Cambiando un sector que vuela

En las últimas décadas el transporte aéreo de Colombia ha crecido a tasas de más del doble que la economía. Esta situación ha generado grandes beneficios, que por fortuna han tenido un efecto multiplicador en el tiempo, como lo muestran los reportes especializados de las cuentas nacionales del país.

Este desempeño se refleja en el crecimiento de la economía, siendo su contribución al PIB cada vez más significativa. En 2017, el PIB del transporte aéreo en Colombia aportó un 2,2% a la cifra nacional, según cifras del Dane, y tiene una tendencia creciente, generando alrededor de 600.000 empleos.

La movilización de pasajeros por modo aéreo el país se ha triplicado en los últimos 13 años, pasando de 12,1 millones de pasajeros en 2005 a 37,8 millones en 2018, con una tasa de crecimiento anual promedio de 9,16% durante ese periodo. El año pasado, además, se constituyó en el de mayor crecimiento en movilización de pasajeros internacionales, con una tasa de crecimiento del 12.2% respecto a 2017. A nivel de pasajeros nacionales, el crecimiento fue de 2.9%, pasando de 23,3 millones a 24 millones de pasajeros, lo que significa un aumento de alrededor de 687 mil viajeros.

Estas cifras generan más buenas noticias. En la actualidad, Colombia es reconocida a nivel regional como uno de los países de más alta proyección de crecimiento para los próximos 20 años, según Airports Council International (ACI), en su publicación World Air Traffic Forecast (WATF), publicado el año pasado. El país ocupa el octavo puesto dentro de los diez mercados del mundo con mayor crecimiento del tráfico de pasajeros, con una tasa promedio proyectada del 5.4% anual.

Este crecimiento acelerado de pasajeros y carga, sumado a la dinámica mundial de este modo de transporte, demanda la constante evolución del sector aéreo en el país. Eso nos llevó a plantearnos un reto: lograr la movilización de 100 millones de pasajeros y 1.5 millones de toneladas para 2030, en un entorno institucional claro, competitivo, conectado, seguro y sostenible, soportado en una infraestructura renovada, una industria robustecida y un talento humano de excelencia.

Firmes con esta visión la Aerocivil, en conjunto con el Departamento de Planeación Nacional (DNP), el Ministerio de Transporte y los demás actores públicos y privados del sector, formuló el Plan Estratégico Aeronáutico 2030, el cual ha sido adoptado como Política del Gobierno Nacional en el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 “Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad”. Este documento se constituye en un instrumento de planificación sólido y estable, que guiará el desarrollo del sector aéreo durante los próximos 12 años.

Es la primera vez en la historia de la aviación colombiana que un Plan Nacional de Desarrollo incluye un capítulo especial de planificación estratégica transformacional del transporte aéreo. Con esto, aseguramos la continuidad de la política trazada frente a los desafíos de crecimiento dinámico del mercado nacional e internacional y su posicionamiento en la Región y en el mundo.

El Plan Estratégico Aeronáutico 2030, se soporta en siete ejes temáticos: Institucionalidad, Conectividad, Competitividad, Infraestructura y sostenibilidad ambiental, Industria aeronáutica y cadena de suministro, Seguridad operacional y de aviación civil y Desarrollo del talento humano del sector.

Si bien todos los ejes son fundamentales para el crecimiento del sector, quisiera destacar un aspecto importante del de infraestructura y sostenibilidad ambiental, pues contribuye al desarrollo ordenado y seguro de la aviación. Su objetivo estratégico es lograr que la infraestructura, servicios aeroportuarios, de navegación aérea y la intermodalidad, cuenten con capacidad y eficiencia para responder al crecimiento de la demanda del sector, en un contexto ambientalmente sostenible, y procurando un aumento en la disponibilidad horaria de los aeropuertos que lo requieran.

En esta materia, es necesario destacar que el Gobierno del presidente Iván Duque está culminando con éxito obras de infraestructura en aeropuertos estratégicos del país, como Ibagué, Leticia, Pasto, Yopal, Nuquí (Chocó) y Providencia. Y en Pereira, certificamos recientemente el sistema ILS, que permite el aterrizaje de aviones en condiciones atmosféricas adversas, reduciendo posibles afectaciones en la llegada de vuelos a esta importante región del país.

Consciente de la importancia de este modo de transporte en nuestro país, durante este primer año de gobierno hemos iniciado obras que tienen un gran impacto en la conectividad de las regiones y propician el desarrollo económico y social de las comunidades. Es el caso de los aeropuertos de Popayán, Armenia, Puerto Carreño, Puerto Leguízamo (Putumayo) y Necoclí (Antioquia), entre otros. Además, continuamos con las obras en el aeropuerto de Pasto, avanzando en la construcción de la nueva terminal aérea y torre de control

Entendemos que este importante modo juega un papel vital en la integración de Colombia y en el desarrollo de los objetivos del presidente Duque. Por eso, todos los días trabajamos para brindar más y mejores condiciones de conectividad con los principales centros de producción y consumo nacional y mundial.

El desarrollo del sector aéreo no tiene marcha atrás. El compromiso del Gobierno, plasmado en la construcción de políticas públicas en el sector de transporte aéreo y ratificado en el Plan Nacional de Desarrollo, asegura la transformación y mejoramiento de las condiciones que hagan posible acelerar el crecimiento económico y contribuyan a mejorar la cobertura y calidad del transporte aéreo.

*Director de la Aeronáutica Civil

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