‘Creamos un villano sin caer en el cliché del malo’

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Por
SERGIO
VILLAMIZAR D

ulián Román ha realizado todo tipo de villanos en la televisión, pero ‘El Liso’, su personaje en la serie ‘El General Naranjo’, ha marcado una gran diferencia con sus anteriores trabajos.

Es la pieza clave en la historia de las tres temporadas de esta producción de Fox en su señal Premium, narrando la historia de quien fuera considerado uno de los mejores policías del mundo.

El General Naranjo se enfrentó a varias de las organizaciones más temibles del crimen organizado del mundo, y la serie relata buena parte de esta labor.

Como en toda producción televisiva que se basa en hechos de la vida real, siempre se crean personajes de la ficción para mantener firme la línea argumental y este es el caso de ‘El Liso’, el personaje de Julián Román en esta producción.

¿Cómo fue la construcción de ‘El Liso’, su personaje en la serie ‘El General Naranjo’?

Fue muy divertido hacer este personaje, porque pasa por todas las situaciones e historias de violencia más visible de Colombia, empezando con Pablo Escobar, el Cartel de Cali, llegando a México, volviendo a Colombia. Ha sido interesante inventarse este personaje sin salirse de la línea de los hechos reales, y creamos un villano sin caer en el cliché del malo.

Un malandrín diferente a todos los que he interpretado sin dejar de tener una fuerte dosis de realismo,  donde incluso se traiciona así mismo, con una relación terrible con la mamá, cuando usualmente en las historias, para los malos o los sicarios, lo sagrado es la mamá.

¿Qué busca ‘El Liso’?

No tiene una escala de valores normal, por lo cual, en su construcción, empezamos a buscar sus valores por el lado  del dinero, el poder y el placer de generarle mal a los demás.

¿Un villano diferente?

Veníamos de una serie de producciones donde seguramente no se endiosaba al malo, pero casi se presentaba como el héroe. Aquí no. Recalcamos que los héroes son otros, los policías y lo que sufrieron. Aquí mostramos como Colombia pasó de una policía poco experimentada a toda una institución que ha sido ejemplo en buena parte del mundo.

¿Cómo ve al televidente respecto a este tipo de estas propuestas de series?

La gente siempre me decía lo mismo, que le gustaban mis papeles pero que las series siempre eran de lo mismo, pero si tu vez Los Soprano, es un programa donde terminas queriendo al malo. Esa no es la idea, pero es inevitable cuando empiezas a conocerlos como seres humanos, en El General Naranjo vemos lo contrario, personajes villanos detestables.

¿Muchas escenas de acción?

Me tocó toda la parte de acción. He tenido pocas escenas muy tranquilas, porque es un personaje que tiene que estar con los distintos carteles de la mafia, entonces me volví experto en armas, cuchillos, lo cual es muy interesante. Nunca había estado en una serie en la que todos los días tengo escenas de acción.

¿Un personaje con múltiples facetas?

Muy interesante porque es camaleónico, así que cuando está con Pablo Escobar habla y se comporta de cierta manera, pero cuando llega al Cartel de Cali nota que son más refinados, así que él también empieza a vestirse mejor, y sucede igual cuando llega al Cartel de Sinaloa, se vuelve mexicano.

¿Cómo escoge sus personajes?

Si no me divierto en lo que hago, no lo hago, porque si no se notará en la pantalla. Hay una escena donde el personaje le pega a su mamá, lo cual es terrible, pero nos divertimos demasiado haciéndola, porque era demasiado raro, que en la vida real jamás se me ocurriría, pero llegar a poder hacerlo de mentiras fue divertido.

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