Luto en el mundo del espectáculo con la muerte de Walter Mercado

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Astrólogo, bailarín, actor y promotor cultural Walter Mercado vivió mil vidas en una, y en todas dejó una estela de amor —su palabra preferida— que marcó a todos los que lo conocieron.

El astrólogo puertorriqueño falleció la noche del sábado 2 de noviembre en un hospital de su isla querida, después de dos semanas de enfrentar problemas renales.

Nacido en el campo puertorriqueño, con una conexión con las estrellas que solía mirar a cielo abierto, Mercado creció bajo la influencia poderosa de su abuela y de su madre, que sembraron en él un deseo de conocimiento y de perfección.

Estudió ballet y trató de ser el mejor en el ámbito universitario; viajó por la isla con una tropa de bailarines y actores; fundó su propia academia y preparó a muchos jóvenes, que después lograron una carrera destacada en la actuación y la danza.

Se convirtió en una celebridad en el mundo hispano por su presencia en la televisión y la prensa plana en varios programas donde solía ofrecer el horóscopo diario y predicciones, especialmente las de principio de año, que eran esperadas por miles de personas.

En Puerto Rico, Estados Unidos y Latinoamérica, sus seguidores lo están llorando. Será recordado como un ser eterno, porque nunca quiso confesar su edad exacta, y su familia piensa respetar ese deseo.

“La juventud está aquí adentro. Si tu mente y tu corazón están palpitando, puedes tener la edad que quieras”, solía decir.

También lo recordarán como una persona generosa que encontraba mucho placer en ayudar a otros.

“La caridad nunca se menciona, uno nunca debe decir lo que uno dio”, dijo a el Nuevo Herald en una extensa entrevista en su casa de Río Piedras en junio.

“Siempre me ha gustado hablarle a la gente muy directamente. He usado la astrología para mandar mensajes positivos: ‘Tú puedes, aunque te caigas, levántate’”, dijo sobre su estilo al hacer predicciones y leer el horóscopo.

Para sus cuatro sobrinas fue el tío perfecto, que se comportó como un padre y las acompañó en sus momentos más felices y en los más duros también.

‘Perdemos un tío, un padre, nuestro jefe, nuestro maestro, es algo muy difícil para nosotros”, dijo su sobrina Ivonne Bennet Mercado. Tres de las sobrinas trabajaban con él.

Para destacar la humanidad de su tío, Bennet Mercado dijo que Walter Mercado solía llevar siempre dinero consigo para dar en las esquinas cuando el auto se detenía.

“Pero no solo dio dinero, sino también su tiempo, su dedicación, su conocimiento, porque nunca le decía que no a nadie”, añadió su sobrina.

El periodista Omar Matos, que en sus 28 años de trabajo para varios medios de prensa en Puerto Rico lo entrevistó en numerosas ocasiones, destaca “la amabilidad” y “el respeto” con que Mercado solía tratar a los periodistas.

“A veces llamabas a su casa y era él quien contestaba el teléfono. Siempre tenía palabras halagadoras para todos”, dijo Matos, que destacó su “memoria fotográfica”.

Mercado solía memorizar el nombre y el signo de las personas a las que trataba, y los identificaba por este detalle.

“Me decía: ‘Mi librano favorito’”, recordó Matos, confirmando la impresión que recibían los lectores de Mercado, que sentían que siempre veía el “lado positivo de cualquier situación”.

En Miami, Raúl de Molina demostró la tristeza por el fallecimiento de alguien a quien “admiro mucho”, y compartió también un video reciente de Walter entrando en un trono dorado a la exhibición que realizó el museo HistoryMiami en agosto, Mucho, mucho amor, 50 años de Walter Mercado.

“Nuestro ‘astro’ ahora está en el cielo”, dijo el copresentador de El Gordo y la Flaca de Univisión. “Descanse en paz uno de los pioneros mágicos de la televisión en español”.

Como toda celebridad, Mercado tuvo varios imitadores, que lo pusieron a veces en medio de situaciones divertidas.

“La imitación es un piropo”, dijo en la entrevista en junio. “Una vez se hizo un recuento de quien era más imitado en países de Latinoamérica, sobre todo en Brasil y Argentina, y yo estaba en tercer lugar después de Elvis Presley y Michael Jackson”.

También compartió la anécdota de cuando llegó a un desfile en Nueva York y vio a “una persona rubia en una carroza tirando besos”.

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