159 mil personas presentes en el cierre de Rock al Parque 25

Cerca de las siete de la noche de este lunes festivo, los organismos de seguridad debieron tomar una difícil decisión. Cerraron las puertas de acceso del Parque Simón Bolívar  para no permitir la entrada de más espectadores a Rock al Parque en su edición 25.

El aforo, 159 mil personas para los tres escenarios dispuestos para este festival estaba completo. Tan sólo, en la medida que saliera cierta cantidad de personas, permitían el ingreso de un numero similar, pero cientos de personas debieron disfrutar del cierre de este evento a las afueras del parque.

Los roqueros colombianos respondieron desde el primer día del festival con más de 85 mil asistentes, un gran número para el día de Rock al Parque donde los sonidos más fuertes de este género musical, como el metal y el thrash, son los protagonistas.

El domingo, donde apareció en escena el blues, el ska y el reggae, entre otros, el número aumentó hasta superar los cien mil espectadores, pese a las intensas lluvias que durante todo el fin de semana acompañó el festival.

Todos sabían que el lunes sería el día de más concurrido, pero los organizadores no imaginaron que casi cinco horas antes del cierre de Rock al Parque, estuvieran más de 157 mil personas disfrutando de los espectáculos en sus tres tarimas. Sin mencionar el incalculable número de personas que permanecieron a las afueras del parque sin poder ingresar.

Esto sin contar que la transmisión por televisión, así como por internet se lograron altos niveles de teleaudiencia, más cuando varios de los canales regionales del país se unieron a la transmisión en distintos momentos.

Una edición 25 que no sólo brilló por su cartel de lujo, también por su organización, que más allá de los habituales inconvenientes técnicos que se pueden presentar en un evento de esta magnitud, que en el último día generó un retraso de más de 90 minutos en su tarima principal, todo se logró con una alta calificación.

EL CIERRE QUE NADIE QUERÍA PERDERSE

Aunque durante todo el festival el cartel fue de lujo, lo mejor estuvo en el final. El Tri de México, cumpliendo medio siglo de labores, por primera vez se presentó en Rock al Parque con esa mezcla de rock and roll con esa fuerza de identidad pura mexicana.

Gustavo Santaolalla, el galardonado productor argentino ganador de dos premios Oscar, quien hizo un completo repaso por más de 40 años de carrera musical, con un concierto con distintos matices, desde la música tradicional argentina, el rock, hasta la mezcla de tango y música electrónica que él hizo con Bajofondo Tango Club.

Siguió otra leyenda argentina, Pablo Aznar, de los últimos grandes del rock de este país que aún no se habían presentado en Rock al Parque. Tuvo tan solo una hora para hacer un repaso desde sus tiempos de Serú Giran, hasta sus décadas de carrera como solista.

En la tarima de al lado, otros históricos, pero esta vez del rock argentino. Los Amigos Invisibles con todo su sabor tropical y sus canciones jocosas volvieron a conectar con el público bogotano, a quien le agradecieron por la hospitalidad que han tenido con los venezolanos que por diversas circunstancias han tenido que salir de su país.

UN SUEÑO HECHO REALIDAD

Como si 25 años de esperan fueran pocos, Juanes tuvo que esperar 90 minutos para poder cumplir un sueño que estar en el escenario de Rock al Parque.

Algunos retrasos de la producción y el clima con una intensa lluvia que acompañó a los asistentes buena parte de los tres días del festival, hicieron esperar al artista paisa, quien con una ruana negra se hizo presente en el escenario Plaza, un lugar completamente lleno, para realizar un recorrido por más de 30 años de música.

Dentro de las sorpresas de la noche, apareció Zeta Bossio con quien interpretó uno de los grandes clásicos de la banda argentina Soda Stereo, a quien le regaló su ruana.

En el escenario, Juanes hizo un llamado para “no dividirnos y menos en la música”, para seguir con el recorrido por sus canciones más conocidas como ‘Nada valgo sin tu amor’, así como ‘Fijate bien’, la canción que compuso hace más de 20 años sobre la violencia en el país, una realidad, que como lo dijo el propio Juanes, no ha dejado de ser.

Otros de los invitados, Andrés Cepeda y Fonseca, con quienes interpretó uno de los más grandes clásicos que Juanes hizo con su banda Ekhymosis en los años noventa, ‘La Tierra’. Viajó en el tiempo hasta 1993 para interpretar la intensa balada rock ‘Solo’, para darle paso a su lado más metalero como bien lo hacía en los años noventa.

Todo un sueño hecho realidad para el artista, con un público que respondió de la mejor forma a la propuesta de Juanes, quien hizo realidad un sueño que postergó por más de dos décadas y media.

No sería la única vez que Juanes subiría a este escenario principal. Cuando Fito Paez subió al escenario y realizar su show de sólo éxitos, invitando a Juanes para interpretar juntos ‘Ciudad de pobres corazones’, uno de sus mayores clásicos. Todo esto mientras que Babasónicos de Argentina, hacía lo propio en otro de los escenarios de la Plaza de Bolívar.

CIERRE DE MEDIANOCHE

En los 52 años de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, esta llegó para el cierre de la edición 25 de Rock al Parque y hacer un gran homenaje a los músicos que han sido parte fundamental de la historia de este festival.

No es la primera ves que esta orquesta participa en el festival. En el 2005, abrieron el festival acompañando a Kraken en su Filarmónico.

Un espectáculo que tomó casi un año de preparación para lograr que 90 músicos interpreten verdaderos clásicos del rock en español con sus intérpretes orginales.

Por los retrasos ya mencionados, fue un show que inició a la medianoche, pero nadie se lo quería perder y la mayor parte del público se mantuvo firme en el parque.

El primero en estas en escena fue Control Machete de México con su canción más conocida, ‘Comprendes Méndez’, para luego darle paso a Estados Alterados de Medellín como ‘Muévete’, luego de su presentación imponente en el escenario El Lago.

Nuevamente desde México, Rubén Albarrán, quien el domingo reemplazó a ‘El Gran Silencio’ que canceló su participación en el Festival.  ‘El puñal y el corazón’ fue la canción elegida de su banda Café Tacvba.

Aterciopelados llegaron al escenario para hacer, en versión rock-filarmónica, ‘Maligno’, uno de sus grandes clásicos de sus más de dos décadas y media de labores en la música. En medio de la interpretación Andrea Echeverri aprovechó para lanzar un mensaje en contra de la violencia contra la mujer.

Desde Argentina, subió al escenario Pedro Aznar con uno de sus grandes clásicos, ‘Tu amor’, y luego, la actual alineación de Kraken, en homenaje al fallecido Elkin Ramírez, interpretaron ‘Vestido de cristal’.

El siguiente turno fue para el artista puertorriqueño Draco Rosa, con su poderosa balada ‘Penélope’, grabada hace 23 años de su álbum ‘Vagabundo’, considerado uno de los mejores trabajos discográficos del rock en español en el siglo XX.

‘Mentiras’ fue la canción escogida por la banda venezolana ‘Los Amigos Invisibles’ para este homenaje filarmónico al festival.

El cierre de este homenaje con uno de los creadores de Rock al Parque, Mario Duarte con su agrupación La Derecha y el clásico de la banda, ‘Ay qué dolor’, y luego, como una verdadera sorpresa, Aterciopelados regresó con buena parte de los invitados especiales para interpretar su clásico ‘Florecita roquera’.

BOGOTÁ, (Colprensa).

También podría gustarte