Rivaldo Trujillo se abre camino en Argentina

Que el fútbol colombiano es una fuente inagotable de talento, no es una novedad. Año tras año los jugadores se multiplican con buenas actuaciones en una liga que se consolida como la tercera más importante de Sudamérica.

En Argentina es normal escuchar en las divisiones menores los nombres de jugadores colombianos que llegan a probar suerte y otros que llegan referenciados desde el fútbol ‘cafetero’.

Un caso palpable es el del jugador samario Rivaldo Trujillo Vizcaíno  que llegó a Huracán a finales del 2018  y desde su arribo ha dejado buenas impresiones no solo en su club, sino en los equipos que ha enfrentado.

‘El Tanque’ o ‘El Toro’ le llaman cariñosamente  al delantero de 14 años que aterrizó en Argentina luego de militar en la escuela de Galicia en Santa Marta y el Deportes Tolima en la ‘Capital Musical’.

“Me he adaptado de la mejor manera al fútbol argentino, cuento con una excelente grupo y un gran entrenador como es Víctor Hugo Delgado”, expresó Vizcaíno, que llegó al Sur de Continente, a probar suerte y ‘encantó’ a las directivas  del ‘globito’ argentino.

El potente atacante, convertido desde hace mucho tiempo en la ‘pesadilla’ de las zagas contrarias, se encuentra agradecido con Dios por sus buenas gestas, y anhela ser convocado a las selecciones Colombia juveniles, sin embargo es consciente que para ello, tendrá que mantener una alta línea de rendimiento.

“Soy una persona que me esmero por hacer las cosas de la mejor manera, hoy el Huracán me está dando la oportunidad y la estoy aprovechando, espero seguir así y poder hacer parte de alguna Selección Colombia juvenil que es un sueño para mí”, explicó el ariete.

EL GRAN AMOR FAMILIA

Si hay algo que inspira a Rivaldo es el amor que le profesa su padres Marcos Trujillo y Guillermina Vizcaíno y su hermana María Fernanda, y que lo siente reciproco en la manera en que percibe su alegría desde las gradas. Ellos no sólo se preocupan por su imagen dentro y fuera de la cancha, sino por su integridad a la hora de darse a las demás personas.

“Estoy orgulloso de él, por eso diariamente trato de aconsejarlo y darle lo mejor de mí. No niego que tiene grandes cualidades para llegar a ser jugador profesional, sin embargo prefiero que Dios haga la obra en él, y que de apoco vaya encontrando la mejor forma para salir adelante en la vida”, enfatizó Marcos Trujillo.

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