De licorera a centro de danza y coreografía

244

Con una inversión superior a los 15.463 millones de pesos, entre el Ministerio de Cultura y la Gobernación del Valle del Cauca, convirtieron una estructura patrimonial de Cali, de 38 mil metros cuadrados, valorado por más de 80 mil millones de pesos, en un espacio de formación, circulación y emprendimiento cultural de talla internacional, del que podrán disfrutar bailarines, coreógrafos e investigadores de todos los géneros, generaciones y saberes de la danza en Colombia.

“Esta será un Área de Desarrollo Naranja (ADN) donde se impulsará la creatividad y el talento de los vallecaucanos; la diversidad pluriétnica y multicultural de esta región del país; así como la identidad, la participación, inclusión y reconstrucción del tejido social. En esta ADN, además del Centro de Danza y Coreografía, tendremos el primer Museo Afro del país”, manifestó Carmen Inés Vásquez Camacho, ministra de Cultura.

La ministra agregó “este proyecto lo recibimos con un porcentaje de avance de obra del 4 %, y en los 16 meses que lleva el Gobierno del presidente Duque, logramos el 100 % de la primera fase, cumpliendo el objetivo de entregar uno de los espacios de infraestructura cultural más grande de Latinoamérica”.

“Hemos estado comprometidos con el sector cultural del departamento. Gracias a todo ese compromiso, a la articulación de diferentes voluntades, contamos hoy con la primera parte del Centro de Danza y Coreografía ‘La Licorera’ que tanto va a aportar a la cultura departamental y nacional. Este es un macroproyecto que contará con varios escenarios para la práctica de la danza en sus diferentes géneros. Estamos entregando escenarios desde donde impulsamos valores, para propiciar otras oportunidades a nuestros niños y jóvenes”, aseguró Dilian Francisca Toro, gobernadora del Valle del Cauca.

Con este ambicioso proyecto se recuperaron las antiguas bodegas de la Licorera del Valle, que llevaban más de 20 años sin uso, para ponerlas al servicio del arte y la cultura. El proyecto, que se desarrolla en seis etapas, también servirá para recuperar el espacio público alrededor del río Cali, habilitando un escenario para la danza al aire libre.

La primera fase, que se entregó este lunes 16 de diciembre, comprende tres edificios que cumplen con la norma se seguridad humana y la de sismorresistencia.

En el edificio uno hay, en el primer piso, un área de acondicionamiento físico para bailarines y deportistas de alto rendimiento, con espacio propios para hidromasajes, zonas de entrenamiento y consultorios médicos. El segundo piso tiene cuatro salas de danza con graderías móviles con capacidad para 45 personas sentadas, y un área de trabajo para 50 bailarines, cada una. El diseño de estas salas permite que se integren para lograr una gran sala con aforo para 180 personas sentadas y 200 bailarines en escena.

El edificio 1A lo conforma una sala de danza de gran tamaño con todas las condiciones técnicas para el ensayo de bailarines profesionales y cuentan con un aforo para 200 personas. El edificio dos se compone de un espacio polivalente que puede ser ajustado de acuerdo con el tipo de actividad o presentación que se realice, con un aforo para 600 personas.

PROYECTO CULTURAL INTEGRAL

La etapa II del Centro de danza se encuentra en un avance de obra del 35 por ciento. Para esta etapa la Gobernación del Valle del Cauca aportó más de 4.400 millones de pesos, con los cuales se adelanta la intervención de un edificio de tres niveles que albergará zonas administrativas, subestación eléctrica y la residencias.

Actualmente se adelantan gestiones para la consecución de los recursos para ejecutar la etapa III (teatro) y etapa VI (Centro de documentación y memoria de danza) de este proyecto.

Para la ejecución de las etapas IV y V, las cuales incluyen la intervención del espacio público sobre el borde del río Cali y una zona de restaurante, se firmó convenio entre Fontur, el departamento del Valle del Cauca y Ministerio de Cultura. Para su ejecución Fontur aportará 2.500 millones de pesos y el Ministerio aportará acompañamiento técnico.

“Este proyecto va a facilitar el trabajo de todos los que estamos en las escuelas de la danza, no solo de la salsa. Es una oportunidad que le están ofreciendo a Cali que tenemos que aprovechar. Estamos listos a apoyarlo y a disfrutar de los beneficios que nos va a dejar. Estamos convencidos de que es una gran propuesta que beneficiará a toda la comunidad dancística”, dijo Luis Eduardo Hernández, ´Mulato´, destacado gestor y director de la escuela de salsa Swing Latino.

‘La Licorera’ será el epicentro para el desarrollo de procesos de intercambio y colaboración no solo entre los procesos artísticos de las diferentes regiones del país, sino entre los países que encuentran en esta iniciativa un impulso a un área artística que es constitutiva de la idiosincrasia latinoamericana, y a una profesión que brinda oportunidades de expresión y desarrollo.

En 2020 el Ministerio de Cultura desarrollará en el Centro de Danza y Coreografía del Valle del Cauca residencias artísticas encaminadas al reconocimiento de los talentos de la danza colombiana y su proyección escénica de la mano de importantes coreógrafos nacionales e internacionales.

Colombia será sede en 2020 del primer encuentro iberoamericano de políticas para la danza, un evento apoyado también por el programa Iberescena, que permitirá que en el primer año de funcionamiento de ‘La Licorera’ este Centro se posicione en las agendas internacionales de la danza.

El Valle del Cauca es uno de los escenarios para la danza nacional por excelencia. Así lo constatan festivales y eventos que se realizan durante todo el año en esa región del país, como el Festival Mundial de Salsa, el Festival Mercedes Montaño – Danza folclórica, Delirio, Ensálsate, Festival de danza de Guacarí y la Bienal Internacional de Danza de Cali. Además, en su capital, funcionan: Incolballet, un proyecto educativo único en su género en Latinoamérica, y las 80 escuelas de Salsa que trabajan en la transformación de la industria cultural local.

‘La Licorera’ es una propuesta de desarrollo en torno a la cultura y a la creatividad que dota al país de un escenario para la danza a la altura de reconocidos centros coreográficos del mundo que funcionan en espacios urbanos recuperados como ‘El Matadero’, en Madrid, España; ‘104’, en París, Francia; ‘El Mercado de las flores’, de Barcelona, España; el ‘Suzanne Dellal’, en Tel Aviv, Israel; y el ‘Centro Coreográfico de Río de Janeiro La Fábrica’, de Brasil.

BOGOTÁ, (Colprensa).

También podría gustarte