Así cayó la megabanda que conformaron los capos del narcotráfico

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Luego de tres años, el final de la operación reportó la detención de 14 personas que tendrán que responder ante una Corte del estado de Texas por delitos relacionados con el narcotráfico. De su colaboración con las autoridades estadounidenses depende una rebaja en la pena ya que ese tribunal es reconocido por la severidad en las condenas.

POR
JUAN PABLO
GÓMEZ OROZCO

“Teníamos que ser precisos. Las capturas tenían que hacerse al mismo tiempo. Ni un minuto antes ni uno después. Sincronizados. De no haber sido así, entre ellos se hubieran comunicado y escapado, y el trabajo de tres años, con cientos de horas de interceptaciones, seguimientos, infiltraciones, descifrando códigos y perfiles delictivos se hubiera ido al carajo. Así lo hicimos. Arrestamos a 14”.

El testimonio es del oficial de la Policía de Carabineros que participó en una de las investigaciones más complejas de los últimos años, que empezó en 2016 como un expediente por el tema de irregularidades en la venta de hidrocarburos en Magdalena y Bolívar ya que se ubicaron estaciones de gasolina cuyas ventas sobrepasaban la cantidad de automotores en esas zonas en las que estaban ubicadas.

Tras unas averiguaciones y verificación de informaciones de diferentes fuentes, la sospecha de las autoridades se confirmó: la gasolina era desviada a laboratorios para el procesamiento de cocaína. Lo segundo que comprobaron en la investigación inicial era que la droga que estaban procesando le pertenecía a la banda de ‘Los Pachenca’, cuyo jefe es conocido como ‘Chucho Mercancía’.

Se dieron cuenta de que estaban sobre la pista de algo grande. La investigación sobre la gasolina se transformó, entonces, en un nuevo caso.

“Eran unas diez bombas de gasolina – dice el investigador – y empezamos la nueva línea de investigación con interceptaciones, recolección de información, seguimientos y a perfilar posibles identidades. Ahí fue cuando identificamos a una mujer que le decían ‘Negra’ y que coordinaba varios temas. Empezamos a halar la pita”.

Que una mujer estuviera articulando temas de drogas vía telefónica con varios hombres y que, además, hablara de grandes negocios que incluían cargamentos y armas los llevó a intuir que era un pez gordo en la organización. Sin embargo, el tema iba más allá de la ‘Negra’, ya que sus interlocutores eran peces casi o más gordos que ella.

Un primer descubrimiento fue que la ‘Negra’ hacía parte del Clan del Golfo. ¿Qué hace una mujer de esta banda hablando con gente de ‘Los Pachenca? Fue uno de los interrogantes que tuvieron que sortear los investigadores para poder armar el organigrama de la banda que estaba detrás del envío de droga al exterior, principalmente a los Estados Unidos, por lo que en este momento ya había efectivos de la DEA colaborando con los colombianos.

Los rastreos telefónicos se intensificaron y se descubrió que ya no eran dos sino cuatro los carteles que se aliaron para sacar cocaína. Es decir que al Clan delGolfo y ‘Los Pachenca’ se sumaron el Clan de Oriente y la llamada Oficina, anteriormente conocida como de Envigado. Una especie de megabanda de la ilegalidad. No obstante, un quinto grupo estaba próximo a ser descubierto en la operación.

El siguiente descubrimiento que se hizo al seguir halando la pita tuvo que ver con las mafias italianas y mexicanas, pues a través de un enlace quien se identificaba como ‘Hitler’ se hacían las coordinaciones para que los estupefacientes llegaran al viejo continente. Así las cosas, al expediente se engrosó con la confirmación de que cargamentos de droga estaban llegando Canadá, España, Italia, Alemania, Bélgica, Holanda, Australia y varios países de Asia.

Contrario a lo que sucede en otras operaciones, el organigrama del consorcio no tenía la estructura tradicional de una cabeza o un jefe visible. Al tener la misma condición en sus respectivas bandas se optó trabajar con una configuración horizontal.

“Fue muy particular porque nadie le rendía pleitesía a nadie ya que todos tenían la misma importancia en cada una de sus respectivas organizaciones y por eso la importancia de la colaboración con las autoridades de los Estados Unidos y esperemos que para el bien del país entreguen datos claves de otras asociaciones para traficar con drogas”, señaló el coronel Gustavo Hernando Moreno Miranda, subdirector de Carabineros y Seguridad Rural de la Policía.

Cuando el rompecabezas ya tenía más forma llegó el siguiente paso y, en ese momento, las infiltraciones fueron claves. La operación fue catalogada como prioridad para las autoridades competentes y se escogieron hombres y mujeres de las más altas cualidades, entre ellas la de la discreción. Fue así como lograron acercarse incluso a las reuniones que sostenían los emisarios de cada cartel.

“Los encuentros se realizaban en Santa Marta, Medellín o en el Magdalena Medio, todo dependiendo de lo que se necesitara. Pero siempre en un punto quegenerara confianza entre ellos. A diferencia de los narcos de hace unas décadas, los de ahora no son tan ostentosos y son de bajo perfil”, añade el investigador.

De allí que la mayoría de esas reuniones se celebraron, incluso en centros comerciales o en fincas poco fastuosas. Lo que nunca dejaron fue el gusto por loscarros de alta gama, una de las características que quedó en el expediente que le abrieron a Roberto Hernández Ossa, alias ‘Cambo’, detenido en Manizales, tras una persecución por cuatro ciudades.

