América Latina, con población máxima en 2058: ¿qué hacer?

En los próximos 40 años América Latina tocará su tope poblacional y desde 2059 el número de personas que habita esta parte del continente empezará a disminuir. El análisis lo hizo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en conjunto con Naciones Unidas. De acuerdo con las organizaciones, en 2058 la cifra de personas en la región será de 767,5 millones.

Dicen las entidades que el crecimiento medio anual pasó de 4,8 millones de personas en 1955, a 8,2 millones a cierre de la década de 1980. Sin embargo, la cifra se desplomó en los últimos años: el aumento promedio anual está cercano a los seis millones de habitantes. ¿Qué retos supone para la estabilidad económica de los países?

Son varios, según la Cepal. Hay tanto oportunidades de crecimiento económico por la circulación de mano de obra migratoria, como la urgencia de ejecutar políticas estables para lograr que los sistemas pensionales respondan a las exigencias de una población cada vez más envejecida.

La situación está en que según datos de la Cepal “uno de cada cinco habitantes será una persona mayor de 65 años en el 2050”. Mientras que la esperanza de vida estaría rondando los 75,2 años.

Repensar un sistema

Para Ramón Javier Mesa, profesor de economía en la Universidad de Antioquia, si bien el cambio demográfico supone una serie de transformaciones sensibles con respecto a políticas sociales, el más importante está en qué hacer con el dinero que necesitarán los más viejos para garantizar su estabilidad financiera.

“Debido a como está pensando parte del sistema, que es colaborativo, habría que mirar salidas para reformularlo pues los aportantes más jóvenes no terminan siendo la fuerza laboral suficiente para generar el ahorro que requieren los más viejos”, dijo Mesa (ver ¿Qué sigue?). Para el experto, no encontrar soluciones ahondaría en problemas como el hueco fiscal que se desprende por inyectar dinero a esas pensiones, que para Colombia se acerca a los 40 billones de pesos anuales.

La oportunidad

Pero así como el cambio supone dificultades, también puede ser provechoso. Dice la Cepal que habrá un aumento en la migración intrarregional especialmente desde países como Haití y Venezuela.

“Se estima que en el período 2015-2020 el saldo migratorio de Venezuela es de 3,3 millones de personas y que, dentro de la región, los países receptores de estos migrantes fueron Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Perú”.

Y si bien ese fenómeno migratorio generará cargas al sistema de salud de los países receptores, la búsqueda de nuevas oportunidades laborales para esa población, aumentará la capacidad productiva de las empresas que les empleen, siempre y cuando se respeten las condiciones básicas de contratación.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, ya había dicho que las bondades de la migración para el crecimiento económico son innegables, pero hay que saberlas materializar. “En 2015, la contribución de los migrantes al PIB mundial fue de aproximadamente 6,7 billones de dólares equivalentes al 9,4 % del PIB mundial”, expresó Bárcena en un comunicado de prensa .

El Colombiano

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