Frida Kahlo: más allá del fantasma del sufrimiento y del ícono pop

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Frida, artista revolucionaria que tradujo su intenso dolor en arte, que con el paso de las décadas se transformaría en ícono pop y todo un símbolo del feminismo, es la protagonista del nuevo documental de Giovanni Troillo, ‘Frida Kahlo: Viva la vida’, que estará en las salas de cine del país del 28 de noviembre al 1 de diciembre.

Una pieza documental que se podrá ver en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena, Manizales, Villavicencio, Ibagué, Armenia, Popayán y Pereira, tras ser parte de la Selección oficial de la edición 37 del Festival Internacional de Cine de Turín (Italia), siendo un viaje a través del arte de Frida, de sus fotografías, ropa, objetos personales y espacios íntimos no accesibles al público.

La silueta de Frida Kahlo, con sus cejas pobladas y su corona de flores, es reconocida en todo el mundo como símbolo de feminismo y de revolución artística. En este documental se descubren, a través de un recorrido por su obra pictórica y epistolar, las dos caras de la artista mexicana: Frida, el símbolo, y la otra Frida, esa que luchó contra su propia fragilidad y humanidad y que se vislumbra en cada uno de sus coloridos autorretratos como un fantasma de sufrimiento.

Es la oportunidad de recorrer la intimidad de la Casa Azul y el Museo Anahuacalli, escuchando los testimonios de curadores, expertos de arte, amigos y familiares de Frida, como la fotógrafa Graciela Iturbide, la bailarina Laura Vargas y la sobrina nieta Cristina Kahlo.

El documental dirigido por Giovanni Troilo presenta seis capítulos de un viaje en busca de Frida, en el corazón de México, en medio de cactus, monos, venados y loros, alternando entrevistas exclusivas con documentos de época, reconstrucciones evocativas y sus obras personales, entre ellas sus más famosos autorretratos: Frida Kahlo y Diego Rivera (1931), Las dos Fridas (1939), La columna rota (1944), El ciervo herido (1946).

Es una oportunidad para que se descubra cómo el trabajo de esta artista tiene sus raíces en la pintura tradicional del siglo XIX, en los ‘retablos’ mexicanos, así como en la técnica y el compromiso de hombres de su tiempo, como su compañero de toda la vida, Diego Rivera o Trotsky.

Giovanni Troillo, reconocido por sus trabajo documentales sobre otros maestros del arte universal, fue el encargado de realizar este documental que le tomó más de un año en su realización.

TRAS LOS PASOS DE FRIDA

¿Cómo nació este proyecto?, ¿por qué decidieron hacer este trabajo sobre Frida Kahlo?

La idea de hacer el documental de Frida vino de directamente de la productora. Está claro que Frida es una artista universal y también es muy importante para el mundo contemporáneo e incita preguntas importantes para las mujeres de hoy. Es por esto que cuando la producción sugirió a Frida nos pareció muy interesante para hacer.

-¿Qué tanto conocía de Frida antes de este proyecto?*

Para ser honesto, antes de empezar hacer este proyecto conocía un poco de Frida. Tenía un conocimiento muy básico, pero este documental me dio la oportunidad de profundizar en las preguntas que tenía de Frida y descubrir cosas de su vida, de su corazón, desde el comienzo y también comprender la relación tan profunda que tuvo con los objetos que mostramos en el documental.

También me permitió explorar esas preguntas de su arte y de su vida. Por ejemplo, ver la conexión entre su arte y la cultura precolombina. Entonces para mí fue un viaje profundo dentro del mundo de Frida.

¿Le sorprendió algo en este viaje por el mundo de Frida?

Cuando hago un documental como este de Frida Kahlo u otros como he hecho de Monet, Klimt o Vermeer, para mí es una oportunidad importante y única para aprender, porque es poder trabajar un año entero, como fue el caso con Frida, enfocándome en solo un artista, yendo a lugares especiales que no siempre son accesibles para todas las personas y escuchando a personas hablar muy emotivamente del artista.

También dedicarse a leer muchos libros sobre un solo tema es realmente una gran oportunidad de aprendizaje y crecimiento. En el caso de Frida, tuve la oportunidad de visitar México por primera vez en mi vida. Cuando lees acerca de un lugar, tu mente se lo imagina, pero cuando vas a ese lugar usualmente es totalmente diferente: eso fue lo que me pasó con México. Tuvimos la oportunidad de pasar mucho tiempo en la ciudad donde nació Frida Kahlo, en la Casa Azul y otros sitios muy especiales. También pasamos mucho tiempo en Tehuantepec y fue algo completamente inesperado para mí. Entonces ir por la vida y las ideas de Frida nos dio la oportunidad de aprender mucho de México.

Hablando de Tehuantepec, en el documental grabaron una especie de celebración local. ¿Siempre tuvieron planeado grabarla o la idea surgió cuando estuvieron allá?

