Mujer denunció a médico y a la clínica Gerardo Saldarriaga

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La afectada indicó que durante el procedimiento quirúrgico, contrajo una bacteria y le quemaron el abdomen, herida de la cual aun no se recupera.

Ante la Fiscalía General de la Nación con sede en Santa Marta, una mujer interpuso una demanda en contra de del médico Jorge Canales Soto y la clínica Gerardo Saldarriaga Medica I.P.S, por perjudicarla físicamente, durante un procedimiento quirúrgico que le practicaron en el mes de julio del presente año, en esta capital.

La mujer fue se identificó como  Paola Molina, de 38 años de edad, samaria de nacimiento, quien vivía desde hace 5 años en Italia luego de conocerse y casarse con su esposo.

En primera instancia relató que decidió venir a operarse en Santa Marta, porque aquí estaba su familia y en caso de presentar alguna complicación, tendría a alguien que la cuide durante su convalecencia.

 “Me vine a hacer una operación aquí en la ciudad, porque toda mi familia reside en Santa Marta, en Italia no tengo absolutamente a nadie. Yo antes indagué por medio del internet los médicos, y me llamó mucho la atención la clínica Gerardo Saldarriaga que queda diagonal a la clínica La Mujer”, dijo Molina.

Agregó, “llegué allá y ellos me dijeron que eran cirujanos plásticos y que podían hacerme una abdominoplastia, yo quería quitarme una grasita que tenia debajo de la barriga que me quedó después de tres cesáreas, entonces los músculos los tenía muy separados. Un médico de Italia me recomendó hacerme una mini abdominoplastia, entonces yo le dije que porqué una abdominoplastia sino yo soy una mujer que no he sido gruesa”.

ENTREVISTA CON EL DOCTOR SALDARRIAGA

La afectada relató que acudió a la consulta de Medicina Estética a la clínica Gerardo Saldarriaga, a principios del mes de junio del presente año, donde manifestó querer corregir una flacidez abdominal. “Él doctor Saldarriaga me explicó todo el procedimiento y me dijo que me iba a operarme el Dr. Jorge David Canales Soto, él es cirujano plástico. Lo primero que le pregunté fue que si el pertenecía  a la sociedad de cirujanos plásticos y me respondió que sí. Luego le pregunté que si era apto para operar, y me dijo que sí, por lo que decidí hacerme la operación. Antes de operarme yo pregunté al doctor Gerardo Saldarriaga donde quedaba la sala de UCI, a lo que este me respondió que ante cualquier cosa que sucediera me trasladaban a la clínica La Mujer, no me gustó mucho la idea pero yo ya había pagado”, aseguró Molina.

LA OPERACIÓN

Según lo indicado por Paola Molina, la cirugía estaba programada para el 25 de junio del en horas de la mañana, que duró más de 5 horas porque se presentaron complicaciones.  En la sala de cirugías se encontraba el doctor, Canales Soto, la enfermera, instrumentadora y el anestesiólogo.  “La operación se complicó y salí después de 6 horas, a eso de las 6:00 de la tarde con una quemadura de tercer grado en la parte izquierda de mi abdomen. El doctor Canales dijo que no me preocupara, que simplemente se trataba de una quemadura leve que no dejaría cicatriz”.

Se conoció que la quemadura ‘leve’ que en realidad fue de tercer grado, y  se complicó al punto que contrajo dos bacterias, la pseudónoma y el estafilococo.

La samaria asegura que hasta hoy, el médico ni la clínica le han querido responder por los daños causados, por lo que decidió iniciar acciones legales en contra de ambos y la clínica.

“El doctor dijo que eso no había sido culpa de él, sino de la lámpara cialítica  que me había producido esa quemadura. Hasta el día de hoy no me quiere responder, la clínica solo me respondió con los medicamentos pero con los daños morales y estéticos no han querido responderme.  Yo he consultado a otros cirujanos plásticos que si pertenecen a la asociación de cirujanos en Colombia, estos me dijeron que es absurdo que una lámpara me fuera a quemar. Actualmente el médico no quiere responder, él dice que no fue y tampoco ha pedido ni siquiera disculpa por los daños causados, acotó Molina.

‘DOY ESTE TESTIMONIO PARA QUE NO LE PASE A NADIE MÁS’

Antes de finalizar la entrevista, dio Paola Molina dio gracias a Dios  por estar viva, y aseguró que se atrevió a hacer público el testimonio para nadie más pase por dicha situación. “Gracias a Dios estoy viva, me tienen que hacer dos operaciones más para ponerme unos expansores y así terminar de arreglar un poco lo de la quemadura que fue profunda. “Yo doy este testimonio porque pasé por cosas muy duras, estuve al borde de la muerte y sinceramente no quiero que esto que me pasó a mi le ocurra a otra persona. Aquí no estamos hablando de dinero, estamos hablando de la vida y la integridad de un ser humano; ellos en ese momento me vieron a mí como un signo peso y no es así”, expresó.

Remató diciendo que, “todo esto me ha perjudicado económicamente, yo no vivo aquí como les dije, vivo en Italia con mi esposo y mis hijos. Perdí mi trabajo y tengo las pruebas del licenciamiento donde me despiden por no haber llegado a tiempo, por eso me operé con varias semanas de anterioridad  sin embargo no pude regresarme porque estaba muy mal”.

Finalmente, casi entre lagrimas responsabilizó a  Gerardo Saldarriaga y a Jorge David Canales Soto, de cualquier situación en su contra que se presente que afecte su vida.

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