LAS CAPTURAS
Luego de tres años, el final de la operación reportó la detención de 14 personas que tendrán que responder ante una Corte del estado de Texas por delitos relacionados con el narcotráfico. De su colaboración con las autoridades estadounidenses depende una rebaja en la pena ya que ese tribunal es reconocido por la severidad en las condenas.

Por eso la minucia en la operación fue de filigrana. Por las interceptaciones establecieron que uno de los más activos participantes de este ‘consorcio’, como fue bautizado por las autoridades, era alias ‘Justiciero’, quien pese a estar en la cárcel de Cómbita tenía contacto permanente con sus emisarios que llevaban sus razones.

‘Justiciero’ no es otro que Ovidio Isaza Gómez, hijo de Ramón Isaza, el temido paramilitar conocido como ‘El Viejo’, y primo de Elkin Isaza, capturado a finales del año pasado y considerado como el zar del trago adulterado en Medellín.

La hora cero del operativo se lanzó cuando María Georgina Arango Marín, esposa del ‘Justiciero’, ingresó al penal de Cómbita para visitarlo. Una verificación rápida con las demás unidades confirmó que todas tenían a sus objetivos en la mira, por lo que se dio la orden de actuar.

“En las cuatro horas que ella dura incomunicada dentro de la cárcel las aprovechamos para lanzar el operativo contra los otros cabecillas. Al salir ella delpenal se dio cuenta que el ‘consorcio’ había sido desmantelado”, relata el investigador que añade que la operación contó con la participación de cinco fiscales de Estados Unidos y ocho agentes de la DEA.

Hasta el último momento se mantuvo la incertidumbre del arresto de Cambo, el escurridizo hombre de ‘La Oficina’, pues durante un lapso de la investigación no se tuvo rastro de él. Desde entonces descubrieron que cambiaba entre dos y tres veces por semana de número de celular para evitar rastreos.

También notaron que se movía en diferentes carros, todos de gama alta. De hecho, en el momento de su arresto viajaba en un Audi de última generación por las vías de Manizales luego de un periplo que se inició en Medellín, pasó por Cali y de allí a Pereira antes de terminar en la capital caldense.

A su paso por cada una de estas ciudades dejaba una esposa. “Tiene más de 50 matrimonios civiles – se lee en uno de los apartes del expediente en su contra. – En Manizales ya tenía programada otra ceremonia”. Sin embargo, como suele suceder, no le figuraban bienes a su nombre. Esa es la otra línea de investigación que se adelanta para establecer a dónde fue a parar el dinero de las rentas criminales provenientes de tráfico de alcaloides.

Siempre a su lado tenía un escolta, incluso en las noches cuando, se presume, descansaba en su elegante casa de Envigado. A manera de fachada, decía ser un próspero empresario, en ocasiones de finca raíz, y en otras ocasiones se presentaba como comerciante de productos del agro, particularmente del sector lechero. Le gustaba asistir a las ferias de pueblo y visitaba establecimientos nocturnos de Medellín que ahora están en la mira de las autoridades ya que se tiene la sospecha de que allí están llegando dineros del narcotráfico.

Por su parte, a la ‘Negra’ la arrestaron a las afueras de un centro comercial en el sector de Manrique, en la capital antioqueña luego de reunirse con jefes de las llamadas organizaciones integradas al narcotráfico, conocidas como Odín. “Estaba cambiada con respecto a las fotos que teníamos de ella en las que se le veía delgada, ahora tenía varios kilos de más”, detalló el oficial de la Policía de Carabineros.

En el transcurso de la investigación la perfilaron como una mujer de temple que se caracterizaba por su frialdad. “En ocasiones decíamos que tiene más miedo el diablo que ella”.

Lo que terminó ratificando que la operación fue más que perfecta fue una la frase que la ‘Negra’ le dijo al hombre que la arrestó y la sacó en un taxi ante la mirada de varios integrantes de las Odín que nunca sospecharon nada: “usted tiene cara de todo, menos de policía. Nunca lo imaginé. Yo sé lo que debo, déjeme llamar a mis abogados en Estados Unidos”.

EL QUINTO ELEMENTO

Durante la investigación descubrieron nexos entre los capos de las cuatro organizaciones y el ELN. La participación de los frentes de esta guerrilla que están asentadas en Antioquia y el sur de Bolívar que recibían armas a cambio de droga. El armamento, conforme reza en el expediente, llegaba desde Centroamérica y se negociaba por valores que oscilaban entre 15 y 20 millones de pesos, principalmente de fusiles M16. En las interceptaciones que le realizaron a los intermediarios de este consorcio también figuran conversaciones por WhatsApp que revelan el tipo de armamento que negociaban entre ellos.

HITLER, EL INTERNACIONALISTA

Pedro José Siossi fue detenido en un hotel cerca del aeropuerto ElDorado en Bogotá. A lo largo de la investigación se comprobó que le gustaba permanecer en hoteles de cuatro o cinco estrellas y por temporadas no mayores a tres meses. Tenía los contactos en Europa, principalmente con la mafia italiana, que se encargaban de distribuir la droga en otros países de ese continente. Se le conocía con el remoquete de Hitler.
En Colombia se movía, principalmente, en Magdalena, Guajira, Bolívar y Atlántico. De este sujeto se conoció que también se movía en círculos de poder muy altos, principalmente, en el ámbito político y por esos nexos ya se prepara una segunda fase de la operación./Colprensa.

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