Otra joya arquitectónica recuperada

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En 1610, el primero de noviembre se celebró la postura de la primera piedra con la que se inició la construcción del templo de San Ignacio.

 

Tras un proceso de restauración que tomó más de 14 años, el Ministerio de Cultura hizo entrega de las obras de restauración de la Iglesia de San Ignacio en Bogotá, declarada Bien de Interés Cultural de los colombianos.

Ubicada en el centro histórico de la capital colombiana, reabrió sus puertas el 23 de octubre, durante una ceremonia especial que contó con la presencia del presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón; la ministra de Cultura, Mariana Garcés Córdoba; el director de Patrimonio del Ministerio de Cultura, Alberto Escovar Wilson-White, entre otros invitados especiales.

 El Ministerio de Cultura, junto con la Pontificia Universidad Javeriana, el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural y The World Monuments Fund, contribuyeron a la restauración integral de la Iglesia de San Ignacio, declarada Bien de interés cultural del ámbito Nacional en 1975, con un costo total de once mil millones de pesos.

“Es, sin duda, una de las iglesias más antiguas de Bogotá y del país. Alberga piezas incalculables como las atribuidas a Gregorio Vázquez de Arce y Ceballos, entre otros artistas. En su restauración se han invertido un poco más de $11 mil millones y este Gobierno ha gestionado alrededor de $5 mil millones. Fue un esfuerzo a varias manos. Entre ellas, las del padre Gabriel izquierdo, quien falleció  y quien fue un incansable trabajador por la paz, con él  dimos los primeros pasos para negociar la paz con la Farc. Nos hace mucha falta el día de hoy”, comentó el presidente Juan Manuel Santos.

Es una de las iglesias más antiguas de Bogotá y del país.

 

Dentro de las acciones adelantadas en este inmueble, por profesionales y expertos en bienes arquitectónicos y muebles, se trabajó en los refuerzos de sismo-resistencia, recuperación de las cubiertas, fachada de la Iglesia, restauración del cielorraso y refuerzo de las tribunas de la nave central, reconstrucción de la escalera occidental y oriental de la torre y acceso al coro, entre otros.

 Se restauró la cúpula central, incluidas las pinturas murales atribuidas a Gregorio Vázquez de Arce y Ceballos, así como la pintura mural de la cúpula de la capilla de San José, obra del Padre Santiago Páramo, S.J.

 La bóveda central fue restaurada en su totalidad, con procesos estructurales y arquitectónicos, y se recuperaron los elementos decorativos, tales como molduras y tallas.

 

UN POCO DE HISTORIA

En 1610, el primero de noviembre se celebró la postura de la primera piedra con la que se inició la construcción del templo de San Ignacio, basados en el proyecto sugerido por el Padre jesuita Juan Bautista Coluccini.

 Esta edificación, que fue el primer templo jesuita que hubo en Santafé de Bogotá, además de ser el más importante centro religioso durante el siglo XVII, fue un escenario de aprendizaje de la sociedad de la época. Es una de las obras más representativas del manierismo en Hispanoamérica.

 Está localizado en los límites con el tradicional Colegio Mayor de San Bartolomé, diagonal a la Plaza de Bolívar de Bogotá. /[email protected]

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