Beneficios tributarios para generar empleo regional

406
Las Zonas Económicas y Sociales Especiales (Zese) se crearon con el Plan Nacional de Desarrollo (PND) con el fin de “atraer inversión nacional y extranjera y así contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida de su población y la generación de empleo”, dice en la Ley 1955.

No es para todo el país, sino que se concentra en La Guajira, Norte de Santander y Arauca, aunque se extiende también a las ciudades capitales en las que los índices de desempleo, entre el 2014 y 2019, hayan sido superiores al 14 %, según el parágrafo cinco del artículo 268 del PND —lo que incluiría a Quibdó, Armenia y Valledupar, si se toma el dato más reciente del Dane—.

Los beneficios contemplan una tributación cero en los primeros cinco años de poner en funcionamiento a las sociedades y de la mitad de la tarifa general (50 %) para los siguientes cinco. También aplica para la retención en la fuente, que se calcula proporcional al impuesto de renta.

El decreto que viabiliza este modelo está en la puerta del horno, según confirmó el ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo y entraría en vigor esta semana.

Aplica para las sociedades comerciales, industriales y agropecuarias que se creen y apliquen en los tres años siguientes a la emisión de la Ley (a 2023) y a las existentes que se vinculen en ese periodo.

La clave está “en que demuestren un aumento del 15 % del empleo directo generado” y que se mantengan en el periodo del beneficio, dice la norma —el alza se calculará con base en el promedio de los trabajadores de los últimos dos años—.

¿Qué implica esto?

De acuerdo con Luis Fernando Ramírez, vicerrector administrativo de la Universidad de la Salle, lo que se busca es una diversificación de la vocación productiva de los territorios con un nivel de compensación atractivo.

El gran reto, según señaló el experto, está en la capacidad de movilización empresarial, teniendo en cuenta que son lugares que tienen desafíos de conectividad, infraestructura y logística.

Según aclara la norma, los bienes allí producidos pueden ser vendidos o despachados en la misma zona, en el territorio nacional o para exportar.

Un aspecto relevante, si se tiene en cuenta que de acuerdo con la medición del Consejo Privado de Competitividad (CPC), entre 27 departamentos, La Guajira ocupa el puesto 26, Arauca el 23 y Norte de Santander, el 14, es decir, requieren una atención importante para mejorar su desempeño.

De hecho, tanto La Guajira como Arauca están segmentados en el mismo grupo de territorios como “dependientes del sector minero-energético”, mientras Norte de Santander se muestra en uno de “desarrollo económico medio”.

Esta estrategia, recordó Ramírez es para enfrentar la pobreza y el bajo desempeño económico con desarrollo empresarial, como parte de la estrategia del país para diversificar el aparato productivo.

Incluso, vale la pena recordar que el mismo MinCIT tasó la semana pasada en 11.500 millones de dólares, la meta de inversión extranjera directa a tres años. Ese indicador rozó los 7.200 millones de dólares a cierre del primer semestre, 24 % más que en igual periodo del año pasado.

Medellín (El Colombiano).

También podría gustarte