Cocina con alto sentido social

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Fabián Rodríguez, chef de la ciudad aporta sus conocimientos a este programa y ofreció una charla técnica en la última clase del mes.

Las ganas de enseñar sus conocimientos en cocina y contribuir al cambio que actualmente vive la ciudad en materia de turismo gastronómico fueron la motivación de Luis Armenta y Sonia Rojas, para trabajar con la población del barrio ‘María Eugenia’ capacitándola en alta cocina, bar y etiqueta, haciendo un aporte solidario para mejorar la calidad de vida de muchas familias a través del fomento de ideas de negocio.

Lo que fue un proyecto desde el año 2012, es hoy un programa consolidado que cuenta con el aval del rector de la I.E.D ‘Jackeline Kennedy’, Santiago Navarro, quien certifica a los alumnos en nombre de esa institución, dejándolos altamente calificados para trabajar en cualquier cocina, bien sea de un restaurante o de un hotel en la ciudad.

Sonia Rojas aclara que esto ha sido un proceso que aunque corto en duración, es buscar que otros vean la vida de forma distinta y que con este programa no buscan demeritar la carrera de cocinero, antes al contrario, resaltarla como un oficio del que se puede vivir trabajando con las manos propias y a la vez conquistando, por supuesto, el paladar de los comensales.

Deliciosos platos de la gastronomía Caribe podrán degustarse el próximo 4 de noviembre, en el II Festival Gastronómico.

 

“Sé y somos conscientes de que de pronto 60 o 90 horas no son suficientes para saber de cocina; ser chef necesita mucho estudio, esfuerzo, sacrificio y conocimiento, pero también sé que lo que estamos haciendo es un granito de arena para que estas personas que viven en una comunidad de alta tolerancia puedan salir adelante y aplicar el emprendimiento en sus vidas”.

Hace 5 años, Luis y Sonia unieron sus fuerzas para trabajar en pro del progreso de estas personas gracias a su experiencia en esta área, como propietarios de dos empresas de eventos en la ciudad, con las que se han sostenido, mostrando ejemplo de superación.

Luis Armenta, por ejemplo, era en ese momento alumno del colegio; terminó su bachillerato a la edad de 46 años y tiene una competencia en cocina desde hace 25 años en un prestigioso hotel de Santa Marta, gracias a un compañero que lo incursionó en el mundo de la Gastronomía. Él deseaba que esos conocimientos los pudiera transmitir como profesor y en ese intento, buscó a Sonia para plantear ideas.

Fue así como juntos llevaron la propuesta donde César Alfaro, quien era coordinador del programa del Adulto Mayor y que se desarrolla los fines de semana en la ‘Jackeline Kennedy’; él dio vía libre al proyecto y empezaron las inscripciones que año tras año transcurren, convirtiéndolo en un programa serio, capaz y con ganas de sacarlo adelante.

“Cuando el proyecto comenzó, lo hicimos con 50 personas y en ese año terminamos con 27 personas certificadas. A través del tiempo, cada año estamos entregando entre 20 y 25 certificados en el año; en este momento nuestros alumnos son 27 y van algunas veces 20, 22, 23, así como también quieren entrar nuevos, pero ya no podemos porque estamos terminando con el periodo de capacitación”, indicó Sonia.

Por su parte, Sonia Alfaro tiene experiencia completa en la parte pedagógica como instructora del Sena, al igual que Luis, quien se afianzó en el tema de la instrucción y está capacitado a nivel de competencia laboral, aunque reconocen que “eso no es demasiado porque nunca es suficiente el conocimiento y siempre hay que actualizarse un poco más, pero están las ganas que es lo más importante”.

Desde el principio y hasta el día de hoy,  gracias al apoyo del hotel para el que Luis trabajó, este programa cuenta con todas las herramientas necesarias para brindar a sus beneficiarios un trabajo transparente y con calidad, que los incentiva y alienta con más ganas de trabajar.

Actualmente el curso cuenta con 27 personas que se reúnen el último sábado de cada mes para buscar una mejor calidad de vida y encontrar en la cocina una forma de emprendimiento.

 

Actualmente la capacitación se lleva a cabo en la cocina del colegio ‘Jackeline Kennedy’, que fue remodelada recientemente gracias a la gestión del rector con la administración distrital, pues esta cocina es un comedor escolar que es un programa que tiene el Gobierno a nivel nacional. Los recursos que emplean son los que tenía la cocina escolar, los que donó el hotel y la otra materia prima, en estos dos últimos años, sale del mismo alumnado; a ellos mismos se les solicita una cuota con el aval del colegio.

Los beneficiados se encuentran muy felices y satisfechos porque entran en el proceso, no solo para las clases sino que también acompañan en la compra de los productos lo que garantiza la transparencia y honestidad del programa. En concertación con la coordinación académica y la rectoría, se les pide una cuota que oscila entre 5 mil y 10 mil pesos y que solo se gastan cada vez que se hacen las compras.

Para el próximo 4 de noviembre, este grupo se encuentra organizando la segunda versión de su Festival Gastronómico, en el que los aprendices mostrarán lo aprendido a través de platos típicos de la región Caribe colombiana. El evento será en las instalaciones del colegio y los fondos recaudados serán para la adecuación del mismo.

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