Un libro para leer

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El pasado domingo asistí a Corferias en el marco de la realización de la Feria del Libro, mejor conocida como Filbo, al lanzamiento del libro que escribió el embajador español, Rafael Dezcallar, quien ha representado a su país en distintos destinos y ante diferentes gobiernos (entre otros Alemania, el Vaticano y la China) y quien también hace algunos años estuvo en Colombia como Cónsul General. Allí, tuve la oportunidad en compañía de Rafael Santos de hacer la presentación del libro ‘Cesó la horrible noche’, un libro bien escrito, agradable de leer, y basado en el estudio que el embajador Dezcallar realizó del conflicto colombiano y de la acción de los grupos de autodefensa y paramilitares que ahora llaman bacrim.

En estilo de novela, es un excelente libro que deberíamos leer todos los colombianos para entender que la vida que tenemos la mayoría, es muy distinta a la que viven otros compatriotas en territorios con la presencia de grupos armados al margen de la ley, la falta de acción del Estado y sintiendo la indiferencia de algunos gobernantes sobre los hechos que suceden en estas regiones, como el robo de tierras o la injerencia del narcotráfico y siempre pensando en cómo mantenerse con vida.

En su libro, el embajador Dezcallar realiza reflexiones que vale la pena que todos hagamos. Incluso nos invita a que continuemos conquistando el territorio de nuestro país. Me recordó lo que nuestro expresidente de la República, Belisario Betancur, decía durante su mandato y era que, para poder construir con equidad, armonía, desarrollo social y político nuestra Nación teníamos que trabajar por la otra Colombia. La Colombia profunda que han denominado otros mandatarios y que se caracteriza por la pobreza, la falta de presencia del Estado y la presencia de grupos ilegales donde sus habitantes no tienen sueños de su futuro y están cerca de la muerte y las dificultades todos los días. Toda esta situación que ha sido aprovechada por los grupos de narcotraficantes, tanto nacionales como extranjeros, y que el peor daño que nos han causado es la desintegración de los valores de la ética y la moral y el crecimiento de la corrupción que ha llegado a los distintos niveles de las instituciones y de nuestra sociedad son temas de análisis en este libro.

Las reflexiones del embajador Dezcallar, en medio de su novela, deben llevarnos a construir un Estado donde los valores se recuperen, la defensa de la vida se garantice y la justicia impere -derrotando la impunidad y las estrategias para demorar la justicia y dilatar las sentencias de quienes son responsables.

Invito a todos mis compatriotas a leer este magnífico libro que nos deja varias lecciones y en el cual un amigo de la madre patria nos muestra el país que tenemos y que muchas veces queremos ignorar o simplemente no conocemos. Lo más importante para un país no es esconder sus problemas y dificultades, sino ser conscientes que se requiere unidad y el liderazgo para lograr consensos que acerquen las soluciones en la construcción de un país más justo, con desarrollo en equidad y el respeto por nuestro ordenamiento jurídico.

*ExComisionado de Paz

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