Samarios no utilizan los puentes peatonales

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Mujeres, niños, adultos mayores son los que se han visto más impactados según las cifras de accidentalidad vial en el distrito/MIGUEL ORTEGA

En la ciudad hay diez de estas estructuras ubicadas sobre los principales corredores viales de la ciudad, los cuales  no son utilizados por los ciudadanos convirtiéndose así en los actores más propensos de ser víctimas de siniestros viales.

Por
GIANCARLOS
VILLARREAL LARIOS

Pereza, inseguridad, desaseo o simplemente la imprudencia son los factores que tienen hoy a los diez  puentes peatonales ubicados a lo largo de losprincipales corredores viales que cruzan en su mayoría sectores de barrios periféricos de la ciudad, como estructuras poco utilizadas.

Y es que ver a un samario cruzar por estas vías haciendo uso de los puentes peatonales se ha convertido en una imagen rara y casi motivo de fotografiar, puesto que son pocos, aquellos los que hacen uso de estos, a pesar de las altas cifras en las que los peatones se ven involucrados en siniestros viales en la ciudad.

Según, el más según reciente boletín estadístico publicado por la Agencia  Nacional de Seguridad Vial a través de su observatorio evidencia que los peatones son uno de los actores viales más lesionados según las más recientes cifras, datos que se encuentran en números rojos sobre cifras de fallecidos y lesionados.

Solo en el período entre enero y abril de 2019, 25 peatones se han visto involucrados en casos de siniestros viales de los cuales 22 han resultado lesionados y tres han perecido en los sucesos, lo que representa en el caso de fallecidos un aumento del 50% frente a los hechos presentados en el año anterior.

Estas cifras representan una preocupación para las autoridades, aunque no se acercan a los usuarios de motos los cuales se constituyen en los actores viales más vulnerables de los siniestros en vías, representando un 53,8% del total de los fallecidos del 2019, mientras que los peatones significan el 11% de loshechos.

Más allá de la cifras que sin duda alguna confirman el “feo” que le hacen los samarios a los puentes peatonales arriesgando sus vidas al cruzar por zonas diferentes a las adecuadas para poder llegar de un lado a otro de estas  transitadas vías de la ciudad, muchos consideran el factor de la cultura ciudadana como el verdadero causante que hoy estas costosas y grandes infraestructuras cómo “elefantes blancos”.

LOS PUENTES:

Actualmente en la ciudad, existen diez puentes peatonales –de grandes dimensiones- ubicados principalmente en los corredores viales de la Troncal del Caribe y la vía alterna al Puerto, debido al alto flujo vehicular no solo de carros particulares o motocicletas sino también de cambio es de cargada pesada como tractomulas. El análisis de que tanto son utilizados estos puentes de hizo en sectores álgidos no solo de tráfico sino igualmente de residentes por ser zonas donde residen gran cantidad de ciudadanos.

El primer paso peatonal está ubicado sobre la Troncal del Caribe en el sector de la Universidad Cooperativa de Colombia, en dicha zona se evidenció que nosolo los habitantes de conjuntos residenciales de los alrededores, sino también los estudiantes diariamente le hacen el “esquive” a este puente.

Al consultarles a muchos de estos del porqué de evitar utilizar el puente peatonal el factor común es el temor a ser víctimas de atraco, debido a que la estructura es utilizada por personas como zona para consumir drogas, lo cual en últimas lleva a estos ciudadanos a cruzar por la transitada vía.

“Uno siente temor de pasar por ahí, si es en el día mucho sin y en la noche completa oscuridad, y no hay presencia de policías, es más, en toda la vía que está al frente de la universidad es de poca luminosidad, entonces uno lo que más rápido quiere es tomar su transporte y llegar a su casa, porque esperar buses a esas horas de la noche es peligroso” expresó una estudiante que reconoció que el error de cruzar la vía sin hacer uso del puente peatonal.

