 4 .000 y 7.000 millones de barriles de crudo.

Con esas perspectivas, la petrolera estatal ha destinado 500 millones de dólares para el desarrollo de proyectos piloto, cuya realización está sujeta a las decisiones del gobierno en esa materia y que, de ser exitosos, permitirían avanzar a una fase de expansión comercial después del 2022.

Desde la gerencia de ConocoPhillips (empresa que en Colombia espera encontrar y explotar yacimientos en la cuenca del Magdalena Medio), Álex Martínez, resalta cómo Estados Unidos aplicando el fracking potenció su producción de petróleo y gas, aumentó sus reservas, lo que le permite autoabastecerse y exportar estos combustibles.

Según el empresario, de 2005 a la fecha, EE.UU. pasó de cero a unos 200.000 pozos no convencionales, en lo que se han invertido unos 15 mil millones de dólares, recursos que han sido recuperados y generado ganancias.

Pero, las intenciones de ConocoPhillips en Colombia no van por buen camino. El pasado 20 de marzo la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) archivó las solicitudes de licencia ambiental para los proyectos Piranga y Plata, ubicados en el sur del César.

La entidad oficial explica que la empresa no reunió requisitos mínimos establecidos en los términos de referencia ni en las condiciones establecidas en el manual de evaluación de estudios ambientales.

Aunque EL COLOMBIANO le pidió al gerente de ConocoPhillips una reacción frente a la determinación de la Anla, este declaró que por ahora se está revisando el contenido y sus implicaciones.

No obstante, asegura que para ejecutar esos proyectos la compañía se ajusta a la normatividad colombiana, que es robusta, y afirma que no va a competir por el agua de las comunidades, que es una de las grandes preocupaciones de la población frente al empleo del fracking.

MEDELLÍN (El Colombiano).

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