Nicaragua celebra 40 años de su revolución

Pese a la tranquilidad que proclama el gobierno, en las calles de las principales ciudades, antimotines armados con fusiles realizan patrullajes, ocupan espacios públicos, vigilan centros de compras, iglesias, universidades y detienen a manifestantes opositores.

Para el exguerrillero Jacinto Suárez, Daniel Ortega llega al 40 aniversario de la Revolución Sandinista al frente de un país estable tras un año de protestas que sumieron a Nicaragua en una aguda crisis, mientras los opositores denuncian un aplastante Estado represor.

“Sufrimos un intento de golpe de Estado pero el gobierno ya logró estabilizar la situación (…) Hay tranquilidad, paz”, afirmó Suárez, diputado, en entrevista con AFP. Descartó adelantar las elecciones como demandan la oposición y la comunidad internacional para resolver la crisis.

Las protestas contra una reforma social estallaron en abril de 2018, origen de la crisis que, según organismos de derechos humanos, ha dejado 325 muertos (199 según el gobierno), centenares de detenidos, 2.000 heridos y 62.500 exiliados.

La economía se contrajo 4% en 2018 y 400.000 personas perdieron su empleo, según gremios empresariales.

Pese a la tranquilidad que proclama el gobierno, en las calles de las principales ciudades, antimotines armados con fusiles realizan patrullajes, ocupan espacios públicos, vigilan centros de compras, iglesias, universidades y detienen a manifestantes opositores.

Arrellanado en un sillón en su pequeña oficina adornada con fotos del presidente Ortega, el líder cubano Fidel Castro y del venezolano Hugo Chávez, Suárez dice tener problemas auditivos y responde a veces con voz alterada, casi a gritos, cuando se refiere a las protestas, a Estados Unidos o a la posibilidad de adelantar las elecciones de 2021.

“Dígame por qué Nicaragua tiene que adelantar elecciones. ¿Por qué no le dicen a Honduras, donde la gente está en las calles matándose? A Argentina, donde (Mauricio) Macri, está con enormes manifestaciones; al Brasil de (Jair) Bolsonaro, con una huelga general”, cuestionó Suárez, secretario de relaciones internacionales del FSLN.

Ortega, de 73 años y 12 de estar en el poder, fue uno de los líderes de la lucha contra la dictadura de Anastasio Somoza, aunque muchos de sus excamaradas lo acusan de instaurar otra dictadura junto a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.

Suárez es amigo de Ortega, crecieron en el mismo barrio de Managua y pasaron siete años presos durante la dictadura.

“El comandante Ortega es líder indiscutible en el FSLN, nadie discute un centímetro el liderazgo de Daniel”, sostuvo Suárez.

Estados Unidos “es el enemigo (…) no han cambiado, son injerencistas” sostiene Suárez, tras mencionar que las sanciones económicas de Washington han frenado los desembolsos de créditos de organismos multilaterales.

MANAGUA AFP

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