A pocos metros del intercambiador vial Sierra Nevada se encuentra otro puente peatonal, este quizás sea uno de los más utilizados teniendo en cuenta la polémica en torno a la construcción de este, debido a la gran cantidad de casos que se presentaron inicialmente luego de habilitado este importante trayecto vial que cuenta con seis carriles, convirtiéndola en una de las que mayor tráfico y amplitud.

La mencionada estructura  que permite conectar a sectores como El Parque y barrios aledaños con El Trébol y Universidad del Magdalena solo fue construida cerca de dos años posterior a la entrega del intercambiador vial, previo a esto se registraron en la zona alrededor de seis casos mortales.

En este sector la “excusa” que más mencionaron los ciudadanos, fue la lejanía del puente para con otras zonas residenciales, asimismo la poca iluminación en la estructura.

“Yo no vio acá vengo de Ciénaga y en bus me deja muy lejos del puente, se le ha dicho a los conductores que dejen a los estudiantes en cercanías para tomar el puente y no tener que cruzar por la vía (…) Sé que está mal hecho, pero a veces la prisa termina llevándolo a uno a arriesgarse cruzando la vía con la cantidad carros que circula por acá” indicó una joven universitaria.

Quizás uno de los que muchos consideran el gran elefante blanco es el puente peatonal que conecta barrios como Juan XXIII con zonas como la ensenada, 17 de Diciembre entre otros. Este paso peatonal construido en metal, desde sus inicios fue rechazado por muchos residentes de la zona, por la altura, la falta de iluminación y en últimas por los constantes casos de atraco a mano armada. Casos que propiciaron que poco hicieran uso de la infraestructura llevándola al estado actual: llena en sus alrededores de basuras, mientras los habitantes de la zona esquivan las tractomulas, camiones y vehículos de carga pesada paralos cuales fue construida esta vía.

Aunque como respuesta para atender la alta tasa de accidentes de peatones por parte de los vehículos, se instalaron reductores de velocidad. Estos con el tiempo fueron robados y/o removidos ante la insistencia de conductores, quienes mencionaban que ellos eran las víctimas de los vándalos al momento de reducir la velocidad.

En la misma vía en otro sectores fueron construidos puentes peatonales en zonas que conectan barrios como 20 de Julio con San Fernando y alrededores; San Jorge con Olaya Herrera y periferia, los cuales corrieron la misma suerte, siendo hoy solo estructuras de metal a la vista de muchos, pero utilizados por nadie.

Otra de las zonas como el puente ubicado a la entrada del Barrio La Paz, es quizás uno de los que más evitan usar los samarios, ni las barandas ubicadas en el separador, han evitado que mujeres, hombres y niños terminen optando por cruzar por entre el separador en lugar del puente peatonal para cruzar al otro lado de la vía, este pequeño paso también es utilizado por muchos motociclistas para evitar tener que transitar un par de metro más adelante para hacer el retorno.

Cabe mencionar que otra de las estructuras para el uso exclusivo de peatones, ubicado a la altura de donde estaba el puesto de salud de Gaira, y en inmediaciones del colegio Simón Bolívar, en diversos puntos del día es utilizado por residentes, pero no escapa al “esquive” de estudiantes, adultos mayores y mujeres que prefieren cruzar al otro lado del sector,  mirando a lado y lado para estar alertas ante la llegada intempestiva de los carros.

INSEGURIDAD Y PEREZA PRINCIPALES CAUSAS:

Durante el recorrido hecho por HOY DIARIO DEL MAGDALENA en los principales puntos viales donde se encuentran ubicados estos puentes viales para constatar el poco uso que le dan a estas infraestructuras los ciudadanos, escuchamos las razones que aducen los ciudadanos para evitar utilizarlos, siendo la inseguridad y la pereza los mayormente mencionados; aunque otros aseguran que la lejanía desde donde residen es otro factor determinante.

