´Electricaribe: la agonía del difunto´

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El exMinistrro de Minas y Energía se mostró ´escéptico ante la selección de operador de energía en el Caribe´

Por
HERMES FIGUEROA ALCÁZAR

Escéptico” y crítico del proceso de búsqueda de un nuevo operador para el servicio de energía eléctrica en la Costa Caribe colombiana, se mostró el exministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta Medina.

El exministro de Estado catalogó el proceso como “La agonía del difunto” y exteriorizó sus temores sobre un eventual tercer aplazamiento del proceso, lo que a su juicio “le restará credibilidad y confianza”.

Cuestionó la segmentación que del mercado se ha hecho para buscar a los nuevos operadores. Estas son sus respuestas a los interrogantes planteados

¿Qué futuro le ve al proceso de búsqueda del nuevo operador del servicio de energía para la Costa?

 “Yo comparto el escepticismo, que es generalizado, alrededor del curso de este proceso que no se le ve luz al final de este largo túnel por el que hemos venido atravesando. Hay una serie de factores que han dificultado y dilatado este proceso que su sola prolongación yo la he catalogado como “La agonía del difunto”. Porque ciertamente mientras no se tenga un nuevo operador no hay esperanza de que vayamos a tener una prestación del servicio que se ciña a la ley”.

 “Mientras se mantenga la intervención, por parte de la Superintendencia (de Servicios Públicos Domiciliarios), primero con fines de administración, y ya hace rato con fines de liquidación, para propiciar la consecución de un nuevo operador, la Superintendencia no puede hacer nada distinto, a través de la intervención, que manejar una empresa que ha estado en un estado terminal. Todo esto para decir que abrigo temores de que esto no termine bien, empezando porque es el segundo aplazamiento que dispuso la Superintendencia, hasta el mes de febrero, aduciendo la caída de la Ley de Financiamiento”.

¿El aplazamiento es el único inconveniente?

“No es el único inconveniente que se le atraviesa a este proceso. Hay otro que en mi concepto es más de fondo y tiene que ver con algo estructural, y es que en el Plan Nacional de Desarrollo quedó establecido que para ser viable el nuevo operador que entre asumir esta responsabilidad, se requiere expedir un nuevo marco regulatorio especial para el mercado al cual sirve Electricaribe y ese régimen especial no es de la competencia ni del Ministerio, ni siquiera del Congreso, sino de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y esta tiene unos protocolos que me hacen pensar que febrero sería demasiado pronto para uno pensar que para entonces ya tenemos ese régimen especial y creo que nadie se le mida a asumir la operación sin saber cuáles van a hacer las reglas a las que se van a someter. De modo que me temo que en febrero se tenga que postergar por tercera vez la escogencia del operador y cada aplazamiento le va restando credibilidad y confianza a este proceso”.

 ¿Qué es lo más conveniente un solo operador o dos?

“Yo soy economista y uno de los principios que uno estudia en el primer semestre de Economía es el principio que establece las economías de escala, entonces yo no me imagino que teniendo que operar dos empresas distintas, con distintos intereses y distinta estructura empresarial, en lugar de tener, por ejemplo, una cuadrilla para que haga el mantenimiento, hay que tener dos haciendo lo mismo. Eso desde el punto de vista económico no me parece razonable”.

¿Qué implica que en medio de este proceso haya un litigio con los antiguos poseedores de Electricaribe?

”El campesino dice que el que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde. Y hay un pleito de por medio con el antiguo Gas Natural Fenosa, ahora Naturgy, y como todo pleito, se puede ganar o perder. El Gobierno ha venido haciendo unas inversiones muy importantes…que pueden estar superando los 3 billones de pesos, además asumió el pasivo pensional por $ 1,2 billones, pasivo que no era del Gobierno, que era de los señores de Gas Natural Fenosa y cabe preguntarse, en el evento de que el pleito se pierda y se tenga que devolver la empresa ¿será que los señores de Naturgy van a reconocerle al Gobierno ese pasivo pensional y las inversiones que ha venido haciendo y las que va a hacer hasta que asuma el nuevo operador ?”.

Pongámonos en un escenario negativo. Se da un nuevo aplazamiento. ¿Eso qué implica ?

“No digamos que para la región. La implicación mayor sería para el país. Porque en Colombia tenemos un sistema interconectado que es lo más parecido a un tablero de ajedrez en donde cualquiera de las piezas que se mueva altera todo el juego. La Región Caribe representa la cuarta parte del mercado eléctrico nacional. Si llega a colapsar Electricaribe eso produce un efecto dominó que podría conducirnos, y no quiero con esto ser fatalista, a una falla sistémica que comprometa la prestación del servicio en todo el territorio nacional. Porque si Electricaribe le deja de pagar a los generadores la energía, lógicamente los generadores tendrán dificultades para seguir operando. Ese sería un escenario catastrófico, indeseable y el Gobierno no creo que lo permita”.

¿Es viable que el Estado colombiano asuma la responsabilidad de Electricaribe, como en el pasado?

”Ese sería el último recurso, en la medida en que de acuerdo con la Constitución y la ley, quien tiene la responsabilidad de garantizar la prestación de los servicios públicos es el Estado. La Constitución desde 1991 abrió la posibilidad de que el Estado pueda garantizar esa prestación, ya sea prestándolo directamente o a través de los privados, pero la responsabilidad sigue en cabeza del Estado”.

¿De 1 a 10, sale o no sale es proceso del nuevo operador?

“Yo le pondría 5. Estamos con un pie adentro y otro afuera”.

 ¿Cuál es la alternativa?

“Estamos en una encrucijada en donde todos tenemos que apostarle a que vamos a salir de ella, porque si no salimos perdemos todos”.

MERCADO MACHETEADO

El exministro también se refirió a la segmentación que del mercado de la región hizo el Gobierno Nacional para gestionar la búsqueda del nuevo operador eléctrico.

 “En mi concepto, respetando la opción de partir el mercado en dos, eso fue ‘macheteao’, no veo ningún criterio técnico – y me he quedado esperando una explicación- que desde el punto de vista técnico, financiero y operativo, justifique esa división. No podemos perder de vista que después que se privatizaron las empresas electrificadoras departamentales, en aquel momento se crearon dos empresas (Electricaribe: para La Guajira, Cesar, Magdalena y Atlántico; y Electrocosta: Bolívar, Sucre, Magangué y Córdoba) y algún motivo tuvo que haber mediado para que terminaran fusionándose dos en una. De manera que tengo serias dudas sobre la viabilidad y conveniencia de esa segmentación o fraccionamiento del mercado”.

¿…y la cultura de pago?

“Yo me resisto a aceptar la teoría de la cultura del no pago. No puede ser que la cultura del no pago sea selectiva. Que solo opere para la electricidad pero no para el servicio de acueducto, de alcantarillado, gas y aseo. El usuario de la región Caribe es buena paga. Lo que pasa es que estamos en un círculo vicioso. Si me prestan un mal servicio la reacción de la gente es volverse renuente a pagarlo, máxime que parte de las consecuencias de prestar un mal servicio, además de las interrupciones permanentes, es la oscilación del voltaje que termina dañándome los electrodomésticos. El usuario asume que el que le debe es Electricaribe, porque cuesta más el electrodoméstico dañando que el valor de la factura que ha dejado de pagar”, afirmó el exministro Acosta Medina./El Universal

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