¿Qué pasará con la puja entre el presidente Iván Duque y el comité del paro?

470

Los diálogos entre el Gobierno y el Comité del Paro parecen haber entrado en una sin salida. Tras cuatro reuniones aún no se logra avanzar en una ruta de discusión clara, y por el contrario, se anuncian nuevas movilizaciones en las calles para la próxima semana, que azuzarán lo debates alrededor de la discusión del salario mínimo y la reforma tributaria que avanza en el Congreso.

Sin embargo, la puja parece estar desgastando a ambas partes. Por un lado, el presidente de la República, Iván Duque, llegó al nivel más alto de desfavorabilidad con el 70%, según reveló Invamer, y por el otro, las movilizaciones parecieran estar perdiendo la fuerza con la que empezaron el pasado 21 de noviembre  cuando una gran multitud se volcó a las calles.

La estrategia del presidente y su equipo de Gobierno desde antes de que se iniciara el paro nacional, según el analista Jorge Iván Cuervo, fue de la minimizar la magnitud de las protestas, empezando a crear un escenario de miedo previo al 21 de noviembre, que terminó generando un ambiente negativo frente a las movilizaciones, mientras discursivamente se hablaba de garantías a los marchantes.

La violencia y el pánico que se generó en los primeros días del paro forzó a que el jefe de Estado hiciera una convocatoria nacional al diálogo, que de acuerdo al analista Mauricio Jaramillo, fue una estrategia que no le funcionó, y que desembocó en que pasara mucho tiempo para que se acordara establecer una mesa directa con el Comité del Paro.

Pese a que ha habido varias reuniones, aún no se ha llegado al punto de la negociación. En entrevista con Colprensa, el director del Departamento Administrativo de Presidencia (Dapre), Diego Molano, vocero del Gobierno ante el Comité del Paro y el Dialogo Nacional, señaló que para empezar a llegar a acuerdos los líderes de las movilizaciones deberían definir a profundidad las peticiones que están haciendo, y dejó claro que si la mesa se llama de negociación, tiene unas implicaciones.

Para Jaramillo, lo que parece ser un punto muerto en la conversación llegó debido a que se tardó mucho tiempo en iniciar la mesa de diálogo entre el Gobierno y el Comité del Paro como consecuencia de la renuencia del presidente. Dicha tardanza, agrega, permitió que los líderes de las movilizaciones se empoderaran y sintieran que en cierta medida ‘tenían la batuta’.

No obstante, las manifestaciones, dice el experto, se han empezado a desvirtuar, porque las personas ya están cansadas y porque la estrategia que se ha llevado por parte del Comité del Paro ha sido errada, pero hace énfasis en que el presidente Duque también ha salido damnificado, como lo mostró la última encuesta.

“Los reclamos de los convocantes del paro son pedidos ambiciosos, probablemente justificables, pero ambiciosos. No se puede pedir a Duque que haga todos los cambios enseguida, porque es imposible, hay temas que dependen del Congreso. Lo que sí se le puede criticar es que se demoró muchísimo en llamar a un diálogo con la mesa”, agrega Jaramillo.

Se espera que este 8 de diciembre se hagan movilizaciones, en lo que se ha denominado ‘Canto por Colombia’, donde varios artistas participaran en el desarrollo de un concierto rodante. También se anunció que la próxima semana habrá una ‘toma de Bogotá’, en el marco de la discusión del salario mínimo, así como protestas en contra del debate de la reforma tributaria.

Entre las peticiones del Comité del Paro en la última reunión que  sostuvieron con los voceros del Gobierno, está que haya presencia de algunos de los ministros del gabinete del presidente Iván Duque para que el diálogo sea mucho más directo con el Ejecutivo.

Jorge Iván Cuervo señala que esta extensión del paro se debe en gran parte a que el Gobierno ha tratado de minimizar el impacto y la magnitud de la protesta, al tratar de asociarla a agendas de otros políticos, como en el caso del senador Gustavo Petro. Dice que tampoco ha ayudado que el presidente convocara a dialogar a muchos de los sectores que no hacen presencia en el paro.

Cuervo agrega que se le suma a lo anterior el manejo de la protesta, la acción de la Policía y el Esmad, que ha sido muy cuestionada. También asegura que pareciera que el Gobierno no tuviera clara la frontera entre lo que es la protesta legítima y lo que no lo es. “Un poco el mensaje del Gobierno es que en principio las protestas se entienden ilegitimas hasta que se demuestre lo contrario”.

