Las opciones mejores

Candidatos de relevancia, versados, honestos, éticos, honorables, auténticos líderes para regir nuestros destinos es lo que reclamamos para Santa Marta, el Magdalena y sus municipios. Que procuren valiosas oportunidades para una buena como mejor vida pública para todos. Que vivan plenamente la política en su noble ejercicio, en su compromiso sincero consigo mismos y con la preservación de la coherencia y el desinteresado servicio a la sociedad.

Aspirantes que asuman posturas, decisiones e involucren principios y realidades que, sin duda, repercutirán profunda y positivamente en su futuro. Sin compromisos adquiridos con los poderosos para poder ganar, que los convertirían en dirigentes subordinados a los intereses de sus patrocinadores, fácilmente identificables, señalando lo cual su falta de congruencia y carencia de ideas que de nada sirven y menos contribuyen para superar los problemas y conducirnos al remanso seguro del integral progreso como superior holgura.

Dirigentes que cuando las situaciones se muestren complejas, no deserten de sus deberes y obligaciones, lo que es a todas luces una actitud irresponsable. Entender por parte de todos que la realidad siempre se cobra las malas decisiones, los errores y las equivocaciones. Los problemas vienen, llegan, están y hay que ponerles el pecho, buscarle soluciones. No ser condescendientes con desviaciones ni alejándose de los principios; razones por las que los grandes analistas de la democracia coincidan en que debe surgir la necesidad de fortalecer las instituciones. Es ese y no otro mi otros el quid de la cuestión.

Importan unas patrias chicas ordenadas, generosas. Saber que el orden es un bien común indispensable, y lo necesitamos. Que para restablecerlo necesaria es la legitimidad y generosidad, esa virtud esencialmente humana que aunada a la honestidad, la responsabilidad y el respeto a la verdad, deben ser características y atributos que ha de tener todo líder para alcanzar confianza y credibilidad. Demandamos unidades territoriales que encuentren el equilibrio entre el respeto a las estructuras locales y las autoridades, lo que se identifica y conoce como el principio de la subsidiariedad.

Interesan candidatos cercanos a las bases, conocedores de las estructuras municipales, departamentales y estatales. De la capacitación y la organización. Que busquen los espacios mejores. Enseñen cultura política y asuman sin demora los retos y desafíos de los tiempos actuales. Ahora es cuando. Es el momento, toda vez que no se trata de optar entre personas, sino entre futuros. Es buscar oportunidades de cambio, de transformación. El dilema no puede ser más claro. Quienes quieran más de lo actual, que voten por lo que hay; quienes no, opten entre las demás otras alternativas. Es ir tras los modelos mejores de organización social y ejercicio del poder; pero en todo caso, es vislumbrar lo mejor para todos orientado a la defensa incondicional de los intereses superiores de la colectividad, su convivencia y la solución de los problemas que afectan a toda la sociedad. Se trata en definitiva de favorecer más laprosperidad y armonía sociales para no seguir sumidos en la degradación. [email protected]

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