Sí, fue planeado, porque antes de la grabación revisamos el primer borrador del guion y estuvimos interesados en dos temas en específico de México. Uno fue el tema precolombino e ir a descubrir esta cultura antigua y el otro fue Tehuantepec porque se relacionaba mucho con nuestra idea del documental.

Por un lado, la estética de Tehuantepec se parece mucho a los looks de Frida Kahlo y es por lo más importante: la relación cultural que tuvo con ese lugar. Porque usar esa estética también era una declaración fuerte de Frida Kahlo y su orgullo por sus raíces, sus orígenes y su cultura. Creo que ella encontró en Tehuantepec todos estos elementos porque en este lugar, hoy en día, es claro que hay una idea de una sociedad matriarcal.

Es tan diferente y al tiempo tan natural, porque cuando visitas este lugar te preguntas: ¿por qué no es así en todo el mundo? Es por esto que fue muy importante la visita a Tehuantepec. Nuevamente, cuando lo lees, lo imaginas, pero cuando vas lo descubres: estuvimos en la mitad de la celebración y fiesta de la ciudad. Creo que fue el primer día grabación y recibimos mucha energía durante ese momento, algo que nos sirvió en las otras tres semanas de grabación. En solo una noche obtuvimos mucho material con potencial y en el documental terminamos usando muchas de estas imágenes porque tienen mucho significado.

Tienen a una actriz representado a Frida, pero también tienen momentos que representan las emociones de Frida y por otro lado tienen a Asia Argento narrando. ¿Cómo nació esta estructura y cómo lograron balancear estos aspectos?

La primera idea que tuvimos fue ponerle a la película ‘Las dos Fridas’ inspirándonos en una de las pinturas más famosas de Frida Kahlo, pero también porque la historia de Frida está repleta de una doble identidad. La cultura precolombina habla mucho de una diosa dualística en donde puedes encontrar la luz y la oscuridad en un mismo dios. Como también nos enfocamos en su diario, pudimos encontrar unas páginas en donde recordaba una fantasía que tenía en su infancia: el título de este corto cuento era ‘El origen de las dos Fridas’.

En este simple texto, ella explica que cuando era joven y pasaba tiempo sola en su casa, ella se imaginaba saliendo de la ventana y yendo debajo de la tierra para encontrarse con una amiga imaginada, que era como ella, para pasar mucho tiempo juntas. Frida trataba de describir sus emociones y simplemente decía que ‘era feliz’. Es por eso que el tema de la felicidad es tan presente en la película, la búsqueda de esta y el dolor que sintió durante su vida fue lo que hizo este momento tan importante.

Este cuento es muy importante en la estructura de la película porque usamos estas dos figuras, las dos posibles Fridas. No quisimos encontrar a alguien que se pareciera físicamente a la verdadera Frida, lo que queríamos era describir esta relación fuerte entre estas dos: una dentro de su casa y la otra que era libre de explorar el mundo. Y sabemos de la vida de Frida, que ella empezó a pintar porque no podía salir su cama después del accidente. En ese momento nació otra Frida: una era la artista y la otra era la mujer que debió enfrentar mucho dolor en su vida. Esta fue la idea que pensamos para la película.

¿Usted por qué cree que Frida es tan icónica?¨

Yo creo que Frida Kahlo es una es una especie de San Sebastián de México. Es de esas personas que sufren mucho en su vida, que son las únicas que son capaces de resistir y luchar contra estos terribles sufrimientos y que son las únicas capaces de brindar una esperanza muy particular a otras personas. Esto es una parte muy importante de su legado.

Otra es que yo creo que Frida fue capaz crear una imagen para ella misma que es muy diferente a la imagen estándar de una mujer. Viendo su tradición, ella fue capaz de crear una conexión con el contexto y la historia de México, y de su cultura, con una nueva mirada. Ella brinda una perspectiva realista hacia el futuro. Creo que esta es otra de las razones de porque es tan importante ahora.

En la película visitamos a Graciela Iturbide porque ella también posó su mirada sobre la sociedad matriarcal de Tehuantepec; cuando le preguntamos a Graciela si Frida era feminista yo esperaba que ella respondiera que sí, pero me sorprendí cuando contesto que no. Yo creía que ella era feminista, pero ella me explicó que Frida era muy sumisa con Diego. Pero yo no creo que eso es verdad, en la película tratamos de demostrar que ella sí era feminista, pero con algunas contradicciones relacionadas con el tiempo en que vivió. Porque en algunas situaciones es imposible imponer este concepto en un tiempo en donde no se permitía. Es por esto que creo que ella era importante para las futuras feministas.

¿Cuál es su pintura favorita de Frida?

Quizás ‘Las dos Fridas’, en todo el año que trabajamos en el proyecto es la pintura con la que desarrollé como una relación afectuosa. Además, es una pintura muy fuerte, pero para ser honesto, pude descubrir muchas pinturas de Frida que no son tan conocidas pero son fascintantes.

BOGOTÁ, (Colprensa).

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