Las dudas que deja el caso del coronel involucrado en el arresto de Gárgola

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Un nuevo capítulo se abre en la investigación que permitió las capturas de los máximos jefes de la banda ‘La constru’, Miguel Antonio Bastidas, ‘Gárgola’, y Henry Loaiza, ‘Alacrán’. Al entregar el reporte oficial de la operación, Claudia Carrasquilla, directora contra el crimen organizado de la Fiscalía, reveló que el primero fue arrestado en el momento en que se movilizaba en un vehículo oficial en compañía de un militar.

Aunque Carrasquilla no precisó el rango del uniformado, desde el Ejército, horas más tarde de que se conoció este nuevo escándalo emitieron un comunicado en el que revelaban que se trata del coronel Elkin Alfonso Argote Hidalgo, quien en la actualidad se desempeñaba como jefe de Estado Mayor del Comando de Reclutamiento, es decir el segundo cargo en importancia de esa unidad.

En el comunicado se advierte que se inició una indagación disciplinaria y “otras medidas administrativas”. No obstante, no precisan cuáles son esas decisiones, aunque por fuentes castrenses se conoció que aún no se puede hablar de destitución ya que el oficial debe tener un debido proceso de acuerdo con las pruebas que entregue la Fiscalía.

Una de esas evidencias serían las pruebas recaudadas durante los seguimientos de inteligencia que confirmarían que ‘Gárgola’ habría hecho uso de instalaciones militares, aparentemente, con el concurso del coronel Argote Hidalgo ya que son concuñados Así lo señaló Carrasquilla durante la presentación del resultado operacional: “se pudo establecer que esta persona llevaba dos meses escondido en una de las instalaciones de esta fuerza”.

De este punto no se indica nada en el comunicado del Ejército, por lo que el mar de dudas aumenta en este hecho ya que para ingresar a una guarnición en calidad de invitado (sea amigo o familiar) debe presentarse el documento de identidad.

También llama la atención el hecho de que el uniformado no haya sido capturado en el mismo momento del arresto del capo. Desde la Fiscalía explican que no hallaron méritos para ello ya que no se configuraban los elementos necesarios para su detención.

Ante esto, surge el interrogante de si transportar o movilizar a un perseguido por la justicia no se interpreta como causal suficiente para que una persona responda por un hecho de estas proporciones. Y, más aún, si es en un carro oficial en el que viajaba el señalado por la Dijín de ser el encargado de controlar la producción y el tráfico de cocaína en Putumayo y de su envío hacia México y países de Centro y Suramérica.

¿QUIÉN ES EL CAPO?

Gárgola es el cabecilla principal de ‘La Constru’ y ante un juez tendrá que responder por los delitos de concierto para delinquir, desaparición forzada, homicidio, tráfico de estupefacientes, concierto para delinquir y porte ilegal de armas.

El general Fabio López, director de la Dijín, indicó que ‘Gárgola’ ingresó a esta organización en 2009 y asumió como jefe máximo en 2015. Su historia delictiva no es de poca monta ya que tras su arresto en 2016 hizo nexos con el entonces frente 48 de las Farc para ser incluido en los listados de guerrilleros que pedían pista en la Jurisdicción Especial para la Paz por lo que recobró la libertad.

“Buscó esa alianza y la logró pagando a esa estructura más de cien millones de pesos para demostrar que era integrante de las Farc”, señaló López quien añadió que al viejo estilo de los capos de hace unas décadas, ‘Gárgola’ se movía en vehículos de alta gama y le gustaba usar ropa y accesorios de marca.

Una de los expedientes en su contra hace referencia al secuestro y asesinato de cuatro comerciantes en La Hormiga, Putumayo, crímenes cometidos en 2016. Se estima que su reemplazo en la estructura sería su hermano a quien identifican bajo el alias de ‘Bonito’.

El general López ratificó que los reportes de los investigadores de inteligencia de la Dijín tienen evidencias de que ‘Gárgola’ sí estaba en las instalaciones de una sede militar del norte de Bogotá.

La operación incluyó 12 diligencias de allanamiento y la incautación de más de 100 millones de pesos en efectivo, 128 cartuchos calibre 9 mm, 53 cartuchos calibre 38, dos pistolas neumáticas y equipos celulares. Las audiencias se están desarrollando en Pitalito, Huila.

BOGOTÁ (Colprensa).

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