Para el analista lo que se demuestra es que el Gobierno sigue sin tomarse en serio la magnitud del movimiento social que se está dando durante tantos días a través de distintas expresiones, por esta razón, considera que la intención del Ejecutivo es apostarle al cansancio de los protestantes, haciendo énfasis en que hay personas afectadas, pérdidas económicas, entre otros aspectos.

“El Gobierno como consecuencia de la negociación debería estar anunciando medidas concretas, anunciando de cambios en el gabinete y replanteando la agenda legislativa, pero vemos que se sigue avanzando en los procesos legislativos como la reforma tributaria. Parece que la estrategia del Gobierno es tener una retórica de diálogo sin mucha sustancia. Esa estrategia del diálogo nacional me parece un poco dilatoria”, señala Cuervo.

Por el lado del Comité del Paro, el experto dice que es difícil que en el corto plazo se pongan de acuerdo en definir la agenda, pero que al tiempo esto es una desventaja que el Gobierno aprovecha para dilatar. “Si va disminuyéndose la protesta, el Gobierno tiene menos incentivos para dialogar y hacer concesiones”.

¿NUEVA ALIANZA?

Pero en medio del complejo momento social que enfrenta el Gobierno, Iván Duque, al parecer, encontró una solución a un problema de la falta de respaldo político en el Congreso.

Aunque esa salida la ha tenido en sus manos desde que arrancó su mandato, tan sólo es hasta ahora que Duque parece haberse decidido a trabajar con los partidos políticos, una situación que para muchos es reorganizar la ‘mermelada’ estatal o tener gobernabilidad.

Esos nuevos aires ya se evidenciaron con la Reforma Tributaria o Ley de Crecimiento, que en  su primer debate fue apoyada por dos partidos fundamentales para lograr los votos: Cambio Radical y Partido Liberal, ambos en la orilla de los independientes.

Los votos de los senadores y representantes de los dos partidos fueron clave para que se aprobara el proyecto, pero esta semana cuando se deberá votar en las plenarias las cosas por el momento no son claras en cuanto al respaldo.

Cambio Radical ya le dio el sí a la reforma, mientras que el liberalismo tiene unas propuestas que espera sean acogidas por el gobierno, con las cuales además esperan que así se atienda parte de los reclamos de los colombianos que llevan dos semanas de marchas.

La relación con Cambio Radical se ha mejorado de tiempo atrás. Lo primero que se dio fue la llegada del ala del charismo al gobierno y se dio con la consejera presidencial Karen Abudinen, a quien se le considera duquista, pero se formó en la casa política del charismo.

La otra ala clave de Cambio, la de su jefe natural, el exvicepresidente Germán Vargas Lleras, también ya fue allanada, algo que no se creía fácil, especialmente porque fue él quien demandó la Ley de Financiamiento que tumbó la Corte Constitucional.

Pero es Vargas Lleras quien ha mostrado que esa relación con el Gobierno se ha mejorado, así lo evidenció con varias de sus columnas semanales, luego con la decisión de encabezar la comisión de Cambio Radical que sentó con el ministro Alberto Carrasquilla para mejorar la reforma la nueva reforma tributaria y, la más reciente, su reunión con el presidente Iván Duque en donde hablaron del tema.

De ahí que ha tomado fuerza la posibilidad que en enero llegue al gabinete presidencial un miembro de Cambio Radical, aunque algunos consideran que no podría porque el partido está como independiente y el estatuto de la oposición lo prohibiría. Sin embargo, hay un interpretación diferente, que en este momento el partido está en libertad de entrar al gobierno.

La rumorología señala que Cambio Radical podría tener el Ministerio de Vivienda, cartera en la que estuvieron en el pasado Gobierno o estar en el Ministerio de Educación.

Por los lados del liberalismo un sector, en especial de senadores, en cabeza de Mauricio Gómez Amín, están de lleno con el Gobierno en apoyar la Ley de Crecimiento, pero la bancada de la Cámara, en pleno, firmó una declaración en la que piden que varias propuestas estén en la reforma, entre no afectar con nuevos impuestos a la cesantías de los colombianos.

El presidente Duque mantiene contactos permanentes con los Gaviria, César y Simón. Con el expresidente y jefe del partido hay un diálogo en donde éste le insiste al mandatario que acoja propuestas del partido.

Con Simón Gaviria, se sabe de la amistad que tiene Duque con él, y ha tomado fuerza la posibilidad de que en enero, cuando se dé un cambio en el gabinete, Gaviria llegue al Ministerio de Hacienda. Durante tres años del Gobierno de Juan Manuel Santos él fue director de Planeación Nacional.

También podría gustarte