Hogar de miles de inmigrantes, NYC da la bienvenida a nuevos ciudadanos

Durante más de 150 años, dos conventillos de la calle Orchard, en el sur de Manhattan, alojaron a 17.000 inmigrantes de 20 países.

Esta semana, albergaron una inusual ceremonia: 16 personas de 14 países se convirtieron allí en nuevos ciudadanos estadounidenses, y aseguraron que lo mejor de todo será finalmente poder votar.

Ciudadanos de Brasil, India, República Dominicana, China, Turquía, Macedonia, Armenia o Guinea juraron el jueves lealtad a Estados Unidos frente a un juez en este sitio histórico nacional, convertido en museo en 1988. Algunos neoyorquinos que pasaban frente a los grandes ventanales interrumpieron el paso para aplaudir y levantar el pulgar.

“¡Ahora tengo derecho a  votar!”, se rió incrédula Taouratou Bah, una musulmana de 31 años, originaria de Guinea, que llegó hace 11 años a Nueva York, una de las ciudades más diversas del mundo y feudo de los demócratas, antes de hincar el diente en una torta con la forma de la bandera estadounidense.

Bah, que trabaja como asistente personal y llevaba un banderín estadounidense en la mano, dijo que se sintió “insultada” cuando el presidente Donald Trumpintentó en 2017 restringir la entrada al país de musulmanes, un decreto que fue bloqueado por la justicia. “Ahora la gente podrá escuchar mi voz”, afirmó.

Trump llegó al poder en enero de 2017 con la amenaza de deportar a los más de 10 millones de inmigrantes sin papeles que residen en el país y modificar el sistema de inmigración legal.

Intentó limitar la entrada de ciertas categorías de personas -musulmanes, africanos, pobres, sin educación- pero fue frenado en las cortes, amenazó a México con represalias comerciales si éste no corta la creciente migración centroamericana y está enfrascado en una batalla con los demócratas en el Congreso por la construcción de un muro en la frontera sur.

En medio de la retórica antinmigratoria del gobierno, en el año fiscal 2018 un récord de 756.800 personas se convirtieron en estadounidenses, un 6% más que el año anterior y la cifra más alta de los últimos cinco años, según un informe de los servicios de inmigración difundido en junio.

“Ha sido un largo viaje; este es un sueño convertido en realidad”, dijo a la AFP Pragati Nigam, de 42 años, una científica originaria de Recife, Brasil, que llegó a Estados Unidos hace 17 años y acudió a la ceremonia con sus dos pequeños hijos estadounidenses.

En este contexto político es “absolutamente” más importante que nunca “pedir la ciudadanía y convertirse en parte de la comunidad, poder ejercer nuestros derechos”, aseguró.

Para convertirse en ciudadano es necesario tener antes una “green card”, el permiso de residencia y trabajo.

Pero demócratas y defensores de los inmigrantes se quejan de que el gobierno atrasa las solicitudes de todo tipo de permisos migratorios a propósito, por lo cual hay millones de casos de visas, “green cards” o naturalizaciones pendientes.

NUEVA YORK AFP

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