“En mi caso, no lo uso porque me queda lejos de donde vivo. Uno sabe que está cometiendo una infracción y es falta de cultura ciudadana, pero a veces la conveniencia, la rapidez y la pereza lo llevan a uno a atravesar la vía y esperar que no le pase nada, obvio que uno no se lanza a la loca a cruzar la vía también se está atento para evitar que le pase algo”, aseguró un estudiante de la Universidad del Magdalena, quien transitaba en su bicicleta, haciendo más complicada la tarea de cruzar la vía.

“Pues no me atrevo a pasar ese puente en la noche, es muy peligroso, ya me ha pasado que me robaron una vez, y sencillamente no volveré a pasar por ahí, nose ven policías, no hay luz, entonces uno intenta evitar tener que tomar la decisión de cruzar la vía con el poco de carros que pasan por ahí, pero toca (…) ojalá coloquen mayor seguridad, ahí se colocan varios muchachos a los lados del puente eso a cualquiera le genera temor y pues evita utilizarlo” aseguró una joven estudiante, quien reiteró el llamado a las autoridades a hacer presencia en la zona.

Por su parte, uno de los residentes de esta zona manifestó que el puente solo es transitado cuando es de día, mientras que de noche, por la poca o nula iluminación y el temor de muchos a ser víctimas de los vándalos, prefieren arriesgar su vida por la vía, en lugar de cruzar por el puente.

“Por acá la gente ha aprendido que el puente no es de decoración, sino que es para preservar la vida. Desde que lo construyeron poco a poco han empezado a utilizarlo con más frecuencia, pero ‘ajá’ siempre se ven los casos de otros que prefieren pasar por las vías, y demorar a veces varios minutos por la cantidad carros y camiones que van por la troncal. Aunque no está bien hecho, uno hasta puede llegar a entender a los que pasan por la vía, porque esto de noche es oscuro, ni una lámpara en el puente, y lastimosamente por la falta de presencia policial se ha convertido en un foco de inseguridad” manifestó Jorge Rada Charris, residente de la zona.

El dato alarmante según el boletín estadístico de la ANSV es la cantidad de casos en los que los menores se ven involucrados en estos sucesos en las vías, siendo el 36,4% de los eventos teniendo como protagonistas a menores de 18 años; los adultos mayores otra de las poblaciones vulnerables representan el 31% de los casos.

Estas preocupantes cifras no solo se ven corroboradas por lo evidenciado tras el recorrido del equipo periodístico de este medio, sino también por lo que mencionan decenas de ciudadanos.

A pesar, de las varias campañas de cultura ciudadana desarrolladas por el distrito a través de sus dependencias de movilidad y cultura, la “tarea” no se ha logrado, puesto que hoy se ha vuelto casi normal, aunque no, ideal ver a las personas “esquivando” los puentes peatonales.

Cabe mencionar que las cifras mencionadas y entregadas por el Observatorio Nacional de Seguridad Vial no tienen única relación con el uso por parte de lospeatones de los puentes dispuestos para ellos, pero si indican una alerta del considerado aumento de estos actores en siniestros viales.

Asimismo, se han registrado casos de imprudencias de conductores con el respeto con el paso de cebras, y de peatones quienes no esperan la indicación de transitar de los semáforos, siendo ellos los que invaden las vías, cuando no es el momento para el uso por parte de ellos.

El llamado a la ciudadanía en las zonas donde están ubicadas estas estructuras es para hacer uso de forma continua y diario para crear conciencia y cultura de uso y evitar aumentar de esta manera las cifras de peatones en siniestros viales. Por su parte, el “jalón de orejas” es para el distrito a través de sus dependencias competentes con este tema para que se tomen medidas correctivas a corto, mediano y largo plazo no únicamente a través de sanciones sino también de conciencia para evitar que sigan aumentando las cifras de peatones que perecen en las vías de la ciudad.

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