Novena a Santa Marta, discípula de Jesús

Por la Señal de la Santa Cruz…

ACTO DE CONTRICIÓN

Altísimo y amantísimo Redentor Nuestro, por el incomparable e inexplicable amor que nos tiene vuestro Sagrado Corazón,  te hiciste hombre como nosotros, padeciendo los más acerbos dolores y menosprecios mientras vivías, muy especialmente durante tu pasión y muerte en la Cruz, y por estos padecimientos te ruego humildemente que me perdones todos mis pecados de los cuales me arrepiento de todo corazón.

Perdón, dulcísimo Jesús mío, y por los padecimientos que sufrió nuestra Santísima Madre, por los merecimientos del glorioso Patriarca San José, y de su sierva Santa Marta me propongo nunca más pecar ayudado de vuestra gracia. Amén.

ORACIÓN

Dios y Señor de bondad que derramaste tu inmensa gracia en la vida de la bienaventurada virgen Santa Marta, la que reconociendo personalmente a vuestro amado hijo Jesús de Nazaret, por el mesías verdadero, abrazando gustosamente su doctrina y practicando con fidelidad tus celestiales lecciones, llegó en poco tiempo a la santidad más elevada, te suplico humildemente por los méritos del mismo señor Jesús, nuestro redentor y salvador, y por la intercesión de Santa Marta, me concedas los auxilios de tu inmensa misericordia para alcanzar la gracia que solicito en esta novena.

DÍA TERCERO

Favorecida discípula de Jesucristo Santa Marta, virgen gloriosa, patrona y protectora nuestra, que habiendo enfermado, y muerto tu hermano Lázaro y habiendo Jesús llegado a tu casa después de cuatro días de sepultado, apenas le viste cuando bañada en llanto y llena de fe más viva, le dijiste:

“Señor, si hubieses estado aquí no hubiera muerto mi hermano, pero no desconfío de verlo resucitado porque sé que Dios no te puede negar lo que le pides”. Y en efecto, movido el Señor por tus lágrimas y las de María Magdalena, premió tu amorosa confianza restituyendo la vida a tu hermano.

Te ruego pues dichosa Santa que amoldes y dispongas nuestros corazones de manera que recurriendo a ejemplo tuyo en todas nuestras penalidades y trabajos a Jesús, con la fe, confianza y pureza necesarias, merezcamos sus Divinos Socorros y consuelos para que remedien nuestras necesidades y miserias.

También imploro Santa mía, tu poderosa intercesión para que la Majestad Divina me conceda el favor que ahora solicito, si conviene para el bien de mi alma, y si no, tu como abogada mía, endereza mis peticiones al mayor servicio de Dios, alcanzándome una meritoria conformidad con su Santísima Voluntad. Amén.

ORACIÓN FINAL

Santa mía, Santa Marta: yo me acojo a tu protección y amparo y en prueba de mi afecto, te ofrezco esta luz que en tu honor encenderé todos los martes.

Consuélame en mis penas por la infinita dicha que tuviste al hospedar en tu casa al divino Salvador, intercede por mí y por toda mi familia para que siempre conservemos en nuestros corazones a Dios y sana resueltas nuestras necesidades.

Yo te suplico tengas misericordia infinita al favor que te pido. (Aquí se hace la petición) y te ruego Santa mía que venzas mis dificultades, como venciste al dragón que tienes a tus pies. Amen

Sea en todo tiempo y lugar amado y bendecido el Amadísimo Corazón de Jesús. Amén.

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