“Debe haber en el país un pacto para el crecimiento económico”: Simón Borrero

445

[themoneytizer id=22300-1]

Una expansión a siete países, crecimiento de 20% sostenido al mes por tres años y medio y más de 30.000 rappitenderos en la región consolidan a Rappi como líder del negocio de domicilios en Latinoamérica. Además de esto, la compañía hace aproximadamente una semana recibió una inversión de $3,2 billones por parte de SoftBank. Por ello, algunos expertos han dicho que Simón Borrero, CEO de la firma, debería ser una figura para inspirar a los colombianos, debido a que ha logrado crear un nuevo mercado y llevar su emprendimiento a otro nivel.

Pero, Borrero no solo se ha centrado en trabajar junto a su equipo para llevar a Rappi a donde está hoy en día, sino que se ha interesado por analizar la situación actual del país e invitar a los diferentes frentes de la sociedad: emprendedores, Gobierno y ciudadanos, para que enfoquen sus discusiones en el crecimiento económico del país. Según dijo el CEO en entrevista con La FM, “debería haber un pacto por el crecimiento”.

¿Usted ha planteado un pacto por el crecimiento ¿de qué se trata y qué papel juega en la política nacional?

No se necesitan políticos. Lo que se necesita es que no se discuta el crecimiento económico, que los políticos protejan el crecimiento económico. Necesitamos un acuerdo nacional basado en el conocimiento, esto no es una filosofía. La idea es que le bajemos al populismo y nos centremos en el crecimiento económico. Por ejemplo, los medios deberían estar midiendo a los políticos por el crecimiento, porque si seguimos creciendo a 3%, vamos a seguir siendo un país pobre.

Usted dice que hay déficit de 200.000 programadores y habla de crecimiento económico, ¿cómo se lograría dicho propósito?

La discusión de los programadores no es necesariamente un tema universitario. No necesitamos jóvenes que pasen por una carrera de cinco años, creo que lo que necesitamos es ser más tácticos en las inversiones. Nosotros hacemos programas públicos como por tratar de ayudar a mucha gente, cuando lo que necesitamos es definir cómo alcanzar nuestro objetivo.
Para ello, tenemos que ser más tácticos y construir ese plan de cómo Colombia podría crecer este año a 8%. Por esto, invito a los líderes a entrar en esa discusión porque no hay algo más importante que eso. Esa debería ser nuestra obsesión.

Si Colombia no da un giro importante en materia de inteligencia artificial vamos a ser pobres para siempre, ¿cómo sacar este país adelante?

Sí, total. Creo que, para mí, lo más importante es que la discusión central en Colombia debería darse al rededor del crecimiento económico. Creo que ya se lo inventaron en otros lados, ya lo hizo Corea, Japón, y lo ha hecho China en los últimos años. Hace 30 años, el PIB per cápita de China era US$350, hoy son más de US$10.000 y lograron sacar de la pobreza a 750 millones de personas. Con base en esto, la respuesta es muy evidente: crecimiento económico debe ser el centro de la discusión en un país.

Pero, nosotros en Colombia y Latinoamérica seguimos en discusiones que la verdad no mueve “ni una aguja” para sacar a millones de personas de la pobreza y lo único que de verdad debería importarnos es tener un crecimiento a tasas de 6% a 8% anual en Colombia.

Para mí, esa es la única discusión que deberíamos tener. Podemos seguir teniendo discusiones de izquierda o derecha, pero, como país deberíamos pedirle a nuestros líderes que el crecimiento económico no se discuta porque es algo científico. Esto no debería entrar a discusiones de izquierda o de derecha, para entender cómo se crece hay muchas lecturas. Pero, fundamentalmente, el crecimiento se logra con la alineación de los objetivos, priorizando inversiones, trayendo inversión extrajera. Además, si queremos ser un país competitivo tenemos que entender qué es lo que quiere el mundo.

¿Qué falta en Colombia?

Falta una guía más estratégica o un plan estratégico. Por ejemplo, en Colombia tenemos un plan de nueve meses y luego cambia por quedarse en otras discusiones, mientras que en China tienen un plan a 100 años. Por ejemplo, necesitamos 200.000 programadores para insertarnos en la economía que está moviendo al mundo hoy en día.

¿Qué profesiones deberían estudiar los jóvenes para responder a las necesidades del mundo?

Sin duda programación. Hay 15 0 20 programas dentro de diferentes pénsum de programación, entonces hay un infinito allí. Además, deberíamos dejar de hablar de programación como una carrera más, deberíamos hablar de programación como un idioma que nos va a permitir entrar a la nueva economía.

Tenemos que ser más tácticos en lo que estudian las personas. Es necesario todo lo que tiene que ver con inglés, pero no necesariamente todo lo matemático, ya que también deberíamos tener en cuenta cómo atender diferente a nuestros turistas. También se pueden hacer mega obras en diferentes regiones del país, las cuales debería estar conectadas con lo que van a estudiar los jóvenes, para que el país se mueva en torno a lo que estudian los jóvenes. Esto que planteo es tal cual lo que sucede en una compañía a diario, todo está conectado.

No deberíamos enfocarnos en una lista de carreras, sino que debemos ser más tácticos en lo que necesita el país para crecer y lo que necesitan las empresas. Debemos escuchar.

Las personas dicen es que es difícil hacer empresa, ¿por qué usted sí lo logró?

Obviamente es muy difícil, fácil no es. La gente cree que ser emprendedor es cool y la verdad es que ser emprendedor es más una vocación porque se hacen muchos sacrificios personales. Se tienen que sacrificar mucho tiempo con la familia y con los amigos, por eso fácil no será nunca.
Creo que hay ciertas claves, la primera es la determinación; la segunda es tener una ambición más grande. Cuando empezamos a mirar hacia afuera y a competir con empresas internacionales, nos comenzamos a dar cuenta rápidamente que no había mucha diferencia entre los ingenieros de Silicon Valley y los de aquí. El secreto está en creérsela y entender que se puede cumplir un proyecto.

En un estudio de software nació la idea

“Yo comencé en un estudio de software cuando estaba en la universidad. Estaba estudiando administración y economía y por las noches aprendí a programar páginas web, comencé un estudio de software con $700.000. Crecí ese estudio de software sin ninguna inversión. En ese estudio tuve mucha suerte, porque conocí ese grupo de emprendedores que me han acompañado en las otras compañías y comenzaron a salir otras empresas de Imaginamos (el nombre del estudio de software)”, contó Simón Borrero en la entrevista a La FM.

BOGOTÁ (La República).

[themoneytizer id=22300-28]

También podría gustarte