Policía samario perdió un ojo en medio de protestas

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El caso se produjo durante el pasado fin de semana, cuando el uniformado junto a otro compañero atendían los desórdenes registrados en el centro de la capital del país.

El uniformado samario, identificado como WalFran Enrique Narváez, de 27 años edad, dedicado a la Policía Nacional desde hace tres años, y hace uno y medio adscrito al Caí de San Victorino, Zona céntrica de Bogotá, permanece recluido en el Hospital Central de la Institución en Bogotá luego de resultar afectado durante los desmanes que se registraron el pasado fin de semana en la capital del país, lo que le produjo la perdida de su ojo izquierdo.

De acuerdo a la información oficial suministrada por las autoridades, los hechos se registraron el pasado jueves 21 de noviembre, fue enviado junto a un compañero a apoyar a los Policías que atendían los desordenes que se registraban en el barrio San Bernardo de Bogotá.

Se conoció que, momentos en que intervenía para evitar los desmanes que se generaron luego de culminada la jornada de protesta que fue organizada por las centrales obreras, fueron atacados con objetos contundentes, palos y piedras por un grupo de jóvenes. Una de las piedras le traspasó el protector del casco y le afectó fuertemente el ojo. “Pasamos por el deprimido de la 10.ª con 6.ª a eso de las 4:30 p. m. Y de un momento a otro, desde el puente, nos empezaron a lanzar elementos contundentes, palos, piedras, de todo. A mí me cayó una piedra inmensa, cómo sería de grande que me traspasó el protector frontal del caso y me afectó el ojo. Por más que los médicos trataron de salvar el ojo, la lesión fue tan grave que lo perdí”, explicó la víctima.

Por su parte, el patrullero samario que residente en el sector del barrio Villas de Santa Cruz, sur de la capital del Magdalena, pese a la difícil situación que atraviesa tras perder la visión en uno de sus ojos hizo un llamado a la reconciliación entre ambos sectores y a aportar por el diálogo, “Por mi niña y las futuras generaciones hago un llamado a la reconciliación, a la unión, a respetarnos como personas y a valorar y respetar el don divino de la vida”, puntualizó el patrullero.

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